Su presencia suele asociarse al exceso de humedad, pero el musgo puede revelar mucho más sobre un jardín de lo que imaginamos.
Tania es licenciada en ingeniera agrónoma, de la Universidad de Concepción de Chile. Durante su formación profesional, trabajó para empresas del rubro agrícola como Vivero Plant & Fruit, Agrícola Marlene Hidalgo Villa EIRL y Facultad de agronomía UdeC.
Dentro del campo agrícola, Tania siempre ha destacado por sus dotes comunicativas, lo que la ha llevado a desarrollar funciones en este sentido en sus diversos puestos de trabajo.
A partir del año 2020, y tras confeccionar una primera edición del manual de laboratorio, para la empresa Plant & Fruit, comenzó a realizar trabajos independientes que incluyen tales como revisión de material académico (talleres, exposiciones), correcciones de tesis, elaboración de informes, entre otros proyectos orientados a la comunicación y la agricultura.
Tania es especialista en el área de producción vegetal, con experiencia en la micro-propagación de plantas “in vitro”, además de orientar su carrera al aprendizaje de técnicas agroecológicas, para el manejo agrícola.
Su presencia suele asociarse al exceso de humedad, pero el musgo puede revelar mucho más sobre un jardín de lo que imaginamos.
Su silueta recuerda a una pequeña palmera, pero detrás de ese aspecto robusto se esconde una de las estructuras más sorprendentes del mundo vegetal.
Las suculentas toleran largos periodos de sequía, pero pocas resisten un sustrato que permanece húmedo demasiado tiempo.
Cuando las flores escasean, algunos arbustos alcanzan su mejor momento. Sus coloridos frutos transforman el jardín invernal y ofrecen alimento a numerosas aves.
Ocultas bajo el suelo, las micorrizas llevan millones de años ayudando a las plantas a prosperar. Hoy, la ciencia vuelve a poner el foco en esta extraordinaria alianza natural.
Cada invierno vuelven a llamar la atención sobre troncos, cercos y rocas. Aunque muchos los confunden con una enfermedad, los líquenes cuentan una historia muy distinta.
Lejos de ser una estación sin color, el invierno ofrece floraciones sorprendentes que transforman jardines y parques cuando la mayoría de las plantas permanece en reposo.
Aunque el invierno limita las siembras, julio sigue siendo un mes clave para fortalecer el huerto, mejorar el suelo y establecer algunos cultivos que aún están a tiempo de desarrollarse con éxito.
Mucho antes de los congeladores y los supermercados, deshidratar frutas era una forma de prolongar la cosecha. Hoy, esa antigua tradición vuelve a conquistar cocinas y despensas.
Cada otoño miles de piñones caen al suelo, pero pocos imaginan que su historia comenzó mucho antes, en uno de los árboles más emblemáticos y protegidos de Chile.
Sus llamativas flores atraen aves y aportan color al paisaje, pero detrás de su belleza se esconde una sorprendente estrategia de supervivencia.
No hace falta disponer de una terraza o grandes ventanales. Algunas plantas prosperan en espacios reducidos y pueden transformar por completo el aspecto de un departamento.
Con la llegada del frío, muchas suculentas atraviesan cambios que pasan desapercibidos. Y es precisamente ahí donde suele aparecer un error que pocos sospechan.
Mientras muchos caquis se consumen frescos, en Japón existe una tradición centenaria que los transforma en una delicadeza dulce mediante un lento proceso de secado.
No todas las plantas agradecen una poda invernal. Algunas especies ya tienen preparadas sus futuras flores y un corte a destiempo puede arruinar todo el espectáculo primaveral.
Si aún tienes bulbos sin plantar, no todo está perdido. Algunas especies pueden florecer solo con agua y transformarse en una original decoración para el invierno.
Mucho antes de los laboratorios modernos, el matico ya ocupaba un lugar privilegiado en el conocimiento ancestral. Hoy, la ciencia continúa explorando los secretos de esta planta nativa.
Comparten apellido botánico y cuidados similares, pero sus tiempos de cultivo, productividad y nivel de dificultad pueden convertir una buena elección en una gran cosecha.
Los días despejados del invierno ofrecen una oportunidad perfecta para una de las labores más importantes del jardín. Estas son las especies que más se benefician de una poda durante junio y julio.
¿Piedras decorativas, musgo o macetas sin drenaje? Descubre cuáles de los adornos más populares para plantas de interior realmente aportan beneficios y cuáles son solo estéticos.