Iquique llegó a 33 °C en plena noche de invierno y esta es la explicación

Un evento atmosférico inédito convirtió el invierno en una noche abrasadora en la ciudad nortina, derribando techumbres y dejando a miles sin suministro eléctrico

Mientras el resto del país se abrigaba, Iquique y sus alrededores soportaron una "isla de calor" que duró horas.
Mientras el resto del país se abrigaba, Iquique y sus alrededores soportaron una "isla de calor" que duró horas.

Salir a la calle después de las 10 de la noche y sentir más de 30 °C no es precisamente lo que uno espera de una noche de agosto.

Eso ocurrió este martes en Iquique. La temperatura alcanzó 32,2 °C cerca de las 18:00 horas y, cuando ya llevaba varias horas oscuro, los termómetros todavía rondaban los 30 °C. En otra estación de la ciudad se registraron 33 °C.

El calor llegó acompañado de un viento que no dio tregua. Las ráfagas alcanzaron entre 48 y 59 km/h, levantaron polvo y arena, provocando daños en techumbres y cortes de electricidad que afectaron a miles de personas.

El viaje del aire que terminó calentando la ciudad

Iquique vive mirando al Pacífico. El océano tiene una influencia importante sobre el clima de la ciudad, pero esta vez el aire llegó desde otro lugar.

El viento sopló desde el este, desde el interior del continente, y descendió hacia la costa desde zonas de mayor altura. Al perder altura, el aire se comprimió y aumentó su temperatura.

Este mecanismo también está detrás de los llamados vientos föhn, conocidos en distintas partes del mundo por llegar a zonas bajas más cálidos y secos después de atravesar sectores montañosos.

La geografía de Iquique hizo el resto

Esta ciudad tiene una particularidad que resulta clave para entender esta historia: el océano está a un lado y la Cordillera de la Costa se levanta abruptamente hacia el otro. Ese relieve funciona como una especie de pendiente por la que el aire puede descender hacia la ciudad.

Al llegar desde el este, la masa de aire no tenía las mismas características que el aire fresco y húmedo asociado a la influencia directa del Pacífico. Por eso, junto con el calor apareció otro cambio muy evidente: la humedad relativa cayó hasta cerca del 24 %.

El resultado fue una combinación poco habitual para la noche iquiqueña: altas temperaturas, aire seco y viento fuerte.

¿Por qué el termómetro siguió sobre los 30 °C de noche?

Normalmente, después de la puesta de sol la superficie comienza a enfriarse y la temperatura baja. Pero anoche hubo un aporte constante de aire cálido desde el interior.

Por eso, cerca de las 23:00 horas, Iquique todavía rondaba los 30 °C. La temperatura recién comenzó a descender con mayor claridad durante la madrugada y llegó a unos 23 °C cerca de la 1:00 de la madrugada.

Más al sur, la misma situación atmosférica estuvo acompañada por tormentas eléctricas y precipitaciones en sectores de Antofagasta y Atacama.

En Iquique, en cambio, la noche terminó dejando una escena difícil de asociar con agosto: mientras la ciudad ya estaba a oscuras, el aire seguía llegando desde el interior con suficiente calor como para pensar en darse un baño en las aguas de playa Cavancha. Una noche de invierno en la que, por unas horas, la playa parecía una opción más razonable que ponerse un abrigo.

Referencia de la noticia

T13 Noticias. (2026). Iquique superó los 30°C la noche de este martes: ¿A qué se debe este fenómeno en pleno invierno?.