"Chile más cálido y lluvioso": la proyección de Meteored para la segunda quincena de agosto
Las lluvias seguirán presentes sobre Chile en las próximas semanas. Agosto terminará con precipitaciones concentradas entre el Norte Chico y el Sur, y con temperaturas cada vez más primaverales.

El pluviómetro no tendrá descanso. El patrón lluvioso seguirá presente en el país durante la segunda quincena de agosto, extendiéndose también hacia los primeros días de septiembre. El Niño sigue fortaleciéndose en el Pacífico, ejerciendo una fuerte influencia en las precipitaciones que se producen en sectores del Norte, Centro y Sur del Chile.
La tendencia semanal, que nos entrega el Centro Europeo de Pronóstico de Mediano Plazo (ECMWF), apunta a una semana con precipitaciones más abundantes sobre el norte, donde el núcleo más lluvioso posteriormente migrará hacia la zona Central y Sur con más intensidad. En estas zonas, donde los sistemas descargarán sus lluvias, se acumularán más de 50 mm con respecto al promedio semanal de precipitaciones.

Esta tendencia positiva a las lluvias no se detendría al culminar agosto. Según las proyecciones del Centro Europeo, la primera semana de septiembre llegaría cargada con precipitaciones, las que podrían manifestarse incluso en sectores del norte del país.
Las precipitaciones escasearán en sectores de la Patagonia
La zona Austral quedaría bajo una región de fuerte déficit pluviométrico, con episodios lluviosos menos frecuentes y con acumulados muy por debajo del promedio de la época.
Con El Niño activo e intenso, el extremo más austral de Chile tiende a presentar menos lluvias, especialmente ahora que nos encaminamos hacia la primavera y verano —periodo que coincidirá con el peak de este evento oceánico-atmosférico de la zona ecuatorial que ejerce una fuerte influencia sobre las condiciones de tiempo de Chile y el mundo
TropiChile
Las altas temperaturas, y el aire húmedo que está siendo transportado desde la zona ecuatorial hacia el país, dejarán un final de invierno más cálido en varias regiones —y especialmente en la zona central del país—. Se suma a esto jornadas lluviosas, con tempestades con actividad eléctrica asociada (muy parecidas a lo vivido durante gran parte del invierno en Chile), que nada le envidiarían a las lluvias de las regiones más tropicales del continente.

Los sectores que más sentirán los efectos de las altas temperaturas serán la zona costera del norte —donde las aguas del océano están pasando por un periodo cálido asociado a la presencia e intensidad del El Niño— y la zona central. Esta última recibirá parte del aire cálido y húmedo transportado por ríos atmosféricos, además de la humedad y el calor que se desprenden y migran por la costa desde la zona norte.
La señal negativa de temperaturas en la zona cordillerana del norte apunta al paso de núcleos fríos por la zona, sistemas que atrapan aire frío de zonas australes y lo impulsan, en altura, hacia el norte del país. Esto provoca alta inestabilidad, desencadenando tormentas con granizo, rayos y chubascos intensos; hay episodios que dejan, también, nevadas intensas en sectores cordilleranos.
Así las bajas segregadas podrían seguir manifestándose en este periodo de transición hacia la primavera, todo esto mientras la Patagonia queda inmersa en aire más frío y tiempo estable.