Hace ya 40.000 años, los humanos se comunicaban por escrito: el descubrimiento que lo cambió la historia
Estudios pioneros revelan que la escritura no se originó en Mesopotamia, como se creía anteriormente. Un descubrimiento europeo ha sorprendido incluso a la comunidad científica.

La escritura es un sistema de comunicación común, de una forma u otra, a diversas civilizaciones. Generalmente, se desarrolló donde florecieron las primeras comunidades urbanas y las primeras formas de estado.
Sin embargo, la forma de escritura más antigua se remonta generalmente a la civilización mesopotámica, donde la escritura cuneiforme se extendió ya en el 3.500 a. C., aunque presumiblemente incluso antes. La escritura también se desarrolló de forma prácticamente independiente en Egipto alrededor del 3.100 a. C., en el valle del Indo alrededor del 2.600 a. C. y a lo largo del río Amarillo entre el 1.500 y el 1.000 a. C.
Sin embargo, los hallazgos arqueológicos más recientes en Europa parecen contar una historia diferente, con evidencia que nos permite datar el nacimiento de la escritura milenios antes de lo que se creía.
Un nuevo método de investigación desde Alemania
El epicentro de los nuevos descubrimientos se encuentra en las cumbres de los Alpes Suabos, en la región alemana de Baden-Württemberg.
Aquí, a partir de la década de 1930, se han descubierto varios artefactos prehistóricos que datan de hasta cuarenta y cinco mil años, como la figurilla de mamut de la cueva de Vogelherd y una placa de marfil que representa una figura híbrida de hombre-león, hallada en una cueva de Hohlenstein-Stadel.
Se han encontrado numerosos artefactos similares en la zona y en toda Europa, que datan del período en que el Homo sapiens migró al norte desde África, a las regiones habitadas por los neandertales.
Estos y otros 260 artefactos presentan diversas secuencias de signos, como puntos, muescas y cruces. El avance más interesante es que ahora es posible analizar con mayor precisión estos grabados y compararlos con la escritura cuneiforme.
La larga historia de la escritura
Un análisis basado en estadística, lingüística cuantitativa y aprendizaje automático, realizado por el lingüista Christian Bentz, de la Universidad del Sarre, y la arqueóloga Ewa Dutkiewicz, del Museo de Prehistoria e Historia Temprana de Berlín, reveló que los signos en los objetos no son decorativos ni rituales, sino comparables a un sistema de protoescritura.
Aunque no se trata de una transposición del lenguaje hablado, las secuencias de signos halladas en los artefactos servían, sin embargo, para registrar y transmitir información.

Esto demuestra que la escritura cuneiforme de la civilización mesopotámica es una forma avanzada de algo que existió durante muchos milenios.
De hecho, investigaciones recientes sugieren que la escritura utilizada en Mesopotamia tenía mucho más en común con la escritura prehistórica que con la moderna, a pesar de la distancia temporal mucho mayor entre la antigua y la moderna.
"Nuestros resultados muestran que los cazadores-recolectores del Paleolítico desarrollaron un sistema simbólico con una densidad de información estadísticamente comparable a la de las tablillas protocuneiformes más antiguas de la antigua Mesopotamia, que aparecieron 40.000 años después".
Ewa Bentz, arqueóloga
¿Qué está escrito en los artefactos prehistóricos?
Los investigadores actualmente no están seguros de qué está escrito exactamente en los artefactos de los Alpes Suabos, pero existen algunas hipótesis que se consideran muy fiables.
La hipótesis más aceptada es que las secuencias de líneas, puntos y cruces constituían un sistema de conteo, muy similar a las primeras tablillas protocuneiformes de Mesopotamia. Probablemente se usaban para numerar el ganado o como calendario, para registrar los días, los ciclos lunares o los ciclos estacionales.
Sin embargo, en muchos casos, estos signos se encuentran en figurillas que representan formas reales de animales o personas, por lo que también se plantea la hipótesis de que pudieran tener un significado religioso o incluso narrativo.
Otra hipótesis fascinante y plausible es que los signos servían para indicar la pertenencia a un clan.
Referencia de la noticia
Saarland University - 40,000-year-old Stone Age symbols may have paved the way for writing, long before Mesopotamia