En 2050 el mundo podría generar 3 millones de toneladas de desechos de turbinas eólicas por año
Para 2050, las palas de turbinas eólicas, hechas principalmente de materiales compuestos difíciles de reciclar, podrían generar alrededor de 2,9 millones de toneladas de residuos anuales, con un acumulado mundial de más de 40 millones de toneladas.

La energía eólica es una de las fuentes renovables con mayor crecimiento global y un pilar clave en la descarbonización del sector eléctrico. Sin embargo, detrás de su imagen limpia existe un desafío emergente: la gestión de los residuos procedentes de las palas de las turbinas, que están llegando al final de su vida útil.
Estas palas, fabricadas con materiales compuestos como fibra de vidrio y resinas epóxicas, son extremadamente duras y poco reciclables con las tecnologías actuales, lo que plantea un problema ambiental creciente.
El futuro de los desechos de palas eólicas
En el estudio de Pu Liu y Claire Y. Barlow se calculó con datos globales que la cantidad de residuos de palas eólicas aumentará de forma significativa en las próximas décadas. Según sus estimaciones, para 2050 la generación anual de desechos de palas podría rondar los 2,9 millones de toneladas, mientras que el volumen acumulado desde hoy hasta entonces podría superar los 43 millones de toneladas a nivel mundial.

Estos desechos no solo provienen del final de vida útil de las palas (end-of-life), sino también de residuos generados en la fabricación, pruebas y mantenimiento de estas estructuras. De hecho, el estudio incorpora factores de todo el ciclo de vida para ofrecer una cifra más completa del impacto de estos materiales.
Geográficamente, las regiones con mayores capacidades eólicas —y por ende mayores volúmenes de residuos— serán principalmente China (aproximadamente 40 % del total), seguida de Europa (25 %), Estados Unidos (16 %) y otros países (19 %).
El reto del reciclaje y la gestión de residuos
El principal obstáculo para la gestión de estas palas radica en su composición. Están hechas de materiales compuestos altamente resistentes, diseñados para soportar décadas de viento y fatiga estructural. Esta durabilidad se traduce en dificultad para separar y reutilizar sus componentes al llegar al final de su vida útil.
Esto ha llevado a que se busquen soluciones innovadoras, desde la reutilización de palas en aplicaciones alternativas hasta el desarrollo de materiales y procesos más reciclables.
¿Qué se puede hacer?
Para enfrentar esta creciente “huella de residuos” eólica, se están explorando varias alternativas. Estas van desde el diseño de palas más fácilmente reciclables, pasando por métodos químicos avanzados para recuperar fibras o resinas, hasta propuestas de economía circular donde los materiales recuperados se integren en nuevos productos.
La planificación anticipada en la gestión de estos residuos, junto con políticas ambientales sólidas y colaboración entre gobiernos e industria, será clave para asegurar que la transición energética no genere un problema ambiental de otra índole.
Referencias de la noticia
Liu, P., & Barlow, C. Y. (2017). Wind turbine blade waste in 2050. Waste Management, 62, 229-240.
The Guardian. The race to find a way to recycle old turbine blades from windfarms