Casas de madera en una de las ciudades más áridas del mundo: la explicación está en el salitre
¿Cómo terminó una ciudad en pleno Desierto de Atacama levantando sus edificios más icónicos con madera extranjera? Descubre el curioso vínculo entre la arquitectura de Iquique y la industria del salitre.

En un paseo por el centro histórico de Iquique, es fácil notar que varios de sus edificios más emblemáticos están construidos con madera, específicamente con madera de pino oregón. Esto resulta curioso, ya que esta ciudad se encuentra en pleno Desierto de Atacama, en una zona en donde no hay madera a disposición. Además, el pino oregón es nativo de la costa oeste de Norteamérica.
Sin embargo, esto tiene una explicación, la cual se remonta al pasado salitrero de la ciudad, industria que tuvo su auge en el norte del país entre 1880 y 1930. Durante esos años, Iquique pasó de ser una pequeña localidad costera al principal puerto exportador de este mineral en el mundo, lo que dejó huella en su arquitectura.
Pero ¿por qué este material norteamericano fue tan usado en la construcción de edificios en Iquique? A continuación, te contamos el motivo.
De la costa de Norteamérica al Desierto de Atacama: cómo llegó el pino oregón a Iquique
La abundancia de este material en las construcciones de Iquique se debe a que los barcos que llegaban de la costa oeste de Estados Unidos utilizaban la madera de pino oregón como lastre. Es decir, servía como un elemento que, con su peso, ayudaba a dar estabilidad a la embarcación. Luego, estos mismos barcos regresaban al país norteamericano cargados de salitre.

Como justamente en la zona donde se encontraban las oficinas salitreras, en pleno Desierto de Atacama, no abundaban los recursos locales para la edificación, el entorno presentaba un gran desafío. Debido a esto, se aprovechó esta madera extranjera para levantar edificios, varios de los cuales perduran hasta el día de hoy.
Los edificios de Iquique que son un testimonio de la época salitrera
Iquique cuenta con numerosos edificios que datan de la época salitrera en los que el pino oregón es parte central de su estructura. Aquí te contamos sobre algunos de los más emblemáticos.
Torre del Reloj
Uno de los edificios más icónicos de Iquique que da cuenta de su pasado salitrero es la Torre del Reloj, la cual alcanza los 25 metros de altura. Se encuentra en la Plaza Arturo Prat, la más importante de la ciudad, y debido a su gran valor patrimonial fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Fue construida en 1877, cuando Iquique aún era territorio peruano, y tiene rasgos de diferentes estilos, con elementos góticos y de la cultura islámica. Como es de prever, su estructura es de pino oregón y se divide en tres cuerpos cuadrados escalonados. Su reloj centenario fue importado desde Inglaterra. Es hoy uno de los principales símbolos de la ciudad de Iquique.
Palacio Astoreca
El Palacio Astoreca es uno de los principales símbolos patrimoniales de la época dorada del salitre en el norte de Chile. Este majestuoso palacio forma parte del Paseo Baquedano de Iquique y, debido a su gran valor histórico y cultural, fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Fue mandado a construir entre 1903 y 1904 por el empresario salitrero originario del País Vasco, Juan Higinio Astoreca. Destaca por su marcado estilo georgiano y por su estructura integral de pino oregón. En la actualidad, funciona como museo de época y centro de extensión de la Universidad Arturo Prat.
Teatro Municipal de Iquique
El Teatro Municipal de Iquique es otra joya heredada del auge salitrero de la ciudad. Este Monumento Nacional se encuentra frente a la Plaza Arturo Prat y destaca por su elegante estilo neoclásico.

Fue construido en 1889 por los hermanos Soler e inaugurado con la ópera El trovador, de Giuseppe Verdi. Esta monumental obra de pino oregón representa el máximo esplendor cultural y económico de la época.
Además de los edificios aquí mencionados, la ciudad de Iquique cuenta con varios otros que dan cuenta de su pasado ligado al “oro blanco”. Muchos de ellos se concentran en el Paseo Baquedano, uno de los lugares más típicos de la ciudad, ideal para recorrer a pie y sentir que uno se transporta a otra época.
Referencia de la noticia
Marcela Pizzi K.. (1990). Iquique - Orígenes de su arquitectura en madera del siglo XIX.