De asteroide a cometa: la órbita inusual de un objeto cercano a la Tierra reveló su naturaleza cometaria

Desde su descubrimiento hace casi 30 años, el cometa SH2 no había mostrado indicios claros de ser un cometa en 1998. Sin embargo, nuevos análisis, combinados con observaciones internacionales históricas, revelan una historia diferente.

Los cometas oscuros se dividen en dos grupos distintos. Los cometas oscuros exteriores son más grandes y tienen órbitas más excéntricas, mientras que los cometas oscuros interiores, más pequeños, tienen órbitas más circulares.
Los cometas oscuros se dividen en dos grupos distintos. Los cometas oscuros exteriores son más grandes y tienen órbitas más excéntricas, mientras que los cometas oscuros interiores, más pequeños, tienen órbitas más circulares.

El objeto cercano a la Tierra 1998 SH2 realizó su máximo acercamiento a nuestro planeta a una distancia segura de 3 millones de kilómetros (2 millones de millas) el 28 de agosto de 2025. El objeto fue descubierto originalmente en septiembre de 1998 y clasificado como asteroide. Sin embargo, nuevos datos sugieren una clasificación diferente, la cual se detalla en un estudio publicado en la revista Nature Astronomy. La evidencia de actividad en su cola ha revelado que el objeto es un esquivo cometa oscuro.

Asteroides contra cometas

La distinción entre asteroides y cometas se basa en su comportamiento observado. Tradicionalmente, para su clasificación se utilizan las diferencias en sus órbitas, composición y la presencia de una cola.

Según la Sociedad Planetaria, los asteroides son objetos rocosos y metálicos que orbitan alrededor del Sol, remanentes del nacimiento de nuestro Sistema Solar. Los cometas se formaron originalmente en las regiones exteriores más frías del Sistema Solar, donde el hielo es más estable.

A medida que sus órbitas los acercan al Sol, el hielo se sublima rápidamente y expulsa polvo, formando así su característica coma y cola.

A medida que las capacidades de observación se han ampliado, los astrónomos siguen descubriendo objetos híbridos que no encajan perfectamente en estas dos categorías clásicas. Estos objetos híbridos han recibido el nombre coloquial de cometa oscuro. Algunos de estos objetos pueden contener hielo, pero la escasa actividad observable de su coma y cola dificulta su identificación como cometas.

Estos cometas oscuros presentan irregularidades en sus trayectorias alrededor del Sol, pero no se ha observado ninguna otra evidencia de cola o coma. Las observaciones iniciales del cometa SH2 de 1998 no revelaron dicha cola.

Aproximación más cercana y nuevas observaciones

Investigadores que utilizaron la Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA durante el paso cercano a la Tierra del objeto 1998 SH2 en agosto de 2025 notaron una clara irregularidad: el objeto no se encontraba donde debería haber estado. A pesar de los meticulosos cálculos realizados teniendo en cuenta los efectos gravitacionales del Sol y los planetas en su órbita, los investigadores supusieron que existían otros factores que afectaban su movimiento.

En respuesta, los investigadores recopilaron todos los datos de observación relevantes del evento SH2 de 1998 procedentes de todo el mundo. Se pusieron en contacto con astrónomos del Telescopio Canadá-Francia-Hawái en Mauna Kea, Hawái, y del Telescopio Danés del Observatorio Europeo Austral (ESO) en La Silla, Chile.

Las imágenes que recopilamos de estos observatorios mostraron una cola débil pero clara, lo que confirma que 1998 SH2 es, de hecho, un cometa. —Oliver Hainaut, coautor del estudio y astrónomo del ESO.

Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para el seguimiento de objetos cercanos a la Tierra y la defensa planetaria. Se han observado catorce cometas oscuros desde 2016, y se plantea la hipótesis de que existen muchos más.

El telescopio NEO (Near-Earth Object Surveyor) de la NASA está en construcción y ha sido diseñado como el primer telescopio de reconocimiento para la defensa planetaria. NEO tendrá la misión de buscar asteroides y cometas, incluidos los cometas oscuros, que podrían representar un peligro para la Tierra.