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La Antártica vivió uno de sus inviernos más crudos este 2021

Al contrario de lo observado en el otro extremo del planeta, la Antártica tuvo un invierno más frío que lo normal. A pesar de parecer una buena noticia, este evento puede estar vinculado al cambio climático.

Antártica
En continente antártico registró este 2021 uno de los inviernos más rigurosos en décadas.

Mientras que el Polo Norte registraba en los últimos meses una de las menores extensiones de hielo marino, una alta tasa de aumento de las temperaturas e incluso la ocurrencia de incendios forestales, el Polo Sur vivenciaba una realidad bien diferente: ¡un frío mucho más allá de lo normal!

De acuerdo con la British Antarctic Survey, las temperatura del invierno 2021 en la Antártica fueron las más bajas de los últimos 60 años.

Al contrario de la tendencia de calentamiento que registra gran parte del planeta, el continente antártico experimentó, este año, uno de los inviernos más fríos ya registrados. De acuerdo con el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de los Estados Unidos (NSIDC, por su sigla en inglés), la temperatura promedio del invierno austral (junio, julio y agosto) sobre el continente helado fue de -62,9 ºC, 3,4 ºC por debajo del promedio de 1981 a 2010.

En la estación de investigación Amundsen–Scott South Pole, ubicada a 2.835 metro sobre el nivel del mar, registró en el periodo llamado de oscuridad solar -durante los meses de abril a septiembre- ¡una temperatura media de -61 ºC! Este es el segundo invierno más frío de los 60 años de registros de la estación, atrás apenas del año 2004.

La temperatura mínima más baja registrada ocurrió en la Estación Vostok, de Rusia, donde los termómetros marcaron -79,4 ºC el día 30 de septiembre

Con ese frío extremo, la extensión de hielo marino de la Antártica quedó sobre el promedio en los últimos meses, haciendo con que a finales de agosto se registrara la quinta mayor superficie histórica vía satélite, de acuerdo con el NSIDC. El máximo fue alcanzado el día 01 de septiembre, con 18,75 millones de kilómetros cuadrados.

Sin embargo, la extensión de hielo disminuyó drásticamente desde comienzos de septiembre. A comienzos de octubre, la extensión de hielo marino en la Antártica llegaba a 600 mil kilómetros cuadrados

Estas temperaturas más bajas de lo normal están asociadas al intenso vórtice polar que se configuró en la estratósfera durante este año. Los fuertes vientos en niveles altos que forman este vórtice, mantienen todo el aire frío aprisionado sobre el continente antártico. El vórtice polar intensificado también fue el responsable por el gran agujero de la capa de ozono que se formó este año. 

El invierno anómalamente frío en la Antártica es un evento dentro de la variabilidad climática, pero que no refleja lo que sucede con el clima antártico de largo plazo. Es importante destacar que la Antártica vivió ahora un invierno muy frío, pero que el año pasado tuvo un verano nunca antes visto, con récord de temperatura máxima registrada (18,3 ºC) en la Base Esperanza, el día 06 de febrero de 2020. Una temperatura extraordinariamente elevada para la región.

Esto coloca en evidencia que con el cambio climático impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero, ocurrirán cada vez más eventos extremos -como olas de calor y frío intensas-, en todo el mundo, no excluyendo los lugares más remotos del planeta, como la Antártica.