¡Cuidado con la tijera! Estas plantas no conviene podarlas ahora si quieres disfrutar sus flores en primavera

No todas las plantas agradecen una poda invernal. Algunas especies ya tienen preparadas sus futuras flores y un corte a destiempo puede arruinar todo el espectáculo primaveral.

No todas las especies agradecen las tijeras durante el invierno: algunas ya tienen preparadas las flores que abrirán en primavera.
No todas las especies agradecen las tijeras durante el invierno: algunas ya tienen preparadas las flores que abrirán en primavera.

El invierno es una de las épocas preferidas para sacar las tijeras de poda. Rosales, frutales y parronales suelen responder muy bien a esta labor, pero asumir que todas las plantas agradecen una intervención durante los meses fríos puede ser un error.

De hecho, algunos de los arbustos y árboles ornamentales más apreciados en los jardines chilenos forman sus botones florales con varios meses de anticipación. En estos casos, una poda realizada en junio o julio puede significar eliminar las flores antes incluso de que lleguen a abrirse.

Por eso, antes de aprovechar el próximo día soleado para ordenar el jardín, conviene conocer cuáles son las especies que es mejor dejar tranquilas por unas semanas más.

Hortensias

Pocas plantas sufren tanto las consecuencias de una poda mal realizada como las hortensias tradicionales (Hydrangea macrophylla). Ante sus ramas desnudas y aspecto desordenado, muchas personas caen en la tentación de reducirlas drásticamente durante el invierno.

No todas las hortensias se comportan igual, pero las variedades tradicionales suelen florecer sobre ramas desarrolladas la temporada anterior.
No todas las hortensias se comportan igual, pero las variedades tradicionales suelen florecer sobre ramas desarrolladas la temporada anterior.

Sin embargo, gran parte de sus flores se desarrollan sobre ramas formadas la temporada anterior. Por eso, una poda demasiado severa puede traducirse en una primavera con abundante follaje, pero con muy pocas flores o incluso ninguna. Durante esta época basta con retirar ramas secas, dañadas o muy envejecidas. Las podas más intensas conviene reservarlas para después de la floración.

Azaleas y rododendros

Estas especies, muy populares en los jardines del sur de Chile, tienen una particularidad que suele pasar desapercibida: sus botones florales ya están formados durante el invierno.

Los botones florales de azaleas y rododendros suelen estar formados mucho antes de la llegada de la primavera.
Los botones florales de azaleas y rododendros suelen estar formados mucho antes de la llegada de la primavera.

Si se observan las puntas de las ramas, es posible distinguir pequeñas estructuras redondeadas que darán origen a las futuras flores. Una poda prematura puede eliminar gran parte de ese espectáculo antes de que siquiera comience. Si el arbusto necesita ser controlado o moldeado, lo ideal es esperar hasta que termine la floración.

Camelias

Las camelias son otro ejemplo de plantas que no agradecen las podas de invierno. Algunas variedades incluso comienzan a florecer durante esta misma estación, mientras otras alcanzan su máximo esplendor a fines del invierno y comienzos de primavera.

Sus grandes botones florales son fáciles de distinguir y conviene protegerlos de podas innecesarias.
Sus grandes botones florales son fáciles de distinguir y conviene protegerlos de podas innecesarias.

Sus grandes botones florales son relativamente fáciles de distinguir, por lo que una poda intensa puede significar perder buena parte de la floración del año. En esta época, lo más prudente es limitarse a eliminar ramas secas o dañadas y reservar las podas de formación para después de la floración.

Cola de zorro

Los pastos ornamentales como la cola de zorro (Cenchrus alopecuroides) suelen conservar gran parte de su atractivo durante el invierno gracias a sus espigas y al movimiento que aportan al jardín.

La poda de estas gramíneas ornamentales suele realizarse a fines del invierno, justo antes de la aparición de los nuevos brotes.
La poda de estas gramíneas ornamentales suele realizarse a fines del invierno, justo antes de la aparición de los nuevos brotes.

Sin embargo, muchas personas se apresuran a cortarlos apenas comienza el frío, eliminando uno de sus mayores encantos y exponiendo prematuramente la corona de la planta.

Lo más recomendable es esperar hasta fines del invierno o comienzos de primavera para realizar una poda más intensa. En ese momento, las hojas y espigas secas se pueden rebajar a unos 10 o 15 centímetros del suelo, dejando espacio para que aparezcan los nuevos brotes.

Magnolios ornamentales

Los magnolios de flor, como el magnolio estrella (Magnolia stellata) o el magnolio de Soulange (Magnolia × soulangeana), ofrecen una de las floraciones más espectaculares del año.

Los magnolios desarrollan una forma elegante de manera natural y rara vez necesitan podas intensas.
Los magnolios desarrollan una forma elegante de manera natural y rara vez necesitan podas intensas.

Sus grandes yemas permanecen visibles durante buena parte del invierno y una poda realizada en esta época puede eliminar muchas de las flores antes de que lleguen a abrirse.

Además, los magnolios suelen desarrollar una estructura naturalmente armoniosa, por lo que rara vez necesitan podas importantes. De hecho, muchos especialistas coinciden en que lucen mejor cuando se intervienen lo menos posible.

A veces, la mejor poda es no podar

El invierno sigue siendo una excelente época para intervenir muchas especies, pero no todas responden de la misma manera.

En plantas que florecen sobre ramas desarrolladas la temporada anterior, la paciencia puede ser tan importante como unas buenas tijeras de poda. En muchos casos, esperar unas pocas semanas es suficiente para marcar la diferencia entre una primavera repleta de flores y una temporada decepcionante.