Melipilla, corazón del cultivo de frutillas en Chile: nuevas variedades buscan mejorar el rendimiento

La nueva variedad registra resultados prometedores en San Pedro de Melipilla, una zona clave para la producción nacional de frutillas. Mientras tanto, el pronóstico anticipa cambios de temperatura durante las próximas semanas y en Inglaterra avanzan nuevas tecnologías para extender la temporada de cosecha.

El valle de Melipilla: una zona agrícola donde destaca la producción de frutillas, favorecida por las condiciones agroclimáticas de la zona central y la tradición de sus agricultores, que abastecen tanto a mercados locales como a otros puntos del país.
El valle de Melipilla: una zona agrícola donde destaca la producción de frutillas, favorecida por las condiciones agroclimáticas de la zona central y la tradición de sus agricultores, que abastecen tanto a mercados locales como a otros puntos del país.

La innovación varietal busca mejorar la productividad de las frutillas, un cultivo cuyo desempeño depende de la genética, el manejo agronómico y las condiciones ambientales.

En Chile, Alpina 10 es una variedad de frutilla (Fragaria × ananassa) que ha despertado el interés de los productores por sus rendimientos reportados de hasta 70 toneladas por hectárea, mientras que en Inglaterra avanzan desarrollos genéticos orientados a obtener más cosechas durante la temporada.

Alpina 10: el potencial productivo de una nueva variedad

Según Portal Frutícola, Alpina 10 ha alcanzado rendimientos reportados de hasta 70.000 kilos por hectárea, frente a unos 50.000 kilos por hectárea citados como referencia para variedades tradicionales como Monterrey y Albión.

La variedad surgió de un trabajo de mejoramiento desarrollado mediante la colaboración entre instituciones de investigación de Italia y Brasil y Agromillora Sur.

Las experiencias de productores también han despertado interés. En Pelluhue, Región del Maule, la Cooperativa Campesina Tres Piedras incorporó 275.000 plantas de Alpina 10. Su gerente, Nurys Muena, relató una comparación realizada en su huerto entre 1.000 plantas de esta variedad y 5.000 de Monterrey: obtuvo 40 bandejas con la primera y 30 con la segunda.

Estacionalidad y sensibilidad climática de las frutillas: la producción está condicionada por las temperaturas y las horas de luz, mientras que las heladas y el granizo pueden dañar flores y frutos, reducir los rendimientos y afectar la calidad de la cosecha.
Estacionalidad y sensibilidad climática de las frutillas: la producción está condicionada por las temperaturas y las horas de luz, mientras que las heladas y el granizo pueden dañar flores y frutos, reducir los rendimientos y afectar la calidad de la cosecha.

En San Pedro de Melipilla, el productor Cristián Cerda también informó resultados favorables durante una temporada lluviosa, incluida una baja pérdida de plantas. Sin embargo, estas experiencias corresponden a observaciones prediales y no bastan para garantizar el mismo desempeño en todos los campos. La validación en diferentes condiciones de cultivo continúa siendo fundamental.

Melipilla, un territorio clave para la producción de frutillas

La comuna de San Pedro de Melipilla es uno de los principales polos productores de frutillas de Chile.

Según información publicada por Portal de Melipilla en agosto de 2026, concentra cerca del 35 % de la superficie nacional dedicada a este cultivo.

La actividad tiene una importante dimensión económica y social, pues constituye una fuente de ingresos para agricultores y contribuye al empleo rural de la zona.

El pronóstico de Meteored para Melipilla, consultado el 23 de octubre, contempla precipitaciones débiles para los días 23 y 24, con acumulados estimados de 0,3 y 0,1 milímetros, respectivamente.

Posteriormente, las temperaturas máximas podrían alcanzar los 26 °C el 25 y el 28 de octubre, descender hasta 16 °C el 3 de noviembre y volver a subir a 25 °C el día 5. También se prevén episodios de niebla y viento moderado.

Variedades de día corto y día neutro: La variedad Camarosa requiere días cortos para inducir la floración y concentra su cosecha en determinados períodos; San Andreas y Alpina 10 son de día neutro, por lo que pueden florecer independientemente de la duración del día y ofrecer una producción más prolongada, según las condiciones de cultivo.
Variedades de día corto y día neutro: La variedad Camarosa requiere días cortos para inducir la floración y concentra su cosecha en determinados períodos; San Andreas y Alpina 10 son de día neutro, por lo que pueden florecer independientemente de la duración del día y ofrecer una producción más prolongada, según las condiciones de cultivo.

Estas previsiones no permiten anticipar daños concretos en las plantaciones, pero muestran la importancia de seguir las condiciones meteorológicas en una zona donde el cultivo tiene un peso productivo significativo.

La evolución de las temperaturas, la humedad y la disponibilidad de agua debe evaluarse junto con el estado de desarrollo de las plantas, el manejo del riego y la vigilancia sanitaria.

Inglaterra busca ampliar la temporada de cosecha

En paralelo, ocho líneas de frutillas desarrolladas por la empresa estadounidense J.R. Simplot recibieron una evaluación regulatoria favorable en Inglaterra. Mediante la herramienta de edición genética CRISPR, se modificaron genes relacionados con la floración para desarrollar plantas capaces de producir frutos más de una vez durante la temporada.

Producción de frutillas en invernadero: ventajas y desafíos. Este sistema permite proteger el cultivo de las lluvias, las heladas y el granizo, mejorar la calidad de la fruta y extender la temporada de cosecha; sin embargo, requiere una mayor inversión inicial, manejo de la ventilación y la humedad, y un control riguroso de plagas y enfermedades.
Producción de frutillas en invernadero: ventajas y desafíos. Este sistema permite proteger el cultivo de las lluvias, las heladas y el granizo, mejorar la calidad de la fruta y extender la temporada de cosecha; sin embargo, requiere una mayor inversión inicial, manejo de la ventilación y la humedad, y un control riguroso de plagas y enfermedades.

La innovación podría ampliar los períodos de disponibilidad de fruta y ofrecer mayor flexibilidad a los productores. Sin embargo, la evaluación favorable no significa que estas plantas ya estén disponibles comercialmente en Chile.

Desde Chile hasta Inglaterra, ambos desarrollos reflejan una búsqueda común: mejorar la productividad y ampliar las alternativas para los agricultores. La genética puede aportar herramientas relevantes, pero su desempeño dependerá de la validación en campo, el manejo agronómico y las condiciones particulares de cada zona.