El T-Rex caminaba de puntillas, como un pollo de ocho toneladas, según indica un nuevo estudio
Investigaciones que analizan fósiles y huellas del Tyrannosaurus rex indican que el famoso depredador caminaba en la punta de sus patas, una estrategia que aumentaba la velocidad, la estabilidad y la eficiencia en la locomoción.

Un nuevo estudio científico sugiere que el Tyrannosaurus rex, uno de los dinosaurios más famosos jamás descubiertos, caminaba principalmente en la punta de sus patas, de forma similar a aves modernas como las gallinas. Este descubrimiento refuerza la idea de que la postura y el movimiento del depredador eran más sofisticados de lo que se creía.
La investigación indica que esta forma de locomoción era esencial para mantener el equilibrio del animal, cuyo peso podía alcanzar varias toneladas. Al apoyarse sobre las puntas de las patas, el dinosaurio podía distribuir mejor la fuerza del impacto al caminar y aumentar la eficiencia de sus pasos.
A pesar de la gran cantidad de fósiles de T-Rex disponibles, la mayoría de las investigaciones previas se centraron en comprender sus hábitos de caza, crecimiento y comportamiento alimentario. Sin embargo, el nuevo trabajo buscó investigar un aspecto menos explorado: la biomecánica de la marcha del depredador.
Análisis biomecánico sin precedentes
Según los autores del estudio, este es uno de los primeros análisis cuantitativos que evalúa cómo las diferentes formas de contacto de las patas con el suelo influyeron en la marcha del dinosaurio. La conclusión fue que el pie del T-Rex funcionaba de forma muy similar al de las aves modernas.
Con base en estos datos, los investigadores aplicaron tres ecuaciones biomecánicas para estimar la velocidad de locomoción en animales terrestres. El objetivo era comprender qué tipo de pisada proporcionaría mayor eficiencia al depredador.
Además, los científicos simularon tres posibles maneras en que el dinosaurio podía apoyar la pata en el suelo: con el talón, con la parte media del pie o directamente sobre las puntas de los dedos.
Simulaciones y comparación con animales modernos
Tras las simulaciones, los resultados se compararon con datos de locomoción de humanos y aves corredoras, como los avestruces. La comparación ayudó a comprender cómo los diferentes patrones de pisada influyen en la velocidad y el equilibrio.
Este patrón sugiere que el peso del animal se concentraba en esta zona al caminar, lo que indica que se desplazaba apoyándose principalmente en las puntas de los dedos.
Mayor velocidad y mejor equilibrio
Los resultados indican que caminar de puntillas permitía al T-Rex dar más pasos en menos tiempo, aumentando su eficiencia de movimiento. Como consecuencia, el depredador podía alcanzar velocidades máximas aproximadamente un 20 % superiores a las que alcanzaría si usara el pie completamente apoyado en el suelo.

Según las estimaciones del estudio, la velocidad del dinosaurio podría haber variado entre aproximadamente 17,7 km/h y 40,2 km/h, dependiendo del peso del individuo analizado.
Otro factor importante revelado por la investigación es que esta postura, combinada con una marcha ligeramente agachada, ayudaba al T-Rex a mantener el equilibrio a pesar de su peso extremo.
En este tipo de movimiento, las patas habrían actuado como amortiguadores naturales, reduciendo el impacto de cada paso y facilitando la locomoción en terrenos irregulares. Esto habría sido una ventaja significativa para un depredador que necesitaba moverse eficientemente en diferentes entornos.
Referencia de la noticia
Metrópoles. T-Rex caminhava na ponta dos pés como uma galinha, aponta estudo. 2026