Ozono troposférico: conoce el lado malo del gas que nos protege

El ozono es un gas presente de forma natural en la atmósfera que nos protege de la radiación ultravioleta dañina, cuando está en lo alto de la atmósfera. Pero cuando se encuentra cerca de la superficie, puede ser muy perjudicial a la salud.

En los niveles más bajos de la atmósfera, el ozono (O3) es un gas contaminante que produce irritación en las mucosas, trayendo complicaciones respiratorias, como crisis de asma e incluso reducción de la capacidad respiratoria. Este gas no tiene color, y además de provocar problemas a las personas, también puede causar daños significativos a las plantas.

La Organización Mundial de la Salud consideró un límite aceptable para la concentración de este contaminante 100 microgramos por metro cúbico de aire.

El ozono se forma en presencia de luz, y el aumento de ciertos contaminantes de origen antrópico, como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles (COVs), forman reacciones químicas que llevan a su aumento. Este contaminante se encuadra en como contaminante secundario, ya que no es emitido de forma directa a la atmósfera, sino que su presencia se debe a la interacción y presencia de otros elementos químicos.