Chile construirá su primer hospital veterinario público: quiénes podrán acceder y dónde estará
Una fractura, un tumor o una urgencia pueden superar el presupuesto de cualquier familia. Un nuevo recinto en Santiago ofrecerá cirugías, hospitalización y cuidados intensivos para mascotas de familias vulnerables.

Una fractura jugando en el parque, una obstrucción urinaria que aparece de repente o un tumor que requiere cirugía pueden convertir la salud de una mascota en un problema difícil de resolver.
En Santiago, una nueva infraestructura busca cubrir justamente ese vacío: el primer Hospital Clínico Público Veterinario Regional de Chile, anunciado por el Gobierno de Santiago. El recinto se construirá en San Joaquín y estará destinado principalmente a perros y gatos de familias pertenecientes al 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares.
Cuando una consulta ya no es suficiente
Hay problemas que una consulta veterinaria no puede resolver. Una mascota puede necesitar una operación, varios días de hospitalización o vigilancia permanente después de una cirugía.
También habrá áreas separadas para animales con enfermedades infecciosas y para quienes no las presentan.
La puerta de entrada será el veterinario municipal
El hospital no funcionará como una clínica a la que cualquier persona pueda llegar directamente con su mascota. Primero habrá que acudir a la atención veterinaria municipal. Allí se evaluará al animal y, cuando necesite una prestación de mayor complejidad, podrá ser derivado al nuevo recinto.

El acceso estará focalizado prioritariamente en hogares que se encuentren dentro del 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares.
Esto apunta a uno de los momentos más difíciles para quienes tienen animales a su cargo: cuando el tratamiento necesario existe, pero su costo queda fuera del presupuesto familiar.
Desde una fractura hasta una cirugía por cáncer
Entre los casos que se espera atender aparecen fracturas, traumatismos, tumores operables, obstrucciones urinarias, enfermedades respiratorias complejas, problemas cardíacos y endocrinos e insuficiencia renal.
También se contemplan cirugías traumatológicas, hernias y piometras, una infección del útero que puede convertirse en una emergencia grave.

El objetivo es que estos pacientes puedan pasar desde la atención primaria a un nivel especializado sin que la falta de recursos económicos sea el único obstáculo para acceder al tratamiento.
“Las mascotas son parte de nuestras familias y su salud no puede depender del bolsillo de sus cuidadores. Por eso impulsamos el primer hospital público veterinario del país”, señaló el gobernador de Santiago, Claudio Orrego.
Para quienes no pueden asumir el costo de una cirugía, una hospitalización o un tratamiento complejo, la diferencia puede ser enorme. Si el proyecto avanza según lo previsto, una urgencia veterinaria ya no tendrá que significar elegir entre el tratamiento de una mascota y el presupuesto de la familia.
Referencia de la noticia
Gobierno de Santiago. (2026). Gobierno de Santiago invertirá más de $5.400 millones en el primer Hospital Clínico Público Veterinario Regional.