Un tornado que giró al revés: el análisis de José Vicencio sobre el caso de Requínoa

El análisis preliminar sobre el tornado en Requínoa muestra múltiples particularidades, desde su intensidad hasta el sentido de su giro. Te contamos el análisis preliminar que hizo José Vicencio, especialista en el estudio, análisis y monitoreo de eventos meteorológicos extremos.

Requínoa: el raro tornado anticiclónico que los modelos no vieron venir, según José Vicencio.
Requínoa: el raro tornado anticiclónico que los modelos no vieron venir, según José Vicencio.

El lunes 26 de octubre, un tornado golpeó Requínoa, en la Región de O'Higgins, y lo hizo girando en el sentido contrario al habitual. El meteorólogo José Vicencio Veloso, de Tornados en Chile, publicó un análisis preliminar que reconstruye la tormenta con satélite, rayos y modelos.

El análisis deja una conclusión incómoda: con las herramientas globales, este tornado era muy difícil de anticipar.

El tornado ocurrió cerca de las 17:25 hora local. La Red Geocientífica de Chile lo clasificó de forma preliminar como EF-2, con vientos capaces de arrancar techos y derribar árboles grandes. La categoría puede cambiar: como advierte Vicencio, aún falta la evaluación de daños en terreno.

Un tornado que giró "al revés"

En el hemisferio sur, los tornados casi siempre giran en sentido horario, igual que las bajas presiones: son ciclónicos. El de Requínoa giró en sentido antihorario: fue anticiclónico. El término solo describe el sentido de giro; no implica que sea más débil ni más fuerte.

Lo que sí es, es raro. Vicencio cita una estimación clásica para Estados Unidos: cerca de uno por cada 700 tornados ciclónicos. En Chile no hay cifra, pero sí antecedentes, como el tornado de Caleta Puelche, en junio de este año.

Un tornado anticiclónico puede surgir de una supercelda que gira completa en ese sentido, de una corriente ascendente que estira el giro presente en un frente de ráfaga, o como "compañero" de un tornado ciclónico.

Al dividirse una supercelda en el hemisferio sur, la tormenta que va a la derecha gira en sentido antihorario: es anticiclónica (Fuente: Tornados en Chile).
Al dividirse una supercelda en el hemisferio sur, la tormenta que va a la derecha gira en sentido antihorario: es anticiclónica (Fuente: Tornados en Chile).

Con los datos actuales no se sabe cuál fue el caso. Vicencio plantea, además, una hipótesis aún no comprobada: que la cordillera de los Andes favorecería este tipo de tormentas al modificar el viento cerca del suelo.

Una tormenta pequeña y explosiva

Según las imágenes del satélite GOES-19, el tornado salió de una celda pequeña y aislada, no del sistema más grande del día, ubicado cerca de Talca. En alrededor de una hora, la cima de la nube se enfrió unos 28 grados, señal de un crecimiento muy rápido, y los rayos se dispararon justo antes del tornado. Vicencio sugiere que podría tratarse de una supercelda en formación, aunque sin radar no es posible confirmarlo.

Izquierda: imagen satelital a las 17:20 hora local, cinco minutos antes del tornado. La estrella marca Requínoa y los puntos celestes, los rayos detectados; en colores, las nubes más altas y frías. Derecha: la baja fría segregada frente a Chile central.
Izquierda: imagen satelital a las 17:20 hora local, cinco minutos antes del tornado. La estrella marca Requínoa y los puntos celestes, los rayos detectados; en colores, las nubes más altas y frías. Derecha: la baja fría segregada frente a Chile central.

El responsable fue una baja segregada, un núcleo de aire frío en altura estacionado frente a Chile central. Abajo había aire fresco y muy húmedo; arriba, unos −19 °C a 5.500 metros. Ese contraste, sumado al calentamiento de la tarde en el valle, volvió muy inestable la atmósfera.

El modelo europeo ECMWF mostraba mucha energía para los estándares chilenos (una CAPE cercana a 500 J/kg) y un cambio del viento con la altura moderado. Pero en el primer kilómetro, la capa que se considera clave para los tornados, el viento casi no cambiaba. Para Vicencio, eso es lo que vuelve especial este evento.

Por qué era tan difícil de anticipar

La conclusión del análisis es que los modelos globales no daban una señal clara de tornado. Sus celdas de unos 25 km no ven una tormenta de pocas decenas de kilómetros, tienen apenas dos o tres niveles en el primer kilómetro de atmósfera y no capturan los efectos del relieve del valle central. Además, los índices de riesgo de tornado están pensados para tormentas ciclónicas.

Por eso, Vicencio llama a aprovechar más los modelos de alta resolución, de 1 a 3 km, que la Dirección Meteorológica de Chile ya corre a diario.

Aún falta conocer la intensidad definitiva, confirmar si fue una supercelda y saber qué mecanismo operó. Vicencio actualizará su análisis con la información de terreno e invita a enviar fotos y videos a Tornados en Chile.

Referencia de la noticia

José Vicencio Veloso. (2026). Violento tornado anticiclónico golpeó Requínoa, Chile.