Ni roca ni gas: el descubrimiento de planetas de diamante que desconciertan a los científicos
Algunos mundos lejanos podrían estar formados por diamantes. Estos exoplanetas ricos en carbono desafían lo que sabemos sobre la formación planetaria y abren nuevas preguntas sobre la diversidad del universo.

Durante años, los científicos clasificaron los planetas como rocosos o gaseosos. Sin embargo, el descubrimiento de mundos ricos en carbono ha ampliado este panorama.
Bajo condiciones extremas de presión y temperatura, estos planetas podrían albergar enormes cantidades de diamante en su interior, convirtiéndose en auténticas rarezas cósmicas que despiertan el interés de astrónomos y geoquímicos.
¿Qué son los planetas de diamante y cómo se forman?
Los llamados “planetas de diamante” no están hechos completamente de gemas, pero sí podrían contener enormes cantidades de carbono cristalizado en forma de diamante. Estos mundos se originarían en sistemas planetarios donde el carbono es más abundante que el oxígeno, una condición diferente a la del Sistema Solar.
Este proceso requiere temperaturas elevadas y presiones intensas, similares a las que existen en el manto profundo de algunos planetas.
Los modelos teóricos sugieren que estos mundos podrían tener capas compuestas por grafito, diamante y carburos metálicos, en lugar de silicatos como los planetas rocosos conocidos. Esto implicaría una geología completamente distinta a la de la Tierra, Marte o Venus.
¿Son comunes y se parecen a los del Sistema Solar?
Durante años se pensó que los planetas ricos en carbono serían extremadamente raros. Sin embargo, algunos estudios indican que podrían ser más comunes de lo esperado, especialmente en sistemas estelares con abundante carbono. La diversidad química del universo permite la existencia de mundos muy distintos a los del Sistema Solar.

A diferencia de la Tierra o Marte, dominados por silicatos y hierro, estos planetas tendrían composiciones dominadas por carbono. Esto cambiaría propiedades clave como la densidad, la tectónica e incluso la evolución atmosférica. Tampoco se parecerían a los gigantes gaseosos, ya que muchos de estos candidatos pertenecen a la categoría de “supertierras”, planetas rocosos más masivos que la Tierra.
Esta diferencia química sugiere que la formación planetaria puede seguir múltiples caminos, dependiendo de la composición del disco protoplanetario donde nacen los planetas.
55 Cancri e: el candidato más famoso
Uno de los ejemplos más estudiados es 55 Cancri e, una supertierra ubicada a unos 40 años luz. Este exoplaneta fue descubierto en 2004 mediante observaciones de tránsito y velocidad radial, lo que permitió estimar su masa y radio. Con estos datos, los científicos calcularon su densidad y dedujeron que su interior podría ser rico en carbono.
Los modelos iniciales propusieron que hasta un tercio de su masa podría estar compuesta por diamante. Además, el planeta orbita extremadamente cerca de su estrella, completando una vuelta en menos de un día terrestre, lo que implica temperaturas superficiales que podrían superar los 2.000 °C.
Observaciones más recientes, incluyendo datos del telescopio espacial James Webb, sugieren que el planeta posee una atmósfera delgada, posiblemente rica en dióxido de carbono o monóxido de carbono. Estas mediciones, junto con la densidad calculada, refuerzan la hipótesis de un interior dominado por carbono, aunque los científicos continúan investigando su composición exacta.
Otros candidatos a planetas ricos en carbono han sido propuestos, pero 55 Cancri e sigue siendo el ejemplo más emblemático de esta posible clase de mundos.
Referencias de la noticia
EarthSky: ¿Los planetas de diamante son más comunes de lo que pensaban los astrónomos?
Society of Chemical Industry: Los planetas de diamante son para siempre
NASA Exoplanet Catalog: 55 Cancri e