La ciencia chilena suma mujeres, pero la brecha sigue abierta en universidades y laboratorios
Los últimos informes oficiales revelan avances en matrícula e investigación femenina, pero también brechas persistentes en STEM, academia y conciliación.

El camino hacia la ciencia rara vez es una línea recta. Para muchas mujeres en Chile, se parece más a una ruta con desvíos, pausas forzadas y obstáculos que no siempre aparecen en los programas de estudio.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, los últimos datos del Ministerio de Ciencia (MinCiencia) y del Ministerio de Educación (Mineduc) permiten mirar ese recorrido con más claridad: dónde se pierden las mujeres en el sistema científico chileno y qué se está haciendo para que no desaparezcan del mapa.
Cuando la vocación se enfrenta al primer desvío
El interés por estudiar existe y los datos lo confirman. Según el Informe de Brechas de Género en Educación Superior 2024, el 52,6 % de quienes se matriculan por primera vez en la universidad son mujeres.
Nunca antes habían sido tantas. Pero ese impulso inicial no se traduce de la misma forma en todas las áreas.
No se trata de una decisión individual aislada. Organismos como la UNESCO han advertido que los estereotipos de género, presentes desde la infancia, influyen en la elección vocacional y siguen asociando la ciencia dura a lo masculino, mientras empujan a las mujeres hacia otros campos
Más investigadoras, pero en un sistema exigente
Para quienes logran avanzar, el escenario muestra luces y sombras. La Cuarta Radiografía de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) revela un dato alentador.
Entre 2021 y 2022, la participación de mujeres en investigación creció de 37,7 % a 40,4 %. Son mil quinientas investigadoras más en solo un año.
“Es destacable, sobre todo si se considera que es solo un año de cambio”, señaló el subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana, durante la presentación de los informes.
Sin embargo, al mirar con mayor detalle, la brecha vuelve a aparecer. En los doctorados nacionales, donde existe paridad en el acceso, las diferencias por área siguen marcadas: en Ingeniería y Tecnología, los hombres representan el 72,1 %, frente a un 27,9 % de mujeres.
El techo que no siempre se ve
En la academia, la brecha no siempre está en la entrada, muchas veces está en los pisos altos. Muchas mujeres logran ingresar, pero no todas llegan a los espacios de mayor poder y visibilidad.
Hoy, las mujeres constituyen el 45,7 % del personal académico universitario, pero su presencia cae cuando se observan los cargos de liderazgo y toma de decisiones.

“Todavía existen barreras para que las mujeres puedan ser protagonistas de la generación de conocimiento y de las decisiones en las universidades”, reconoció Anahí Urquiza, directora de Innovación de la Universidad de Chile.
Políticas públicas para no seguir perdiendo talento
Tal como señala Urquiza, la creación de conocimiento también muestra grietas. Solo el 40,2 % de las publicaciones académicas indexadas entre 2008 y 2024 tuvo autoría femenina.
El reconocimiento máximo, los Premios Nacionales de Ciencias, refleja una deuda histórica. Desde 1991, solo un 18 % de estos galardones ha sido otorgado a mujeres, y ninguna ha recibido el premio en Ciencias Aplicadas y Tecnológicas.
En los últimos años, Chile ha intentado responder a estas brechas con medidas concretas como paridad en becas de Magíster y Doctorado, el programa Más Mujeres Científicas (+MC) y la Política Nacional de Igualdad de Género en CTCI, con un plan de acción al 2030.
Chile incorpora más mujeres al sistema científico, pero la desigualdad reaparece cuando la carrera se vuelve más exigente. El reto es que el talento femenino no se diluya a mitad de camino.
Referencias de la noticia
- MinCiencia. (2025). Radiografía de Género 2025. Informe publicado en la web de la institución.
- MinCiencia. (2025). Mineduc y MinCiencia presentan informes sobre participación de mujeres en educación superior y en investigación. Comunicado publicado en la web de la institución.
- UNESCO. (2021). Informe de UNESCO-IESALC afirma que la desigualdad de género en la educación superior sigue siendo un problema universal. Información publicada en la web de la institución.