Un “Super El Niño” podría formarse en primavera: ¿cómo impactaría en Chile?
El Pacífico tropical vuelve a calentarse y los modelos ya apuntan a un posible El Niño intenso hacia primavera. Aunque aún hay incertidumbre, Chile podría sentir efectos distintos entre invierno y los meses siguientes.

El Pacífico tropical vuelve a estar bajo observación. A pesar de estar aún en fase neutral del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), las señales de calentamiento han ganado fuerza y varios centros climáticos proyectan que El Niño podría desarrollarse durante 2026, con opción de alcanzar una intensidad importante hacia la primavera. Pero, antes de hablar de un posible “Super El Niño”, conviene aclarar algo: El Niño no es solo “más calor”.
De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de NOAA, El Niño tiene alta probabilidad de emerger durante el invierno austral y mantenerse, al menos, hasta fines de 2026.

En su última discusión, NOAA estimó una probabilidad cercana al 61% de desarrollo entre mayo y julio, aunque también advirtió que la posibilidad de un evento muy fuerte dependerá de cómo evolucionen los vientos del oeste sobre el Pacífico ecuatorial.
¿Por qué se habla de un evento muy fuerte?
Algunas simulaciones estacionales, como las del conjunto NMME de NOAA y otros modelos internacionales, proyectan un calentamiento marcado del Pacífico tropical desde el trimestre agosto-septiembre-octubre, con un posible peak durante noviembre.
New NMME modeling shows the *strongest El Niño on record* unfolding from October 2026 through at least January 2027.
— Ben Noll (@BenNollWeather) May 8, 2026
Sea temperatures in the central equatorial Pacific are forecast to soar 3.1˚C above average, reaching a peak in November. pic.twitter.com/qxAzl0RsHo
En ciertos escenarios, las anomalías de temperatura superficial del mar alcanzarían valores compatibles con un El Niño muy fuerte, comparable en magnitud a episodios históricos como 1997-1998.
Ese tipo de evento suele recibir, de manera informal, el nombre de “Super El Niño”. No es una categoría oficial única, pero se usa para describir episodios excepcionalmente cálidos en el Pacífico ecuatorial, capaces de amplificar impactos atmosféricos a escala global.
Invierno y primavera: impactos distintos para Chile
En Chile, los efectos de El Niño dependen mucho de la estación. Durante el invierno, suele favorecer una mayor frecuencia de sistemas frontales desplazándose hacia la zona central, lo que puede aumentar la probabilidad de lluvias entre el centro-sur y la Región Metropolitana, e incluso Coquimbo.

Sin embargo, si el evento se desarrolla primero como moderado a fuerte durante el invierno, no necesariamente implicaría un escenario catastrófico. La señal más clara podría aparecer con el avance de la temporada, y por eso las actualizaciones mensuales serán clave.
En primavera, el foco podría cambiar. Aunque no se descartan eventos de precipitación, la atención estaría más puesta en las anomalías de temperatura. Un Pacífico más cálido puede afectar la surgencia frente a la costa norte y centro-norte, con posibles efectos en la pesca, además de contribuir al aumento de temperaturas superficiales y al calentamiento global transitorio asociado a El Niño.
Por ahora, el mensaje es claro: El Niño aún debe consolidarse, pero el Pacífico ya está dando señales potentes. Y si los modelos mantienen la tendencia, la primavera podría convertirse en el periodo clave para evaluar si 2026 entra en la lista de los grandes eventos El Niño.
Referencias de la noticia
NOAA/CPC: Official NOAA CPC ENSO Probabilities
WMO: Likelihood increases of El Niño
Bureau of Meteorology: Southern hemisphere monitoring
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