¿Así como en Armagedón? Una investigación de Oxford demuestra que no es fácil destruir asteroides
Científicos de la Universidad de Oxford han probado si se podrían utilizar rayos de alta energía para desviar un asteroide en curso de colisión con la Tierra, experimentando con un pequeño meteorito y descubriendo resultados que desafiaron las expectativas sobre las estrategias de defensa planetaria.

Desde el estreno de la película Armagedón en 1998, el director Michael Bay nos convenció a la mayoría de que si un asteroide se dirigiera hacia la Tierra, podríamos enviar una misión especializada para destruirlo y salvar el planeta. Pero un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Oxford demuestra que los asteroides son más resistentes de lo que creían los científicos y pueden soportar mucha más energía sin fragmentarse.
Desde que los científicos descubrieron el papel del asteroide en la extinción de los dinosaurios, hemos estado atentos a cualquier roca espacial similar que se dirija hacia nosotros. La NASA rastrea los cielos en busca de movimientos de rocas espaciales para estar avisados con suficiente antelación. Pero una advertencia no es suficiente. Para evitar un destino similar al de los dinosaurios, tendremos que tomar medidas audaces.
Desintegrando un asteroide
Si bien la película dirigida por Michael Bay utiliza armas nucleares para desintegrar el asteroide que se aproxima, hasta ahora, agencias espaciales como la NASA han adoptado un enfoque mucho más sutil. En 2022, la Misión de Prueba de Redirección de Doble Asteroide (Double Asteroid Redirection Test, DART) de la NASA demostró con éxito que nuestra capacidad para encontrarnos con un asteroide en su trayectoria proyectada puede provocar un ligero cambio en su trayectoria.
En un escenario real, simplemente empujar el asteroide podría no ser suficiente. Los científicos podrían tener que emplear la fuerza bruta. Sin embargo, para hacerlo de forma fiable, necesitan comprender cómo responderá un asteroide.
Para simular esto, los científicos recurrieron al laboratorio de Materiales de Alta Radiación (High Radiation Materials, HiRadMat) del CERN y sometieron una muestra del meteorito de hierro Campo del Cielo a rayos de protones extremadamente energéticos. Mediante vibrometría láser Doppler, los investigadores pudieron medir pequeñas vibraciones en la superficie de la muestra y capturar su respuesta a la tensión en tiempo real.
¿Qué encontraron los investigadores?
La prueba no fue destructiva y demostró que la muestra podía absorber más energía sin fragmentarse de lo que los científicos habían estimado. Sin embargo, la muestra se volvió aún más resistente en el proceso. Esto podría deberse a que el asteroide está compuesto por elementos cuya estructura interna redistribuyó la tensión de maneras que los científicos no pudieron predecir.
Curiosamente, la muestra también presentó amortiguamiento dependiente de la velocidad de deformación, un fenómeno en el que cuanto más rápido se sometía a tensión, mejor disipaba su energía.
El estudio explica las discrepancias entre las mediciones de laboratorio de la resistencia de los meteoritos y cómo se fragmentan realmente al entrar en la atmósfera terrestre, y podría ayudar a los científicos a determinar las estrategias a seguir ante un asteroide.
Referencias de la noticia
- Bochmann, M., Schlesinger, KG., Arrowsmith, C.D. et al. Dynamical development of strength and stability of asteroid material under 440 GeV proton beam irradiation. Nat Commun 16, 11710 (2025). https://doi.org/10.1038/s41467-025-66912-4