CIIFEN advierte fuerte desarrollo de El Niño: lluvias sobre lo normal podrían alcanzar el centro de Chile
El último boletín de CIIFEN anticipa condiciones cálidas en el Pacífico ecuatorial con alta probabilidad de desarrollo de El Niño. Para julio-septiembre, las proyecciones apuntan a lluvias sobre lo normal en sectores del centro de Chile.
El Pacífico volvió a encender las alarmas climáticas. El último boletín del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) confirma que durante mayo de 2026 se mantuvieron anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar (TSM) en el Pacífico ecuatorial, con valores entre 1 °C y 3 °C por sobre lo normal.
Esto quiere decir que el océano está más cálido de lo habitual justo en una zona clave para el comportamiento del clima global. Y cuando el Pacífico ecuatorial se calienta, la atmósfera suele tomar nota. A veces lo hace con cambios sutiles; otras, con una agenda meteorológica bastante movida.
El Pacífico muestra señales claras de calentamiento
De acuerdo con CIIFEN, las anomalías cálidas se intensificaron especialmente en el Pacífico oriental, frente a las costas de Ecuador y Perú. Este calentamiento estuvo asociado a la llegada de una onda Kelvin al borde continental, un pulso de agua cálida que viaja bajo la superficie del océano y puede reforzar las condiciones típicas de El Niño.
Durante mayo también predominaron anomalías de vientos del oeste en el Pacífico Central, con propagación hacia el Pacífico Oriental hacia fines del mes. Esto debilitó el Índice de Oscilación del Sur (IOS), que se mantuvo dentro del umbral de El Niño.

Dicho de otra forma: no solo el mar está más cálido, sino que la atmósfera también empieza a responder. Ese acoplamiento océano-atmósfera es una de las señales más importantes para hablar de un evento El Niño en desarrollo.
Julio a septiembre: CIIFEN proyecta condiciones cálidas con alta probabilidad
Para el trimestre julio-septiembre de 2026, el pronóstico del ENOS prevé condiciones cálidas en el Pacífico Ecuatorial con una probabilidad del 98 %. Además, los modelos indican que este escenario podría mantenerse con alta probabilidad hasta inicios de 2027.

El boletín también señala que el evento podría alcanzar intensidad fuerte entre noviembre y enero, con una probabilidad aproximada del 63 %. Sin embargo, esto no significa que todos los países recibirán los mismos impactos ni que cada región vivirá eventos extremos. El Niño no funciona como botón automático: modifica probabilidades, pero no escribe el pronóstico comuna por comuna.
¿Qué podría pasar con Chile?
Uno de los puntos más relevantes para nuestro país aparece en las proyecciones de precipitación. Para julio-septiembre de 2026, CIIFEN estima lluvias sobre lo normal en sectores de Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Brasil.
En el caso chileno, la señal más interesante aparece sobre el centro del país, donde podrían presentarse condiciones más favorables para precipitaciones. Esto no implica lluvia asegurada ni una solución mágica a la sequía, pero sí abre una ventana de atención para la evolución de los próximos sistemas frontales.
Además, los modelos NMME y ECMWF prevén temperaturas del aire sobre lo normal en gran parte de Sudamérica, incluyendo sectores del centro de Chile y Argentina.
Esto será clave para evaluar no solo cuánto podría llover, sino también cómo cae esa precipitación: si como nieve en cordillera o como lluvia líquida, factor determinante para la disponibilidad hídrica.
En resumen: El Niño se está organizando, el océano está dando señales claras y Chile deberá mirar con atención el trimestre que viene. No es momento de cantar victoria por las lluvias, pero tampoco de mirar para otro lado. El Pacífico ya movió sus piezas.
Referencia de la noticia
CIIFEN. (2026). El Niño/La Niña en América Latina Junio de 2026.