Científicos crean inteligencia artificial de bolsillo con la ayuda de neuronas de mono
¿Te imaginas un modelo de IA tan pequeño que pudiera enviarse a cualquier parte del mundo como archivo adjunto por correo electrónico? Ese es el nuevo modelo de IA creado por científicos estadounidenses, inspirado en gran medida en el cerebro humano.

Investigadores del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL), en colaboración con colegas de las universidades Carnegie Mellon y Princeton, han desarrollado un modelo de inteligencia artificial (IA) altamente eficiente, mucho más compacto que los modelos actuales y que consume solo una fracción de la energía. Curiosamente, los datos para desarrollar este modelo provienen de neuronas de monos.
El reciente auge en el desarrollo de la IA se basa en la capacidad computacional superior de los chips de silicio. Sin embargo, esta capacidad conlleva un alto consumo de energía y agua. Si bien la IA puede ser eficiente en ciertas tareas, no es eficiente energéticamente. Por ello, los investigadores recurrieron a la plataforma de computación más eficiente: el cerebro humano.
Inspirado por el cerebro
A pesar de todas sus capacidades, la IA simplemente imita lo que el cerebro ha estado haciendo durante milenios. Lo que no puede imitar es el patrón de consumo de energía. El cerebro humano consume menos energía que la necesaria para encender una bombilla. Lograr una eficiencia similar sería de gran ayuda para el planeta, a medida que la IA se integre en nuestra vida cotidiana.
En realidad, los investigadores no se propusieron construir un modelo de este tipo. En cambio, intentaban comprender cómo funciona el cerebro humano, especialmente su sistema visual. El cerebro recibe señales luminosas que le permiten distinguir un gato de un perro, o incluso adivinar el nombre de un amigo a partir de una silueta tenue.
Los investigadores estudiaban un grupo de neuronas, llamadas V4, que forman parte del sistema visual y pueden codificar colores, texturas, curvas y mucho más para el cerebro. Para crear el modelo, el equipo comenzó con datos de neuronas de monos macacos entrenadas.
Mediante una técnica para comprimir fotografías y eliminar redundancias del modelo, los investigadores lograron reducir el tamaño del archivo a un tamaño tan pequeño que podía enviarse como archivo adjunto por correo electrónico.
Sabemos cómo funciona esta IA.
Debido al pequeño tamaño del modelo de IA, los investigadores pudieron observar su funcionamiento, algo que no es posible con los grandes modelos de IA actuales. Observaron que algunas neuronas V4 respondían a formas con bordes definidos, mientras que otras respondían a pequeños puntos en una imagen.
Los investigadores creen que su trabajo podría ayudar a que los sistemas de propulsión de los coches autónomos reconozcan mejor a los peatones y otros vehículos, consumiendo mucha menos energía.
Además de contribuir al desarrollo de una IA más compacta y eficiente, también podría ayudar a esclarecer qué ocurre en el cerebro durante enfermedades como el Alzheimer.