La NASA fotografía algo inexplicable en Marte: unas extrañas rocas en equilibrio descolocan a los científicos

Las últimas imágenes de Marte muestran unas formaciones rocosas poco habituales, remolinos de polvo y nuevos detalles del cráter Jezero, una de las zonas con mayor interés científico del Planeta Rojo.

Las nuevas imágenes de la NASA sobre Marte vuelven a situar al planeta rojo en el centro del trabajo científico por unas rocas cuya forma aún no tiene una explicación definitiva. Imagen generada con IA.
Las nuevas imágenes de la NASA sobre Marte vuelven a situar al planeta rojo en el centro del trabajo científico por unas rocas cuya forma aún no tiene una explicación definitiva. Imagen generada con IA.

Las últimas fotografías enviadas por las misiones de la NASA nos ofrecen una visión de Marte con un nivel de detalle superior al conocido hasta ahora. Las imágenes proceden de las sondas en órbita y del rover Perseverance, que continúa recorriendo el cráter Jezero para estudiar la composición del terreno. Y entre dunas, montañas y grandes cañones también aparecen varias formaciones rocosas que han despertado numerosas preguntas entre los investigadores.

Las estructuras más comentadas presentan un llamativo aspecto porque algunas rocas parecen estar colocadas unas sobre otras en equilibrio. Esa apariencia ha generado todo tipo de interpretaciones en Internet, aunque los equipos científicos descartan que exista una explicación relacionada con actividad artificial o con la presencia de vida. La explicación más probable sigue apuntando a procesos geológicos producidos durante millones de años.

Las nuevas imágenes de la NASA sobre Marte

Las fotografías fueron captadas el pasado día 13 de mayo en distintos puntos del cráter Jezero, un lugar elegido por su pasado geológico. Los especialistas consideran que esta cuenca fue un lago hace miles de millones de años, cuando el planeta tenía unas condiciones muy distintas de las actuales y existía agua líquida en su superficie.

Las formas observadas no encajan con facilidad en los modelos habituales utilizados para interpretar el relieve marciano. En la Tierra existen ejemplos similares creados por la erosión del agua, la actividad volcánica o los cambios de temperatura, pero todavía no existe una respuesta definitiva para explicar cómo surgieron estas configuraciones en Marte.

Una de las posibilidades que manejan los investigadores es que una roca original se dividiera en diferentes capas por la acción continuada del viento o del agua. Aun así, consideran necesario disponer de nuevos datos antes de confirmar esa hipótesis, ya que las imágenes actuales no permiten resolver todas las dudas.

Las nuevas imágenes de la NASA muestran un planeta en cambio constante

Los registros enviados por las misiones de la NASA respaldan una idea cada vez más aceptada entre los especialistas. Lejos de ser un mundo inmóvil, Marte mantiene procesos atmosféricos y geológicos que modifican lentamente su superficie con el paso del tiempo.

El cráter Jezero de Marte concentra buena parte de las investigaciones porque hace entre 3.500 y 4.000 millones de años pudo albergar agua líquida durante un largo periodo.
El cráter Jezero de Marte concentra buena parte de las investigaciones porque hace entre 3.500 y 4.000 millones de años pudo albergar agua líquida durante un largo periodo.

Entre los fenómenos más destacados aparecen los conocidos como "dust devils", grandes remolinos de polvo originados por las diferencias de temperatura entre el suelo y la atmósfera. Estas columnas pueden elevarse varios kilómetros y recorrer amplias extensiones del terreno antes de desaparecer.

Las imágenes permiten estudiar con mayor precisión el comportamiento de estos torbellinos y la influencia del polvo sobre el clima marciano. Esa información también resulta muy útil para futuras misiones tripuladas, ya que estas partículas pueden afectar tanto a la visibilidad como al rendimiento de los paneles solares e instrumentos científicos.

El cráter Jezero, una prioridad para conocer la historia de Marte

Además de las curiosas rocas, las imágenes permiten observar algunos de los mayores accidentes geográficos del Sistema Solar. Entre ellos destacan el Monte Olimpo, con cerca de 22 kilómetros de altura, y Valles Marineris, un sistema de cañones que alcanza aproximadamente 4.500 kilómetros de longitud.

El rover Perseverance de la NASA fotografía misteriosas rocas en equilibrio en el cráter Jezero, desafiando los modelos geológicos habituales. Imagen: NASA
El rover Perseverance de la NASA fotografía misteriosas rocas en equilibrio en el cráter Jezero, desafiando los modelos geológicos habituales. Imagen: NASA

El objetivo de estas observaciones va mucho más allá de obtener fotografías de gran calidad. Los científicos buscan reconstruir la evolución del planeta y determinar si en algún momento reunió las condiciones necesarias para mantener ambientes habitables.

Los estudios realizados hasta ahora indican que hace entre 3.500 y 4.000 millones de años Marte contaba con temperaturas más elevadas y abundante agua en forma de ríos, lagos e incluso mares poco profundos. Aunque todavía no existe una prueba definitiva sobre la existencia de vida, las rocas sedimentarias del cráter Jezero podrían conservar compuestos orgánicos o señales químicas de antiguos microorganismos.