Científicos identifican rocas compuestas de desechos plásticos en nidos de tortugas en la costa de Brasil

Aunque solo está habitada por personal militar y científicos, la isla Trindade se ha convertido en un punto de acumulación de desechos arrastrados por el giro del Atlántico Sur, lo que provoca una erosión continua que esparce microplásticos por todas las zonas de cría de animales.

La contaminación marina alcanza un nuevo nivel con el hallazgo de rocas de plástico en nidos de tortugas. Foto: Adobe Stock.
La contaminación marina alcanza un nuevo nivel con el hallazgo de rocas de plástico en nidos de tortugas. Foto: Adobe Stock.

La contaminación oceánica ha alcanzado niveles sin precedentes con la identificación de formaciones geológicas compuestas de desechos sintéticos en Brasil. Estos materiales, apodados "rocas de plástico", fueron encontrados en nidos de tortugas a más de mil kilómetros de la costa de Espírito Santo, específicamente en la isla Trindade, una región ubicada en el Atlántico Sur. El hallazgo genera alarma en la comunidad científica mundial, ya que los desechos están infiltrándose en áreas sensibles, incluyendo directamente los nidos de tortugas marinas.

La investigación que detalla esta anomalía fue publicada en la prestigiosa revista científica Marine Pollution Bulletin, lo que evidencia el impacto continuo de la acción humana en el medioambiente. La primera identificación de estas formaciones en territorio nacional ocurrió en 2019, cuando se observó que los desechos oceánicos se estaban mezclando con los elementos naturales de la región, creando una composición sin precedentes en el país.

Origen de los compuestos sintéticos y la acción del medio ambiente oceánico

Los análisis de laboratorio revelaron que las formaciones están compuestas principalmente de polietileno y polipropileno. Estos dos polímeros son ampliamente utilizados por el sector industrial debido a su bajo costo de fabricación. La solidificación de estos elementos se produce cuando el material se expone a altas temperaturas, lo que provoca que los residuos se adhieran a las rocas y la arena locales. Investigaciones posteriores realizadas por la Unesp (Universidad Estatal de São Paulo) también indicaron la presencia de tintes y aditivos que prolongan la resistencia estructural del producto en el ecosistema.

Gran parte de este plástico proviene de cuerdas marítimas utilizadas habitualmente en la pesca industrial y la navegación comercial. Si bien la isla cuenta con una presencia humana muy limitada, albergando temporalmente solo a personal militar e investigadores, su geografía favorece la acumulación indiscriminada de desechos. La posición estratégica de la reserva en el Giro del Atlántico Sur actúa como barrera contra los residuos transportados por las corrientes oceánicas superficiales desde otras partes del mundo.

Un estudio pionero realizado por una geóloga reveló que la costa brasileña alberga rocas volcánicas y arenas cementadas por polímeros fundidos. Foto: Fernanda Avelar Santos/Comunicado de prensa.
Un estudio pionero realizado por una geóloga reveló que la costa brasileña alberga rocas volcánicas y arenas cementadas por polímeros fundidos. Foto: Fernanda Avelar Santos/Comunicado de prensa.

Con el paso de los años, la superficie original de las rocas artificiales, que medía aproximadamente 12 m², se ha reducido en un 45 % debido a la erosión continua. En consecuencia, las olas y el viento dispersan mesoplásticos y microplásticos, con dimensiones que oscilan entre 1 y 65 mm, a lo largo de la costa. Estos fragmentos terminan enterrados hasta 10 cm de profundidad en las zonas de anidación, generando preocupación ambiental.

Conservación de la fauna y evidencia del Antropoceno

El territorio afectado está protegido como Monumento Natural (MONA) y funciona como un refugio vital para la reproducción de las tortugas verdes. La presencia de elementos invasores en la Praia das Tartarugas amenaza el ciclo biológico de estas especies, lo que exige una respuesta rápida de las autoridades competentes. Además del daño inminente a la fauna silvestre, los investigadores están estudiando las implicaciones geológicas a largo plazo de estas estructuras.

Si los cúmulos resisten la erosión natural y se integran en las capas estratigráficas profundas del planeta, podrían servir como principal registro de una nueva era. Este periodo, caracterizado por profundos cambios provocados por la humanidad, se debate ampliamente bajo el nombre de Antropoceno.

Si bien la Comisión Internacional de Estratigrafía postergó en 2024 la decisión final sobre este concepto, los trabajos académicos se mantienen apuntando las evidencias de esta nueva era. Actualmente, se realizan pruebas de laboratorio en colaboración con la Universidad Western de Canadá, simulando condiciones extremas de humedad y calor en las muestras recolectadas en Brasil y Hawái, con el fin de comprender la persistencia de la contaminación marina en el subsuelo terrestre.

Referencias de la noticia

- Rochas de plástico chegam a ninhos de tartarugas em ilha brasileira. 15 de marzo, 2026. Rafael Cardoso.

- Avelar Santos, F.; Brito da Silva, M; et al. Anthropogenic stones on a remote oceanic island: formation, transport, and burial in a sea turtle nesting beach. Marine Pollution Bulletin. 2026.