El 49,9 % de los chilenos desperdicia alimentos cada semana: qué termina más seguido en la basura

Frutas que se echan a perder, sobras olvidadas y promociones que parecen convenientes terminan formando parte de una rutina que cuesta dinero y también tiene un impacto ambiental.

La encuesta consultó a 4.504 personas de Chile, Argentina, Colombia y México. En Chile participaron 1.300 personas responsables de comprar o preparar alimentos.
La encuesta consultó a 4.504 personas de Chile, Argentina, Colombia y México. En Chile participaron 1.300 personas responsables de comprar o preparar alimentos.

Abres el refrigerador y ahí están. Unas verduras que compraste hace varios días, un pote con comida del almuerzo y alguna fruta que ya empieza a mostrar señales de que pasó demasiado tiempo guardada.

En Chile, 49,9 % de las personas encuestadas dice desperdiciar alimentos al menos una vez por semana, el porcentaje más alto entre los cuatro países incluidos en la segunda Encuesta Regional sobre Percepción del Desperdicio de Alimentos de Cheaf.

El dato contrasta con otro: 93,6 % considera que desperdiciar comida es un problema relevante y 90,1 % reconoce que tiene un impacto ambiental medio o alto.

El alimento muchas veces se pierde antes de llegar al plato

Frutas y verduras están entre los alimentos que más terminan en la basura: fueron mencionadas por un 58,2 % de los encuestados en Chile.

A nivel regional, también aparecen con fuerza las comidas preparadas y las sobras, con un 54,4 %. Pero el principal motivo para tirar alimentos no es haber comprado impulsivamente: es que se descomponen antes de ser consumidos.

El desperdicio de alimentos en los hogares ocurre muchas veces porque frutas, verduras y comidas preparadas se descomponen antes de ser consumidas.
El desperdicio de alimentos en los hogares ocurre muchas veces porque frutas, verduras y comidas preparadas se descomponen antes de ser consumidas.

Esa razón fue mencionada por un 59,3 % de las personas encuestadas en los cuatro países (Argentina, Colombia, Chile y México). Le siguen cocinar de más y no consumirlo (37,4 %) y que el alimento llegue a su fecha de vencimiento (18,8 %).

El 2x1 puede terminar ocupando espacio en el basurero

Hay otra situación conocida. Encuentras una promoción, haces las cuentas y parece imposible dejarla pasar. El problema llega cuando sobra más comida de la que alcanzaba a consumir el hogar.

El 43 % de los encuestados en la región reconoce que las promociones tipo 2x1 lo llevan a comprar más de lo necesario. Entre ellos, el 42,7 % declara desperdiciar comida semanalmente, frente a un 36,1 % entre quienes dicen no verse influenciados por estas ofertas.

A nivel regional, el 74% señaló a los supermercados y grandes cadenas, por sobre los propios hogares, los gobiernos y restaurantes y pequeños comercios, como responsables en la reducción del desperdicio de alimentos.
A nivel regional, el 74% señaló a los supermercados y grandes cadenas, por sobre los propios hogares, los gobiernos y restaurantes y pequeños comercios, como responsables en la reducción del desperdicio de alimentos.

En Chile, además, un 44 % compraría un producto próximo a su fecha si tuviera descuento, la cifra más alta entre los países analizados.

Eso no significa que los descuentos sean necesariamente un problema. De hecho, pueden ayudar a que alimentos que están próximos a su fecha sean aprovechados en lugar de terminar sin venderse.

Botar comida también cuesta dinero

El precio de los alimentos también está cambiando la forma en que las familias compran. El 61,5 % de los encuestados en Chile señala que el aumento de precios influyó en cómo compra y aprovecha los alimentos, el porcentaje más alto de la medición regional.

Al mismo tiempo, 52,8 % dice revisar qué tiene en casa antes de salir de compras. La intención de aprovechar mejor los alimentos está presente, pero no siempre alcanza para evitar que algo termine olvidado.

Natalia Paredes, gerente general de Cheaf Chile, advierte que “el desperdicio también es un problema para el bolsillo; cada alimento que termina en la basura representa dinero que una familia gastó y que no pudo aprovechar".

Abres el refrigerador y ahí están otra vez. Frutas, verduras, sobras que prometiste usar. Pero cada vez que terminas botándolas, no solo se va la comida. Se va el tiempo, el dinero y los recursos que costaron producirla. La conciencia ya está. Ahora falta que alcance para llenar el plato, no el basurero.

Referencia de la noticia

Cheaf. (2026). Segundo Informe Regional sobre Percepción del Desperdicio de Alimentos.