Frente a veranos cada vez más exigentes, un árbol nativo ofrece pistas para repensar cómo elegimos la vegetación de nuestras ciudades.
Tania es licenciada en ingeniera agrónoma, de la Universidad de Concepción de Chile. Durante su formación profesional, trabajó para empresas del rubro agrícola como Vivero Plant & Fruit, Agrícola Marlene Hidalgo Villa EIRL y Facultad de agronomía UdeC.
Dentro del campo agrícola, Tania siempre ha destacado por sus dotes comunicativas, lo que la ha llevado a desarrollar funciones en este sentido en sus diversos puestos de trabajo.
A partir del año 2020, y tras confeccionar una primera edición del manual de laboratorio, para la empresa Plant & Fruit, comenzó a realizar trabajos independientes que incluyen tales como revisión de material académico (talleres, exposiciones), correcciones de tesis, elaboración de informes, entre otros proyectos orientados a la comunicación y la agricultura.
Tania es especialista en el área de producción vegetal, con experiencia en la micro-propagación de plantas “in vitro”, además de orientar su carrera al aprendizaje de técnicas agroecológicas, para el manejo agrícola.
Frente a veranos cada vez más exigentes, un árbol nativo ofrece pistas para repensar cómo elegimos la vegetación de nuestras ciudades.
Sus flores llenan de color los meses cálidos, pero hay algo más que las hace especiales: pueden convertirse en una presencia permanente del jardín.
Hay rincones de la casa donde muchas plantas de interior terminan debilitándose. La aspidistra, en cambio, puede pasar años creciendo allí con muy poco mantenimiento.
Una maceta, unas semillas y un rincón soleado pueden ser suficientes para llenar de flores un balcón durante los meses más cálidos.
Octubre puede ser el mes en que el huerto se te escape un poco de las manos: las plantas crecen rápido, ocupan más espacio y empiezan a aparecer nuevos desafíos.
Hay plantas capaces de cambiar por completo la atmósfera de una terraza cuando llega la primavera, y no necesitan ocupar demasiado espacio para conseguirlo.
Un jardín junto al mar puede tener mucho más color y variedad de lo que imaginas. La clave está en saber qué plantas elegir y cómo combinarlas.
Hay algo especial en cortar unas flores del jardín y ponerlas en un florero. No hace falta saber de arreglos para disfrutar de ese pequeño lujo cotidiano.
No todas las terrazas tienen las condiciones para una buganvilla. Por eso, vale la pena conocer otra trepadora capaz de llenarse de flores cuando llega la primavera.
La hiedra tiene fama de crecer sin pedir demasiado a cambio. Pero si queremos mantenerla frondosa y con buena forma, hay algunas tareas que conviene hacer antes de que sus tallos se desordenen.
Después de meses de crecimiento lento, los geranios comienzan a despertar. Este es un buen momento para ayudarlos a recuperar su forma y prepararlos para una nueva temporada de flores.
Septiembre parece el momento perfecto para volver a poner las manos en la tierra, pero hay decisiones que conviene tomar con un poco más de cuidado.
¿Qué está intentando decirnos una drácena cuando sus hojas comienzan a secarse por las puntas? La respuesta no siempre es tan evidente.
Si tu anturio produce hojas, pero hace tiempo que no vuelve a florecer, algunos cuidados pueden estar necesitando un ajuste.
Septiembre abre una nueva etapa en el huerto: algunas siembras ya pueden comenzar, mientras otras todavía necesitan un poco más de protección.
Un balcón o una terraza también pueden convertirse en el lugar donde crezca un limonero capaz de florecer y dar frutos.
Cuando todavía quedan pocas flores en el jardín, unas cuantas plantas bien escogidas pueden convertirse en una importante fuente de alimento.
El final del invierno abre una pequeña ventana para ordenar las hortensias antes de la primavera, pero no todas las ramas deben correr la misma suerte.
¿Te falta espacio para sumar más plantas? Estas tres especies aprovechan la altura, liberan superficies y pueden cambiar por completo la sensación de un rincón.
No necesitas un jardín para cultivar tus propias hortalizas. Incluso un balcón puede convertirse en un pequeño huerto durante los meses más fríos.