El Niño podría alcanzar una intensidad récord entre noviembre y diciembre: sus posibles efectos en Chile

La Oficina de Meteorología de Australia informó que el índice Niño 3.4 relativo alcanzó un récord semanal de +2,88 °C. Los modelos proyectan su máximo entre noviembre y diciembre, mientras Chile central podría experimentar nuevas lluvias y un verano muy cálido.

El calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, representado por las anomalías positivas de temperatura superficial del mar, evidencia las condiciones asociadas al fortalecimiento del fenómeno de El Niño. Crédito: BoM.
El calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, representado por las anomalías positivas de temperatura superficial del mar, evidencia las condiciones asociadas al fortalecimiento del fenómeno de El Niño. Crédito: BoM.

El Niño sigue ganando fuerza. En su actualización del 27 de octubre, titulada "Strong El Niño continues; positive IOD underway", la Oficina de Meteorología de Australia (BoM) informó que el índice Niño 3.4 relativo llegó a +2,88 °C en la semana terminada el 25 de octubre de 2026. Es el valor más alto de su serie semanal de temperatura del mar, que comienza en 2008.

El dato tiene un matiz importante; el propio BoM aclara que las comparaciones históricas se hacen con la serie mensual, que es más larga, y que en esa serie los valores todavía están bajo los récords anteriores. Es un récord semanal, pero aún no es El Niño más intenso de la historia.

La atmósfera también responde

El océano no está solo. Según el BoM, los alisios están debilitados o invertidos, hay más nubosidad en el Pacífico tropical central y oriental, y el Índice de Oscilación del Sur (SOI) de 30 días llegó a −16,6 al 25 de octubre. El umbral de El Niño es −7, así que el valor está muy por debajo. Esa señal confirma que océano y atmósfera están acoplados, una condición típica de un evento fuerte.

El Índice de Oscilación del Sur (SOI) se mantiene fuertemente negativo, con −16,6 al 25 de octubre de 2026, reflejando una respuesta atmosférica consistente con el fortalecimiento de El Niño. Fuente: BoM.
El Índice de Oscilación del Sur (SOI) se mantiene fuertemente negativo, con −16,6 al 25 de octubre de 2026, reflejando una respuesta atmosférica consistente con el fortalecimiento de El Niño. Fuente: BoM.

En Estados Unidos, el Centro de Predicción Climática de NOAA (CPC) informó el 26 de octubre un El Niño-3.4 semanal de +2,5 °C y un El Niño 1+2, frente a Sudamérica, de +4,4 °C. Además, estimó en un 83 % la probabilidad de un evento de intensidad histórica en el trimestre octubre-diciembre.

¿Cuándo sería el peak?

Todos los modelos que revisa el BoM, incluido el suyo, ubican el máximo calentamiento entre noviembre y diciembre. También proyectan que El Niño seguirá sobre el umbral hasta el otoño austral de 2027, con valores que superarían los niveles más altos registrados desde 1950, cuando comienzan los datos confiables.

Los modelos climáticos proyectan que El Niño alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre y diciembre de 2026, con condiciones cálidas que podrían persistir hasta el otoño de 2027. Fuente: BoM.
Los modelos climáticos proyectan que El Niño alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre y diciembre de 2026, con condiciones cálidas que podrían persistir hasta el otoño de 2027. Fuente: BoM.

En paralelo, el Dipolo del Océano Índico (IOD) está en fase positiva: llegó a +0,69 °C y suma siete semanas sobre +0,4 °C. Volvería a neutral a comienzos del verano.

Qué significa para Chile central

En invierno y primavera, un El Niño fuerte suele favorecer que los sistemas frontales lleguen a la zona central y sur. Eso explica en parte una primavera que se ha sentido más como invierno. Martín Jacques, investigador del CR2 y de la U. de Concepción, dijo a La Tercera que el modelo europeo ECMWF sigue mostrando lluvias sobre lo normal para noviembre en el centro-sur. Aclaró que eso se debe leer en un mes que, por clima, es mucho menos lluvioso.

Paula Santibáñez, investigadora del Centro Agrimed de la U. de Chile, coincide en que es prematuro dar por terminada la temporada de lluvias. Con el peak en diciembre, no se descartan frentes tardíos, desde episodios de lluvia débil hasta eventos más intensos.

Luego vendría el cambio de escenario. "Algunos modelos climáticos ya muestran señales de un posible aumento de las temperaturas, por lo que no podemos descartar episodios de calor intenso e incluso olas de calor, especialmente en los valles interiores", advirtió Santibáñez. Raúl Cordero, climatólogo de la U. de Santiago, también prevé temperaturas extremas a partir de diciembre.

Que el peak llegue en diciembre no significa que el riesgo termine ahí. Por eso es importante seguir los pronósticos día a día: la lluvia todavía puede sorprender en noviembre, y después hay que prepararse para el calor.

En un escenario de El Niño, las temperaturas más altas y las olas de calor suelen intensificarse hacia el verano, por lo que es fundamental no bajar la guardia ni en el comportamiento de las precipitaciones ni en las condiciones de calor extremo que se esperan a partir de diciembre.