Sífilis alcanza récord histórico en Chile: casos se duplican entre mujeres mayores de 60 años
La tasa nacional de sífilis alcanza su nivel más alto en la historia del país, con un grupo etario que duplicó sus contagios en cuatro años y desafía los prejuicios sobre la sexualidad en la tercera edad

Una nueva pareja, una cita que no estaba en los planes o una relación que comienza después de muchos años pueden ocurrir a cualquier edad, incluso después de los 60.
Lo que no siempre acompaña esas historias es la conversación sobre salud sexual. Y las últimas cifras de Chile muestran por qué conviene retomarla: en 2025 se notificaron 11.155 casos de sífilis, la cifra más alta registrada en el país.
La mayoría sigue concentrándose entre los 20 y 39 años. Pero entre las personas mayores también hay un aumento que llama la atención: en las mujeres de 60 años o más, la tasa se duplicó en solo cuatro años.
El dato que rompe una idea muy instalada
La vida sexual no se acaba al cumplir 60, aunque muchas campañas de prevención sigan mostrando casi siempre rostros jóvenes.
En total, 1.545 personas mayores de 60 años fueron notificadas con sífilis en 2025: el 13,9 % de todos los casos registrados ese año.
El problema de una infección que puede no dar señales claras
La sífilis puede pasar desapercibida porque sus síntomas cambian según la etapa y algunos desaparecen aunque la infección continúe. Según el Ministerio de Salud, entre las señales que pueden aparecer están:
- Sífilis primaria: una herida en los genitales que generalmente no duele y puede desaparecer por sí sola.
- Sífilis secundaria: manchas en distintas partes del cuerpo, incluidas las palmas de las manos y las plantas de los pies.
- Etapas posteriores: pueden aparecer lesiones y complicaciones que afectan órganos como el corazón o el sistema nervioso.
La desaparición de una lesión no significa que la infección haya terminado. Por eso, ante síntomas o una posible exposición sin preservativo, el diagnóstico mediante un examen permite detectarla y acceder al tratamiento.
Una conversación que también necesita cambiar de edad
Una persona de 65 años puede llegar a un control médico por la presión, el colesterol o cualquier otro chequeo de rutina. Puede sentirse perfectamente bien y no mencionar su vida sexual. En esa consulta, la sífilis probablemente no sea lo primero que aparezca en la conversación.

Precisamente por eso, parlamentarios de la Comisión de Salud pidieron al Ministerio de Salud aclarar si en la atención primaria se está buscando activamente esta infección entre las personas de ese grupo etario.
A los 60, 70 u 80 años pueden cambiar muchas cosas: los hijos que ya no están en casa, llega la jubilación, aparecen nuevos círculos de amigos o incluso una nueva pareja. La salud sexual también forma parte de esas etapas y cambios.
La sífilis puede empezar con una herida que no duele, desaparecer de la vista y seguir ahí. También puede pasar que una persona llegue a una consulta sin pensar que necesita hablar de su vida sexual. En ambos casos, el problema tiene algo en común: lo que no se pregunta también puede quedar sin detectar.
Referencia de la noticia
El Mostrador. (2026). Sífilis llega a su mayor tasa histórica en Chile: mujeres mayores de 60 años duplican indicador.