Cinco plantas altas que transformarán las esquinas de tu casa en un rincón verde de ensueño

Estas cinco plantas altas combinan elegancia, textura y frescura. Ideales para llenar rincones vacíos, resisten bien el calor y aportan armonía natural a cualquier espacio interior.

Combinar plantas de distintas alturas y texturas en una esquina crea un microambiente más húmedo y reduce la pérdida de agua por evaporación.
Combinar plantas de distintas alturas y texturas en una esquina crea un microambiente más húmedo y reduce la pérdida de agua por evaporación.

En toda casa hay una esquina olvidada esperando su oportunidad. Un rincón que, con la planta adecuada, puede transformarse en un espacio vibrante, lleno de vida y estilo.

Las plantas altas no solo decoran: aportan estructura, movimiento y una sensación de calma que ningún otro elemento logra reproducir.

Ya sea que tu casa tenga luz abundante o rincones más sombríos, existen plantas que se adaptan con sorprendente facilidad y demuestran que el verde también puede robarse el protagonismo.

Alocasia odora (Oreja de elefante)

Majestuosa y tropical, la Alocasia odora es una planta que llena cualquier espacio con su presencia escultórica. Sus grandes hojas en forma de corazón pueden superar los 50 cm de largo, creando un efecto exuberante que recuerda a los jardines húmedos del trópico. Aporta volumen, frescura y textura, y es perfecta para quienes buscan un efecto "selva" dentro del hogar.

Sus grandes hojas acorazonadas aportan frescura y volumen tropical. Puede entutorarse para ganar verticalidad y mantener su porte erguido en interiores luminosos.
Sus grandes hojas acorazonadas aportan frescura y volumen tropical. Puede entutorarse para ganar verticalidad y mantener su porte erguido en interiores luminosos.

En interiores amplios o junto a ventanales luminosos, se convierte fácilmente en el punto focal del ambiente. Requiere luz indirecta brillante o semisombra, evitando el Sol directo que puede quemar sus hojas. Prefiere un sustrato rico en materia orgánica y bien drenado, que conserve algo de humedad sin encharcarse.

El riego debe ser regular en primavera y verano, reduciendo la frecuencia en invierno. Agradece la humedad ambiental alta, por lo que se recomienda pulverizar sus hojas o situarla junto a otras plantas. No tolera temperaturas bajo los 15 °C, ni corrientes frías.

Dypsis lutescens (Areca)

La areca es sinónimo de frescura tropical. Sus hojas arqueadas crean un efecto de movimiento y fluidez, ideal para romper líneas duras en espacios minimalistas. Es una de las plantas más agradecidas de interior: resistente, esbelta y capaz de aportar una sensación natural sin sobrecargar el ambiente.

Cada primavera agradece un cambio de los primeros centímetros de sustrato por tierra nueva, lo que estimula el crecimiento de nuevas frondas.
Cada primavera agradece un cambio de los primeros centímetros de sustrato por tierra nueva, lo que estimula el crecimiento de nuevas frondas.

Prefiere luz indirecta brillante, aunque tolera semisombra. El riego debe ser regular, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo pero sin encharcar. Requiere buena ventilación y agradece pulverizaciones ocasionales en verano. Durante el invierno, evita corrientes frías y calefactores cercanos. Crece mejor en sustratos ricos en materia orgánica, con buen drenaje. En condiciones adecuadas, puede alcanzar hasta dos metros de altura.

Dracaena marginata

Con su silueta alargada y su follaje de bordes rojizos, la Dracaena marginata es una planta que añade verticalidad y carácter. Es una especie que combina perfectamente con ambientes modernos y urbanos, aportando color y textura sin ocupar demasiado espacio.

Corta los tallos superiores cada cierto tiempo para estimular nuevos brotes laterales y mantener un porte más denso y compacto.
Corta los tallos superiores cada cierto tiempo para estimular nuevos brotes laterales y mantener un porte más denso y compacto.

Además, ayuda a filtrar toxinas del aire, lo que la convierte en una opción funcional además de decorativa. Tolera bien la luz media a brillante y ambientes secos, por lo que es perfecta para interiores con calefacción o aire acondicionado. Riégala con moderación, dejando secar el sustrato entre riegos. Usa una mezcla de tierra suelta y drenante, con perlita o arena gruesa. No requiere humedad alta ni cuidados complicados. En invierno, reduce los riegos y evita temperaturas bajo 15 °C.

Ficus benjamina

Clásico y elegante, el Ficus benjamina es una planta que nunca pasa de moda. Su follaje fino y brillante forma una copa densa que aporta volumen y movimiento al ambiente. Ideal para quienes buscan una planta alta que llene visualmente un espacio sin perder delicadeza.

Si notas que pierde hojas tras moverlo de lugar, no te alarmes: es su forma de adaptarse. En pocas semanas suele recuperar el follaje perdido.
Si notas que pierde hojas tras moverlo de lugar, no te alarmes: es su forma de adaptarse. En pocas semanas suele recuperar el follaje perdido.

Prefiere luz indirecta abundante, pero también puede adaptarse a rincones luminosos sin Sol directo. Requiere un sustrato aireado y riegos moderados: solo cuando la superficie esté seca. En invierno, conviene reducir la frecuencia y mantenerlo lejos de las corrientes frías. Un truco útil es rotarlo cada cierto tiempo para que crezca de manera equilibrada.

Strelitzia nicolai ( Ave del paraíso gigante)

Imponente y escultórica, la Strelitzia nicolai es la opción ideal para quienes buscan una planta protagonista. Sus hojas grandes y verticales evocan paisajes tropicales, y en condiciones adecuadas puede incluso florecer, regalando una de las inflorescencias más exóticas del mundo vegetal. Su forma arquitectónica crea impacto visual y sensación de amplitud, perfecta para salones amplios o esquinas bien iluminadas.

Sus hojas nuevas emergen enrolladas desde el centro; evita tocarlas hasta que se abran por completo para no dañar su crecimiento.
Sus hojas nuevas emergen enrolladas desde el centro; evita tocarlas hasta que se abran por completo para no dañar su crecimiento.

Requiere luz brillante o Sol filtrado y riego regular, permitiendo que el sustrato se seque levemente entre aplicaciones. Prefiere suelos ricos en materia orgánica y buen drenaje. Soporta bien el calor, pero no tolera el frío intenso ni las heladas. En invierno, protégela dentro del hogar. Para mantener sus hojas firmes y brillantes, puedes limpiarlas con un paño húmedo o pulverizar con agua ocasionalmente.