Los impactos de El Niño costero en las temperaturas del norte de Chile
El fuerte calentamiento del Pacífico oriental está reforzando la huella de El Niño en la costa de Chile, con temperaturas persistentemente altas que se sienten con especial fuerza en el norte del país.

El Niño continúa desarrollándose en el Pacífico tropical, con valores de calentamiento que ya superan los de los eventos más intensos registrados en el pasado. Si las métricas más importantes para seguir la evolución de El Niño consideran la evolución del Pacífico central, típicamente la región Niño 3.4, lo que está ocurriendo en la costa sudamericana es muy relevante también.
Cuando el calentamiento se intensifica en el extremo oriental del Pacífico, la señal oceánica se acerca mucho más a Perú y Chile, lo que aumenta su capacidad para influir directamente en las condiciones de la costa. Eso es precisamente lo que está ocurriendo actualmente.
El calentamiento es mucho mayor hacia Sudamérica
La evolución de las anomalías semanales en las distintas regiones Niño muestra marcadas diferencias de oeste a este. Mientras la región Niño 4, en el Pacífico occidental-central, se encuentra sin anomalías, la región Niño 3.4 supera los 2 °C por encima de lo normal. Más hacia el este, Niño 3 se aproxima a los 3 °C, mientras que Niño 1+2 alcanza valores cercanos a 4 °C.
Los mapas de temperatura superficial del mar para mediados de septiembre muestran amplias zonas frente a Ecuador y Perú con anomalías de 3 a 5 °C, e incluso superiores localmente, formando una extensa franja de aguas excepcionalmente cálidas en el Pacífico oriental.
Este fuerte gradiente entre el centro y el este de la cuenca es importante porque Niño 1+2 se encuentra justo frente a las costas sudamericanas. Por lo tanto, el calentamiento actual no está ocurriendo únicamente en la región oceánica que utilizamos habitualmente para seguir a El Niño, sino también muy cerca del continente, y ahí comienza la conexión con lo que está pasando en la costa de Chile.
Noventa días excepcionalmente cálidos en la costa norte
La señal del océano aparece con mucha claridad al mirar las temperaturas de las ciudades costeras del norte de Chile. Durante los últimos 90 días, Arica, Iquique y Antofagasta han pasado gran parte del tiempo con temperaturas máximas y mínimas por encima del percentil 90, es decir, dentro del rango que caracteriza los episodios de calor más extremos para esta época del año.

El comportamiento es especialmente llamativo durante la noche. En las tres ciudades se observan largos periodos en que las temperaturas mínimas. Se mantienen persistentemente sobre ese umbral, con muy pocos descansos entre episodios. Las máximas diurnas también muestran una señal clara, con numerosos días consecutivos en condiciones excepcionalmente cálidas.
La persistencia es quizás el aspecto más notable. No se trata de uno o dos episodios aislados, sino de semanas completas en las que el calor anómalo reaparece una y otra vez, coincidiendo con un Pacífico oriental extraordinariamente cálido frente a las costas de Sudamérica. Esa cercanía del calentamiento oceánico ayuda a explicar por qué la señal térmica está siendo tan marcada justamente en las ciudades costeras del extremo norte.

Más hacia el sur, sin embargo, la influencia comienza a perder continuidad. La Serena todavía registra varios episodios de calor diurno y, especialmente, nocturno, pero separados por periodos más largos con temperaturas cercanas o inferiores al umbral. La señal sigue presente, aunque ya no con la persistencia observada en Arica, Iquique y Antofagasta.
En este evento de El Niño, la cercanía del calentamiento del Pacífico oriental está dejando una huella especialmente clara en la costa norte de Chile, donde el calor anómalo ha destacado más por su persistencia que por episodios aislados.