Las 7 etapas que atraviesa una roca espacial antes de convertirse en meteorito

Un estudio del Instituto SETI revela los secretos físicos del viaje extremo que experimenta una roca desde el espacio exterior hasta tocar el suelo terrestre.

Tras estudiar 75 caídas de meteoritos, un equipo de investigadores logró determinar las fases por las que atraviesan hasta llegar al suelo terrestre.
Tras estudiar 75 caídas de meteoritos, un equipo de investigadores logró determinar las fases por las que atraviesan hasta llegar al suelo terrestre.

¿Qué le sucede a una roca espacial al atravesar la atmósfera terrestre? Durante mucho tiempo la ciencia pensó que el intenso calor y la fricción generados en el ingreso hacían que el objeto se evaporara.

Sin embargo, el proceso desde que esta masa rocosa hace su entrada hasta ser considerada un meteorito tiene más pasos de lo que se creía. Siete, para ser exactos.

El estudio de las rocas espaciales que llegan a la Tierra permite mejorar la defensa planetaria ante asteroides mayores.
El estudio de las rocas espaciales que llegan a la Tierra permite mejorar la defensa planetaria ante asteroides mayores.

Así lo determinó un reciente estudio realizado por el Instituto SETI (sigla en inglés para Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) que analizó 75 caídas de meteoritos captadas en video y fotografías. Sus hallazgos demuestran que la fusión y la fragmentación, en lugar de la simple evaporación y combustión, controlan cómo una roca pierde masa, disminuye su velocidad y finalmente llega a la Tierra.

Sus hallazgos son fundamentales para la defensa planetaria, ya que permiten predecir con mayor exactitud el comportamiento de asteroides potencialmente peligrosos.

Las siete etapas de bola de fuego a meteorito

Según el estudio, publicado en Meteoritics & Planetary Science, el proceso se divide en siete etapas físicas: desde la primera onda expansiva en las capas altas de la atmósfera, pasando por el aumento desmesurado del brillo hasta convertirse en una brillante bola de fuego.

Fases en las que una roca espacial se transforma en meteorito. Imagen elaborada con IA a partir de la información de SETI.
Fases en las que una roca espacial se transforma en meteorito. Imagen elaborada con IA a partir de la información de SETI.

En la cuarta fase, a unos 60 kilómetros de altura, la roca entra en una tregua temporal de fusión estable y pierde cerca del 40 % de su masa.

A medida que desciende, la presión atmosférica provoca la quinta y sexta fase, haciendo que la roca sufra rupturas violentas y lanzando fragmentos brillantes a gran velocidad.

“Esa ruptura final hace que los fragmentos salgan disparados a velocidades relativas más altas”, explicó Peter Jenniskens, astrónomo especializado en meteoritos del Instituto SETI y del Centro de Investigación Ames de la NASA, autor principal del estudio.

Finalmente, en la séptima etapa, los pedazos supervivientes frenan lo suficiente como para dejar de brillar, enfriándose y formando una fina costra oscura en su superficie antes de terminar de caer al suelo como meteoritos.

Revelaciones sobre asteroides más grandes

Al estudiar la desaceleración atmosférica de pequeñas rocas espaciales sólidas y de diferentes tipos, también se obtuvo información sobre lo que sucede con asteroides más peligrosos que explotan en la atmósfera, los que pueden tener el tamaño de automóviles o incluso de manzanas urbanas enteras.

La roca espacial se llama meteorito cuando alcanza la superficie de la Tierra.
La roca espacial se llama meteorito cuando alcanza la superficie de la Tierra.

“Los asteroides de hasta decenas de metros de tamaño también son rocas sólidas porque tienden a girar más rápido que los asteroides más grandes que forman cúmulos de escombros”, dijo Jenniskens.

Por ello, además de resolver un enigma físico fundamental, el hallazgo es vital para la defensa planetaria, ayudando a predecir cómo se comportarán asteroides mayores, como el que impactó en Cheliábinsk en 2013.

Este asteroide, de unos 20 metros de diámetro y 13.000 toneladas, entró en la atmósfera de la Tierra a más de 64.000 km/h y nadie lo vio venir, porque venía desde la dirección del Sol.

Referencia de la noticia

Jenniskens, Peter et al.. (2026). Bolide light curve systematics from 75 recovered meteorites.
SETI. (2026). New study reveals how space rocks become meteorites.