Por qué palabras como “oye”, “mira” y “¿cierto?” dicen más de lo que parece

Un estudio chileno revela que estas expresiones ayudan a ordenar conversaciones, marcar cercanía y hasta mostrar autoridad.

La investigación se basa en tres años de escucha de conversaciones callejeras, discusiones familiares y hasta discursos políticos.
La investigación se basa en tres años de escucha de conversaciones callejeras, discusiones familiares y hasta discursos políticos.

“Oye, escucha esto”. “Mira, lo que pasa es que…”. “Sí, po, ¿cierto?”. Las usamos todos los días casi sin notarlo. En la micro, en reuniones, en audios de WhatsApp o discutiendo con amigos. Parecen palabras de relleno, esas que usamos mientras pensamos qué decir.

Pero una investigación chilena acaba de revelar que esconden mucho más. Muletillas como “oye”, “mira” o “a ver” ayudan a ordenar conversaciones y mostrar cómo nos relacionamos con otros.

Frases que mantienen viva una conversación

La gracia de estas expresiones es que organizan el diálogo sin que nos demos cuenta. El lingüista Marco Contreras, de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), analizó durante tres años estas expresiones cotidianas. La investigación buscó entender cómo funcionan realmente en las conversaciones.

Así, se llegó a la conclusión que decir “mira” antes de explicar algo no sirve solo para llamar la atención, también funciona como una señal de atención: lo que viene ahora importa.

Con “a ver” ocurre algo parecido. Puede preparar una respuesta, suavizar una corrección o bajar la tensión en momentos de desacuerdo. “Los marcadores conversacionales son mucho más que simples muletillas. Son herramientas que usamos para organizar la conversación, negociar significados y mostrar la relación que establecemos con los demás”, señala el investigador.

La diferencia entre “oye” y “oiga”

A veces el cambio es mínimo, pero el efecto social es enorme. No suena igual un “oye, ven acá” que un “oiga, venga un momento”. El primero transmite cercanía. El segundo marca distancia, formalidad o incluso autoridad. El estudio mostró que esas pequeñas variaciones cambian la relación entre quienes conversan.

El estudio analizó el español de Chile desde la lingüística sistémico-funcional, una mirada que entiende el lenguaje como un acto social.
El estudio analizó el español de Chile desde la lingüística sistémico-funcional, una mirada que entiende el lenguaje como un acto social.

No es lo mismo decir ‘mira’ que ‘mire’, ni ‘oye’ que ‘oiga’. Esas diferencias muestran cómo el lenguaje también expresa cercanía, distancia, respeto o autoridad”, explica Contreras.

Lo interesante es que hacemos estas distinciones automáticamente. Lo hacemos de manera automática, incluso sin darnos cuenta.

Ese “¿cierto?” tiene más poder del que parece

Hay expresiones todavía más discretas. Frases como “¿cierto?”, “¿no es cierto?” o “¿viste?” están en casi todas las conversaciones cotidianas y ayudan a que estas fluyan.

A veces buscan confirmar que la otra persona sigue escuchando. Otras, intentan generar acuerdo o reforzar una idea.

Según explica el investigador, este hallazgo revela que incluso las palabras más pequeñas contienen información sobre cómo nos relacionamos con otros.

Palabras que construyen relaciones

Estos marcadores no solo viven en conversaciones de cocina o micros. El proyecto detectó su uso en discursos políticos y mediáticos, donde ayudan a reforzar mensajes, marcar posiciones e influir en cómo el público interpreta lo que escucha.

Lo pequeño revela lo grande y entender estos recursos, según Contreras, nos ayuda a comprender cómo negociamos significados y construimos vínculos sociales al hablar.

Tres años de análisis, congresos internacionales y publicaciones científicas respaldan la idea de que esas palabras que parecen sobrar son, en realidad, el “esqueleto” de nuestra forma de relacionarnos.

Lo que solemos llamar “muletillas” puede estar haciendo mucho más trabajo del que imaginamos mientras hablamos.

Referencias de la noticia

Lorenzo Palma. (2026). Investigación revela que expresiones como “mira”, “oye” y “a ver” no son simples muletillas. Nota publicada en Ciencia Chile.

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored