Presión en la COP30: Belém busca salvar la Cumbre de la ONU entre problemas y sueños verdes

Controversia rodea la COP30 en Belém: alzas abusivas de vivienda generan temor de exclusión para países pobres y críticas al sentido del evento.

Puerto de Belém, Brasil, en el Atlántico: fondearán cruceros para alojar delegaciones, pero los altos costos amenazan su participación.
Puerto de Belém, Brasil, en el Atlántico: fondearán cruceros para alojar delegaciones, pero los altos costos amenazan su participación.

Hay gran expectativa por la COP30, la trigésima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático, prevista para realizarse en Brasil del 10 al 21 de noviembre de 2025.

Brasil se prepara para acoger en noviembre próximo la COP30 en la ciudad amazónica de Belém, donde se reunirán representantes de casi todos los gobiernos del mundo para negociar acciones comunes contra la crisis climática.

Sin embargo, los preparativos han generado considerable controversia debido a dificultades logísticas. Varios países en desarrollo han advertido que no pueden afrontar los precios de los hoteles en Belém, que han aumentado drásticamente debido a la escasez de camas disponibles.

Los temas de la COP30

Para empezar, no se prevén decisiones históricas ni reducciones drásticas o vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero en Belém. Sin embargo, hay 30 objetivos importantes en la agenda, que se debatieron en las conversaciones preparatorias celebradas en Bonn el pasado junio.

Entre los principales objetivos se encuentran la transición energética, industrial y de transporte, con compromisos de triplicar el uso de energías renovables, duplicar la eficiencia energética y acelerar el despliegue de tecnologías de bajas y cero emisiones en los sectores más difíciles de descarbonizar.

Naturalmente, los debates se centrarán en la protección de los bosques y la inversión en estrategias para combatir la deforestación, los océanos y la biodiversidad. Otro punto clave será la transformación de los sistemas agrícolas y alimentarios hacia prácticas sostenibles, garantizando un acceso equitativo a los alimentos y una nutrición saludable.

Otros temas de la agenda incluyen la resiliencia urbana y de infraestructuras, la construcción sostenible y la gestión del agua y los residuos. Finalmente, se centrará la atención en factores como la financiación climática, la innovación, la digitalización, la bioeconomía y la calidad de la información.

Una agenda repleta de múltiples temas hace de la COP30 un evento crucial para abordar el cambio climático e implementar el Acuerdo de París.

La crisis de la vivienda: precios disparados y deficiencias estructurales

Desde que se asignó la sede surgieron dudas sobre la disponibilidad de alojamiento en Belém, una ciudad poco orientada al turismo y con una logística no adecuada para un gran evento como una COP.

Incluso antes de que se abriera la acreditación, los precios se habían disparado. Los hoteles y apartamentos en las principales plataformas y aplicaciones de reserva aumentaron sus precios hasta diez veces más de lo habitual. Algunas simulaciones que realizamos mostraron que hoteles y apartamentos costaban entre $50,000 y $60,000 por 15 días.

Algunas simulaciones que realizamos mostraron que hoteles y residencias pueden costar hasta $50,000 a $60,000 por 15 días.

Para abordar este problema, la CMNUCC lanzó hace unos días un portal de reservas específico para alojamientos afiliados. Sin embargo, los precios siguen siendo altos y, en ocasiones, absurdos, superando los 300-400 dólares por persona y día. Durante dos semanas de negociaciones, los costos están alcanzando niveles desorbitados, y las reservas son prepagadas y no reembolsables.

La 30.ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático, órgano ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, está programada para noviembre en Brasil. Sin embargo, la controversia sobre la logística hotelera y los costos de alojamiento es intensa.
La 30.ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático, órgano ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, está programada para noviembre en Brasil. Sin embargo, la controversia sobre la logística hotelera y los costos de alojamiento es intensa.

También se han movilizado cruceros, anclados en puerto, que ofrecerían 6.000 camas en camarotes, pero los precios son aún más altos, más de 600 dólares por persona.

La posición de las delegaciones: descontento y deserciones iniciales

En los últimos días, 25 países, entre ellos Canadá, Países Bajos, Suiza y varios países africanos, han escrito a la CMNUCC solicitando la reubicación de la sede. El Grupo Africano de Negociación (GNA) declaró: «No podemos aceptar una participación reducida. La COP debe ser inclusiva». ONG, medios de comunicación, pequeños Estados insulares y la sociedad civil también han expresado su profunda preocupación.

Tras algunos rumores sobre el traslado de la conferencia a Río de Janeiro, tanto Brasil como la CMNUCC han reiterado firmemente que la sede de Belém no está en discusión. Para Brasil, la COP en la Amazonia también representa una inversión política nacional y simbólica.

Ante la situación, algunos países (incluidos países africanos e insulares) amenazan con reducir o cancelar su participación en la COP 30. En las últimas horas, la delegación nacional de Austria anunció oficialmente que no participará en la COP 30 debido al escándalo de los costes de alojamiento.

El contexto geopolítico: ¿tienen todavía sentido las COP?

A la luz de esta situación y de los aspectos geopolíticos globales, surge espontánea y legítimamente la pregunta: ¿tiene todavía sentido celebrar Cumbres del Clima de la ONU?

La COP30 se celebra en un panorama geopolítico global marcado por fuertes tensiones y conflictos, desde la guerra en Ucrania hasta Oriente Medio y la situación en Gaza, Palestina, Estado observador de la CMNUCC. Mientras tanto, las emisiones, en parte debido a las propias guerras, están aumentando en lugar de disminuir.

No lo llamaré para hablar de aranceles, porque no quiere hablar del tema. Lo llamaré para invitarlo a la COP30 y saber qué opina sobre el tema climático. — Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil

Estas situaciones corren el riesgo de ocultar la urgencia de la crisis climática. Estados Unidos, con el regreso de Donald Trump a la presidencia, se ha retirado del Acuerdo de París, pero sigue siendo miembro de la CMNUCC por ahora.

Este contexto, agravado por la falta de inclusión en el tema de la vivienda, podría obstaculizar el logro de acuerdos ambiciosos y compartidos en la COP30. Sin embargo, el papel de las Naciones Unidas no debe debilitarse ni desmantelarse, sino fortalecerse y reformarse.

En un mundo sumido en múltiples crisis, solo una gobernanza global eficaz y participativa puede sacar a la humanidad del torbellino del conflicto y orientarla hacia el bien común, en la lucha urgente y colectiva contra la crisis climática.