Calor extremo en el Mundial de Fútbol: ¿por qué la FIFA debería cambiar sus reglas por el clima?

Científicos y futbolistas piden actualizar los protocolos médicos ante el riesgo de golpes de calor en el próximo mundial. Advierten que las normas actuales de la organización están desfasadas y ponen en peligro la salud en la cancha.

Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, que comienza el 11 de junio, se prevé que los futbolistas y aficionados estarán expuestos a altas temperaturas.
Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, que comienza el 11 de junio, se prevé que los futbolistas y aficionados estarán expuestos a altas temperaturas.

En EE. UU., si el pronóstico del tiempo anuncia tormenta eléctrica, no importa cuál sea el evento; si es al aire libre, se debe suspender. Existe conciencia sobre el peligro que implica estar a la intemperie y se respeta sin excepción.

Pero no pasa lo mismo si la temperatura es extrema y, este año, en pleno desarrollo del Mundial de Fútbol que organiza EE. UU. junto a México y Canadá, la temperatura podría subir a niveles que la ciencia considera peligrosos para futbolistas y aficionados. Aun así, no se han anunciado medidas extraordinarias para enfrentarlo.

Expertos cuestionan la actual normativa

Este factor ha provocado que tanto expertos internacionales en salud, clima y rendimiento deportivo, como los propios futbolistas, pidan que la FIFA tome medidas para protegerlos. Aseguran que las directrices del organismo están desfasadas con la ciencia actual y son “imposibles de justificar”.

Un partido de fútbol con un índice de 26 °C ya representa un escenario de alto riesgo para el fútbol de alta competición. Crédito: @phillipkofler en Pixabay.
Un partido de fútbol con un índice de 26 °C ya representa un escenario de alto riesgo para el fútbol de alta competición. Crédito: @phillipkofler en Pixabay.

Por eso solicitan medidas de protección más estrictas, como pausas para refrescarse más prolongadas y protocolos claros para retrasar o aplazar partidos en condiciones extremas.

En la actualidad, la FIFA evalúa el riesgo térmico mediante un indicador llamado WBGT (temperatura de globo y bulbo húmedo). Este mide el estrés corporal combinando la temperatura del aire, la humedad ambiental, el viento y la radiación solar directa. Según el reglamento actual, si este índice es cercano, igual o superior a 32 °C, el riesgo de insolación es extremo y, en ese caso, las pausas para refrescarse se vuelven obligatorias o el partido puede posponerse o cancelarse.

Sin embargo, según explicaron los expertos en una carta abierta, un WBGT de casi 32 °C puede equivaler, en la vida real, a jugar bajo 45 °C en un ambiente donde el viento apenas sopla para enfriar a los deportistas. Aun en ese extremo, según las directrices generales actuales de la FIFA, la decisión de posponer o suspender el partido quedaría a discreción del equipo directivo.

Una amenaza a la salud y al rendimiento de los futbolistas

De acuerdo a los especialistas, un índice de 26 °C ya representa un escenario de alto riesgo para el fútbol de alta competición. A partir de ese límite, el cuerpo de los futbolistas pierde la capacidad de enfriarse por completo a través del sudor.

Los especialistas recomiendan que los partidos no se jueguen en la tarde, porque es cuando hay mayor riesgo.
Los especialistas recomiendan que los partidos no se jueguen en la tarde, porque es cuando hay mayor riesgo.

Esto provoca que la temperatura interna del atleta suba a niveles críticos durante el trabajo de alta intensidad, sin importar si es un deportista de élite en perfecta condición física. Cuando el calor interno se acumula de forma progresiva, los descansos breves para tomar agua resultan inútiles. El calor atrapado en los músculos y órganos no se disipa, disparando el riesgo de sufrir un golpe de calor por esfuerzo, una emergencia médica que puede ser mortal.

Aun así, la FIFA ya se ha arriesgado antes. Un estudio realizado durante la Copa Mundial de Clubes de 2025, también realizado entre primavera y verano en EE. UU., detectó que, de los 57 partidos jugados al aire libre, en el 54 % la temperatura fue superior a 28 ºC. Trece se jugaron con más de 30 ºC y dos con más de 32 ºC. Según el Colegio Americano de Medicina Deportiva, todos deberían haberse cancelado.

Menos rendimiento en la cancha y peligro en las gradas

El mayor riesgo es la salud de los jugadores, pero el espectáculo también se ve afectado. El estudio sobre el rendimiento físico durante la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2025 detectó que, a mayor temperatura ambiente, más se reduce la velocidad y la intensidad del juego.

Para este año, los investigadores advierten que las temperaturas en 14 de los 16 estadios que se utilizarán para el mundial podrían superar niveles peligrosos. Esto no solo afecta a los futbolistas, también a los espectadores que pasarán horas al aire libre.

Los investigadores recomiendan que los partidos no se programen en la tarde. La FIFA ya ha demostrado tener la capacidad logística para priorizar el clima, como ocurrió al trasladar un mundial entero a los meses de invierno en Qatar, sin embargo, es una decisión que tiene un componente difícil de sortear: los millonarios intereses comerciales detrás de las transmisiones televisivas.

Referencias de la noticia

Carmo, A. A. L., Souza-Junior, R. C. S., Ferretti, P. H. S. et al (2026). Physical performance in elite male soccer under extreme heat: A case study of the 2025 FIFA Club World Cup. Temperature, 13(1), 71–87.

The Conversation. Should FIFA be doing more to protect soccer players from the World Cup heat?

Open Letter to FIFA on Heat Stress, Player Welfare & Fossil Fuel Conflicts of Interest (Carta abierta de especialistas a la FIFA)

Players open Letter to FIFA on Heat Stress and Player Welfare (Carta de abierta de futbolistas a la FIFA)

BBC. Fifa risking player safety over heat at World Cup - scientists.

BBC. World Cup player signs petition calling for protection from extreme heat.

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