El cable de fibra óptica bajo el mar chileno que podría dar segundos clave ante un terremoto
Un cable de fibra óptica que cruza desde Arica a Puerto Montt bajo el océano podría convertirse en una enorme red para detectar terremotos justo donde comienzan muchos de ellos.

Un temblor comienza bajo el océano y, unos segundos después, alguien en la costa mira su teléfono buscando una alerta. En ese breve intervalo podría ser clave una infraestructura que ya está bajo el mar: el cable de fibra óptica que conecta Arica con Puerto Montt.
Investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) y Gtd están probando cómo utilizarlo para registrar movimientos sísmicos bajo el mar mediante una tecnología llamada DAS. La idea es aprovechar una infraestructura que ya existe para observar algo que normalmente ocurre fuera de nuestra vista.
Un cable que también puede “escuchar” la Tierra bajo el océano
El Cable Prat fue construido para transportar información. Ahora una de sus fibras comenzará a utilizarse también para detectar pequeñas vibraciones y deformaciones producidas por movimientos del suelo marino.
La experiencia chilena con esta tecnología ya había comenzado antes. En pruebas realizadas sobre el Cable Prat, los investigadores consiguieron registrar numerosos movimientos sísmicos utilizando la fibra óptica como sensor distribuido.
El cable está justo sobre la zona que tiembla
Muchos de los terremotos que afectan a Chile se originan bajo el océano, en la zona donde interactúan las placas de Nazca y Sudamericana.
Tener una herramienta de medición directamente sobre el fondo marino permite acercarse al lugar donde comienza el movimiento. Y esa cercanía puede ser importante cuando cada segundo cuenta.

El Centro Sismológico Nacional explica que una fibra óptica puede funcionar como miles de sensores virtuales. En vez de medir en un solo punto, el sistema analiza pequeños segmentos de la fibra y registra cómo se deforman cuando pasa una vibración.
Para una eventual alerta temprana, esos datos podrían ayudar a ganar tiempo antes de que las ondas sísmicas alcancen zonas habitadas.
¿Cómo puede un cable de internet detectar un terremoto?
Dentro de la fibra viajan pulsos de luz enviados por un láser. Cuando una vibración atraviesa el cable, provoca diminutos cambios físicos en él. Esos cambios modifican la señal luminosa que regresa hacia el instrumento. Al analizarla, los investigadores pueden saber dónde ocurrió una perturbación y cómo se propagó.
Esto abre la posibilidad de usar parte de la infraestructura que ya existe para observar mejor un territorio sísmicamente activo.
Chile, país de terremotos y tsunamis, está aprendiendo a escuchar a la Tierra desde el lugar donde ocurre todo. Y quizás, en ese aprendizaje, esté la clave para que la próxima vez que el suelo se mueva, tengamos unos segundos más para reaccionar.
Referencia de la noticia
USM. (2025). USM y Gtd firman convenio para utilizar cables de fibra óptica como sensor sísmico de última generación.
Martínez R.. (2024). Funcionario del CSN recibió importante capacitación en Francia.