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Calentamiento global está aumentando los divorcios ¡de albatros!

Científicos evidenciaron el aumento de la separación de una de las aves cuyo relacionamiento es el más duradero: los albatros. Te explicamos los motivos de esto y sus posibles consecuencias.

Pareja de albatros
Los albatros son aves que tienen una sola pareja en su vida, tienen pocas crías y, si los dos padres no pueden cuidar un pichón, lo más probable es que muera.

Las aves son unos de los animales más fieles que existe: 90% de todas las especies que existen son monógamas y, en su mayoría, se mantienen fieles a su pareja de por vida. Un ejemplo de ello es el majestuoso albatros (Thalassarche melanophris).

Las parejas de albatros rara vez se separan y requieren quedarse con el mismo compañero de cría año tras año, pero algo está ocurriendo con ellas a medida que las aguas del océano se tornan más cálidas de lo normal.

Un estudio reciente publicado en la revista Proceedings of The Royal Society B, detalla que el cambio climático y el calentamiento del océano están afectando negativamente a la vida a los albatros y esto podría ser la causa de la ruptura de muchas parejas de estas grandes aves marinas.

El efecto principal que produce el aumento de la temperatura del mar es una disminución de la población de peces, lo que obliga a las aves a pasar más tiempo lejos de la costa para alimentarse. Según los investigadores estas condiciones podrían afectar los niveles hormonales de la especie y reducir la probabilidad de supervivencia de las crías.

El estudio indica que, aunque los albatros son aves monógamas, el calentamiento oceánico parece afectar indirectamente a su separación a través de cambios en las tasas demográficas de peces.

El grupo investigativo, liderado por Francesco Ventura, ha sido el primero en documentar los efectos que están produciendo las condiciones ambientales, por lo que les han podido concluir que estas aves se separan más a menudo en los años cuando existen anomalías de temperatura en la superficie del mar.

Más detalles del estudio

Para la investigación, fue considerada una población salvaje de 15.500 parejas de albatros de ceja negra, que durante 15 años anidaban en las Islas Malvinas. Aunque un fenómeno de estrés o un evento ambiental —como una tormenta— puede ocasionar muertes, el estudio excluyó los casos de separación en los que un miembro de la pareja moría.

Se determinó que el promedio anual de separaciones era del 3,7% y un 7,7% por otros factores. Algo de lo que ya se tenía información, era que las parejas eran estadísticamente más propensas a separarse después de una reproducción fallida. Incluso considerando estos fracasos individuales y la escasez de peces, la probabilidad de divorcio crecía en aquellos años en los que la superficie marina se calentaba más.

En el año 2017, cuando las temperaturas de la superficie del agua fueron inusualmente altas, la tasa de divorcios se disparó en casi un 8%.

El resultado sugiere que a medida que el clima cambia producto de la actividad humana, los casos más altos de divorcio en albatros —y quizás otros animales socialmente monógamos—, pueden ser una consecuencia pasada por alto y ésta vendría siendo, la primera evidencia de que el medio ambiente afecta en la reproducción y en la separación de aves silvestres. De hecho, también se concluyó que, durante los años más cálidos, incluso algunas hembras que han criado con éxito, abandonaron a sus parejas.

Preocupación por la vida del albatros

Los albatros de todo el mundo han estado amenazados durante mucho tiempo por la contaminación de plásticos que los ahoga o por la pesca que atrapa a las aves con anzuelos. Ahora, se agrega el cambio climático, con devastadores sucesos pueden magnificarse y hacer imposible que las aves tengan tiempo para adaptarse.

Respecto a eso, lo que eventualmente se puede perder, debido al cambio climático, va mucho más allá de una posible caída en el número de aves, porque además, las rupturas tienen un costo emocional en ellas.

Los albatros en sincronía matrimonial, simplemente se adoran el uno al otro, debido a que los lazos que los unen son muy fuertes, pero con la acción humana, es posible que no sean lo suficientemente fuertes para resistir los cambios provocados por un mundo en constante calentamiento .