Chile se prepara para un verano complejo: COGRID bajo vigilancia por calor sobre 40 °C, incendios y lluvias estivales

El Gobierno reunió al COGRID Nacional para anticiparse a la temporada estival 2026-27. Calor extremo, incendios forestales y precipitaciones en el norte aparecen entre los principales escenarios bajo vigilancia durante los próximos meses.

Autoridades y representantes de distintos organismos participaron en el 2° COGRID Nacional de las Fases de Mitigación y Preparación 2026, instancia en la que se analizaron los principales riesgos y medidas preventivas de cara a la próxima temporada estival. Crédito: Ministerio del Interior.
Autoridades y representantes de distintos organismos participaron en el 2° COGRID Nacional de las Fases de Mitigación y Preparación 2026, instancia en la que se analizaron los principales riesgos y medidas preventivas de cara a la próxima temporada estival. Crédito: Ministerio del Interior.

Chile todavía transita por la primavera, pero las autoridades ya están mirando hacia el verano. Este jueves 10 de septiembre, el Gobierno encabezó un COGRID Nacional de preparación para la temporada estival, una instancia que reunió a más de 30 organismos para coordinar acciones frente a los riesgos que podrían presentarse durante los próximos meses.

El diagnóstico contempla varios escenarios: episodios de calor extremo, incendios forestales, precipitaciones estivales en el norte y posibles floraciones nocivas de algas en sectores del centro-sur y sur del país. Todo esto ocurre mientras El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial.

La directora nacional de SENAPRED, Alicia Cebrián, puso una precisión importante sobre la mesa: estos antecedentes no significan que todos estos eventos necesariamente vayan a ocurrir, sino que corresponden a escenarios de riesgo frente a los cuales el sistema debe prepararse anticipadamente.

El termómetro podría superar los 40 °C durante el verano

Uno de los puntos que más atención genera es el calor. SENAPRED advirtió que durante el periodo estival podrían registrarse episodios de temperaturas extremas capaces de superar los 40 °C.

Esto no significa que todo Chile vaya a alcanzar esos valores ni que exista desde ahora un pronóstico de 40 °C para una ciudad determinada. A varios meses de distancia, no es posible anticipar máximas específicas para días concretos. Lo que se identifica es un escenario favorable para episodios de calor intenso que obliga a reforzar la preparación.

El modelo estacional del ECMWF proyecta temperaturas medias sobre lo normal durante el verano 2026-27, especialmente en sectores del norte y centro de Chile. Esta señal indica una mayor probabilidad de meses cálidos, pero no permite anticipar temperaturas máximas específicas.
El modelo estacional del ECMWF proyecta temperaturas medias sobre lo normal durante el verano 2026-27, especialmente en sectores del norte y centro de Chile. Esta señal indica una mayor probabilidad de meses cálidos, pero no permite anticipar temperaturas máximas específicas.

Además, El Niño no determina por sí solo cuánto marcará el termómetro en Chile. La intensidad de una ola de calor depende también de la circulación atmosférica regional, la persistencia de altas presiones, los vientos locales, la humedad del suelo y otros patrones de variabilidad climática.

Por eso, más que asociar directamente “El Niño = 40 °C”, el escenario debe entenderse como la combinación de un Pacífico excepcionalmente cálido con otros factores atmosféricos que actuarán durante la primavera y el verano.

Lluvias estivales en el norte también están bajo vigilancia

Y el calor no es el único elemento que preocupa. El COGRID también puso atención sobre las precipitaciones estivales en el norte de Chile, un fenómeno característico de los meses cálidos en sectores cordilleranos y altiplánicos.

Estas precipitaciones pueden adquirir especial relevancia cuando son intensas o se concentran en poco tiempo. SENAPRED mantiene anualmente un programa específico para Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama debido a que estos eventos pueden favorecer aluviones, desbordes de ríos, remociones en masa, interrupciones de caminos y problemas de conectividad.

El modelo proyecta anomalías positivas de precipitación durante el verano 2026-27 en color verde, una señal que mantiene bajo vigilancia las lluvias estivales. La proyección indica una tendencia mensual y no anticipa eventos específicos.
El modelo proyecta anomalías positivas de precipitación durante el verano 2026-27 en color verde, una señal que mantiene bajo vigilancia las lluvias estivales. La proyección indica una tendencia mensual y no anticipa eventos específicos.

Nuevamente, El Niño puede modificar el escenario climático a gran escala, pero no basta su presencia para asegurar lluvias intensas en una localidad determinada. La circulación regional y la disponibilidad de humedad serán fundamentales para saber cómo se comportará cada episodio.

El riesgo de incendios pone a 90 comunas en el foco

La preparación para los incendios forestales ocupa buena parte del operativo. CONAF identificó 90 comunas prioritarias y los respectivos municipios ya cuentan con planes preventivos. Entre las medidas anunciadas está la incorporación de alrededor de 10 mil personas para trabajos de prevención, principalmente limpieza de malezas y construcción o reforzamiento de cortafuegos.

El foco está especialmente puesto en las zonas de interfaz urbano-rural, donde viviendas y vegetación conviven a poca distancia. La planificación contempla además ajustar el despliegue de brigadas y equipamiento según evolucionen las condiciones meteorológicas y el peligro de incendios.

Un verano con altas temperaturas, vegetación seca y baja humedad puede crear condiciones muy favorables para la rápida propagación del fuego, pero el factor humano continúa siendo determinante en el inicio de la gran mayoría de los incendios.

Según lo señalado por SENAPRED durante la jornada, el 96,5 % de los incendios forestales es generado por acción humana. De ahí que la preparación no dependa únicamente del pronóstico meteorológico, sino también de reducir las fuentes de ignición.

El Niño será una pieza importante, pero no la única

El escenario resulta particularmente interesante porque la temporada estival 2026-27 coincidirá con un El Niño muy intenso en el Pacífico ecuatorial. Sin embargo, conviene evitar una relación automática entre la magnitud del fenómeno y los impactos que finalmente experimente Chile.

Un El Niño fuerte modifica la circulación tropical y puede alterar patrones de temperatura y precipitación a gran escala, pero sus consecuencias sobre Chile dependen de cómo interactúe con la atmósfera regional durante cada periodo.

Por ahora, el mensaje del COGRID es preventivo: el país se prepara para un verano que podría presentar condiciones exigentes, con el calor extremo y los incendios como amenazas importantes, pero también con atención puesta en las lluvias estivales del norte y otros fenómenos ambientales.

La diferencia entre un escenario climático adverso y una emergencia dependerá, en buena medida, de cómo evolucione la atmósfera durante los próximos meses y de cuánto logre adelantarse la prevención.

Referencia de la noticia

Ministerio del Interior. (2026). Gobierno refuerza preparación para temporada estival y despliega medidas preventivas ante eventuales incendios y eventos climáticos.