El rol de la Oscilación Madden-Julian en eventos Super El Niño
La convección asociada a la Oscilación Madden-Julian juega un papel importante en el desarrollo de los eventos de El Niño muy fuertes. En este artículo lo revisamos.

La variabilidad climática en los trópicos está fuertemente influenciada por el "El Niño (ENSO)”, un fenómeno que se desarrolla en el océano Pacífico ecuatorial y que puede alterar los patrones de lluvia y temperatura en muchas regiones del planeta.
Entre ellas destaca la Oscilación Madden-Julian (MJO), una onda de convección que se desplaza hacia el este a lo largo del planeta en escalas de tiempo de 30 a 60 días. A medida que se propaga, la MJO modifica los vientos y la actividad convectiva en los trópicos, llegando a influir en la evolución de ENSO.
En este contexto, resulta especialmente interesante mirar cómo cambia la MJO durante las distintas etapas de El Niño, en particular durante las fases de desarrollo y de madurez, cuando la circulación atmosférica tropical experimenta cambios importantes.
Fase de desarrollo: la MJO puede ayudar a encender El Niño
Durante la fase de desarrollo de El Niño, el océano Pacífico ecuatorial occidental comienza a calentarse y la circulación atmosférica tropical empieza a reorganizarse.
A su paso por el Pacífico occidental, la MJO puede generar episodios de vientos del oeste fuertes (conocidos como westerly wind bursts, WWB) que debilitan los alisios y favorecen el desplazamiento de aguas cálidas hacia el este. Estos pulsos de viento son una pieza clave en el desarrollo de El Niño, actuando como uno de los mecanismos que intensifican el evento en sus primeras etapas.

Se ha documentado que en los eventos Super El Niño (los El Niños más intensos en el registro) de 1982-83, 1997-98 y 2015-16, la MJO tuvo momentos de mucha intensidad en fases asociadas al Pacífico occidental.
Fase madura: la MJO se calma
Cuando El Niño alcanza su fase madura, el calentamiento del Pacífico central y oriental ya está bien establecido y la circulación tropical se encuentra alterada, respondiendo a este calentamiento.
En estas condiciones, el propio estado de El Niño modifica la distribución de la convección y los patrones de viento en los trópicos. Como consecuencia, el comportamiento de la MJO también cambia. En esta etapa, es El Niño quien altera la MJO.
Su propagación hacia el este puede volverse menos clara y la actividad convectiva asociada tiende a desplazarse hacia el Pacífico central. Esto refleja cómo, una vez consolidado, El Niño reorganiza la atmósfera tropical y condiciona la evolución de la variabilidad intraseasonal. Al menos esto es lo que se ha observado durante los eventos más intensos de El Niño.
Aunque comparten características generales, no todos los episodios de El Niño evolucionan de la misma manera. Cada evento presenta diferencias en la intensidad, la distribución del calentamiento oceánico y la respuesta de la atmósfera, lo que también influye en el comportamiento de la MJO.
Qué ha pasado recientemente con la MJO
Con un evento de El Niño pronosticado para los próximos meses, incluida la probabilidad de que sea un evento muy fuerte, es inevitable preguntarse qué ha pasado con la MJO en los últimos meses.
En diciembre, la MJO tuvo un paso bastante intenso por la fase 7, en el Pacífico occidental. Después de eso, si bien volvió a transitar por el Pacífico occidental, no fue con gran intensidad.

Una cosa interesante es que ahora mismo el pronóstico indica que la MJO podría entrar en el Pacífico occidental con una gran intensidad. Lo que vendría a darle un nuevo impulso a este evento de El Niño, casi inminente. ¿Contribuirá esto a que resulte en un evento de Super El Niño?
Referencias para esta nota
Li et al., 2023: Comparison of Madden-Julian oscillation in three super El Niño events. Frontiers in Earth Science.
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