¿Cómo un descubrimiento accidental revela una nueva amenaza para los pingüinos emperador?
Al examinar la capa de hielo desde el espacio, los científicos descubren accidentalmente un nuevo peligro para los pingüinos emperador, relacionado con el derretimiento acelerado del hielo.

Todo comenzó con un detalle aparentemente insignificante. Al analizar imágenes satelitales de la Antártica, investigadores del British Antarctic Survey observaron extrañas manchas marrones a lo largo de una costa aislada de la Tierra de Marie Byrd, en la Antártida Occidental. Intrigados, examinaron las imágenes con más detenimiento.
Un descubrimiento inesperado desde el espacio
Estas manchas resultaron ser grupos de pingüinos emperador en proceso de muda, una fase crucial de su ciclo vital. Esta observación casual dio lugar a un estudio científico publicado en 2026 en la revista Communications Earth & Environment.
Por primera vez, los científicos pudieron identificar desde el espacio las zonas donde estas aves reemplazan sus plumas, analizando siete años de imágenes satelitales entre 2019 y 2025.
La muda es un período crítico. Durante 30 a 40 días, los pingüinos mudan sus plumas viejas y les crecen nuevas, perfectamente impermeables. Durante este proceso, no pueden ir al océano a alimentarse y permanecen inmóviles sobre el hielo, viviendo únicamente de sus reservas de energía.
Un viaje de mil kilómetros hacia un refugio de hielo
Cada año, tras la reproducción, los pingüinos emperador abandonan sus colonias para llegar a sus zonas de muda. Los que viven en el Mar de Ross, la Zona Marina Protegida (AMP) más grande del mundo, a veces recorren hasta 1.000 km para llegar al hielo costero de la Tierra de Marie Byrd.
Esta región desempeña un papel crucial para la especie. Las siete colonias reproductoras del Mar de Ross, ubicadas frente a la costa de la Antártica en el Océano Pacífico, representan aproximadamente entre el 30 % y el 40 % de la población mundial de pingüinos emperador.

Durante décadas, esta zona ha servido como un refugio relativamente estable gracias a la presencia de "hielo fijo", un témpano de hielo adherido a la costa y mucho menos móvil que el hielo a la deriva. Es en esta plataforma de hielo donde los pingüinos se asientan para mudar de forma segura. Sin embargo, imágenes satelitales revelan un cambio preocupante: este refugio de hielo es cada vez más escaso.
Cuando el témpano de hielo desaparece bajo sus patas
Durante casi 50 años, la capa de hielo estival en esta región tuvo un promedio de unos 500.000 km², una superficie comparable a la de España.
En 2023, se redujo a unos 100.000 km², con solo 2.000 km² de hielo fijo estable cerca de la costa, una superficie minúscula para albergar a miles de aves.
Cuando el hielo se adelgaza, los pingüinos no tienen más remedio que congregarse en las pocas plataformas de hielo que quedan. Los científicos han observado que las colonias se concentran mucho más, llegando algunas a reunir a varios miles de individuos en pequeñas áreas.
El peligro surge cuando este hielo se rompe antes del final de la época de muda. Si las aves caen al agua antes de que sus nuevas plumas sean impermeables, deben gastar mucha más energía para nadar, corren el riesgo de sufrir hipotermia y se vuelven más vulnerables a los depredadores.
Una desaparición que preocupa a los científicos
Imágenes satelitales revelan que en 2023, los investigadores identificaron 247 grupos de pingüinos mudando sus plumas en la región estudiada. Sin embargo, tras varios años de derretimiento temprano del hielo marino, las observaciones se desplomaron: 62 grupos en 2024, y luego solo 25 grupos pequeños en 2025.
Para una especie que puede vivir casi 20 años, pero que solo comienza a reproducirse entre los 3 y los 6 años, la pérdida de adultos representa una gran amenaza para la supervivencia de las poblaciones.
Pingüinos, centinelas del clima antártico
El hielo marino antártico es la base de un vasto ecosistema: alberga focas, aves marinas y toda una cadena alimentaria que comienza con el kril, esos diminutos crustáceos esenciales para las ballenas.
Al ser visibles desde el espacio, los pingüinos emperador se han convertido en una especie centinela. Su comportamiento ofrece información valiosa sobre lo que sucede en todo el ecosistema polar.
El descubrimiento accidental de estos sitios de muda abre una nueva ventana científica. Gracias a los satélites, los investigadores ahora pueden rastrear este momento clave en el ciclo de vida de los pingüinos y anticipar mejor los impactos del cambio climático en una de las especies más emblemáticas de la Antártida.
Referencias de la noticia
Fretwell, P.T. Discovery of Antarctic moulting sites in satellite imagery reveals new threat to emperor penguins. Commun Earth Environ 7, 192 (2026).
British Antarctic Survey. (2026, February 25). Accidental discovery reveals grim future for emperor penguins.