El Niño se intensifica y podría alcanzar una fuerza histórica: NOAA eleva al 83 % la probabilidad de un evento récord
El calentamiento del Pacífico ecuatorial continúa acelerándose. La NOAA advierte que El Niño podría superar los registros de intensidad disponibles desde 1950 y mantenerse fuerte hasta comienzos de 2027. ¿Qué implicancias podría tener para Chile?

El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico tropical y las últimas proyecciones apuntan a un episodio de intensidad excepcional. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) actualizó este jueves 8 de octubre su diagnóstico y elevó las probabilidades de que el evento alcance valores históricos durante los próximos meses.
Según el Centro de Predicción Climática (CPC), existe un 83 % de probabilidad de que El Niño supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950 durante el trimestre octubre-diciembre de 2026. Este escenario mantiene la atención sobre sus posibles efectos en las precipitaciones y temperaturas de distintas regiones del planeta.
El Pacífico sigue calentándose: las temperaturas superan en 4 °C los valores normales
El informe de octubre confirma que las temperaturas superficiales del mar continúan aumentando en amplias zonas del Pacífico ecuatorial, con anomalías que superan los 4 °C en algunos sectores del Pacífico oriental.
Uno de los principales indicadores utilizados para monitorear el fenómeno, conocido como Niño 3.4, alcanzó una anomalía de +2,1 °C. Mientras tanto, la región Niño 3 registró +3,0 °C y la zona Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Sudamérica, llegó a +3,9 °C.

Estas cifras reflejan el importante calentamiento oceánico, aunque corresponden a diferentes regiones y no deben confundirse con los índices trimestrales utilizados para clasificar la intensidad del fenómeno.
El calentamiento también se extiende bajo la superficie del océano. La NOAA detectó anomalías superiores a +10 °C en determinadas profundidades del Pacífico oriental, junto con una termoclina más profunda de lo habitual.

A esto se suman cambios en los vientos tropicales, mayores precipitaciones sobre el Pacífico central y oriental y una disminución de la actividad convectiva sobre Indonesia. La combinación de estas señales oceánicas y atmosféricas confirma que El Niño sigue intensificándose.
NOAA aumenta a un 83 % la probabilidad de un El Niño histórico
Las proyecciones oficiales muestran que el fenómeno podría seguir fortaleciéndose durante lo que resta de 2026, con una elevada probabilidad de alcanzar una intensidad excepcional.

Para el trimestre septiembre-noviembre, la probabilidad de superar los registros históricos es del 54 %. Esta aumenta al 83 % entre octubre y diciembre, mientras que para noviembre de 2026 a enero de 2027 alcanza el 70 %.
Además, el organismo estima que existe una probabilidad superior al 83 % de mantener condiciones de El Niño fuerte a muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Sin embargo, alcanzar una intensidad récord todavía no está asegurado. Se trata de una proyección probabilística que deberá confirmarse con las próximas observaciones.
¿Qué podría significar este El Niño para Chile?
En Chile, El Niño influye en la circulación atmosférica y puede modificar la distribución de las precipitaciones, especialmente durante la temporada invernal de la zona central.
Históricamente, algunos episodios intensos han coincidido con inviernos más lluviosos entre las regiones de Coquimbo y el centro-sur. No obstante, un El Niño muy fuerte no garantiza precipitaciones abundantes ni episodios extremos en todas las regiones.
Además, existe un aspecto fundamental: el máximo fortalecimiento previsto para este evento ocurre entre la primavera y el verano austral, cuando las condiciones climáticas son diferentes a las del invierno.
Por lo tanto, no es correcto interpretar estas proyecciones como una señal automática de lluvias intensas durante los próximos meses en Santiago, Valparaíso o el resto del país.
En esta época del año también intervienen otros factores, como la posición del anticiclón subtropical del Pacífico Sur, los patrones de circulación atmosférica y el paso de sistemas frontales.
Por ahora, la señal es clara: El Niño continúa fortaleciéndose y las probabilidades de alcanzar valores excepcionales son elevadas, pero sus impactos concretos en Chile deberán evaluarse mediante los pronósticos climáticos regionales.