La misión Psyche de la NASA completó con éxito un sobrevuelo de Marte que modificó su trayectoria sin gastar combustible. El impulso gravitacional la dejó encaminada hacia el asteroide metálico que explorará en 2029.
La misión Psyche de la NASA completó con éxito un sobrevuelo de Marte que modificó su trayectoria sin gastar combustible. El impulso gravitacional la dejó encaminada hacia el asteroide metálico que explorará en 2029.
Tras analizar la edad de más de 155.000 estrellas, los astrónomos han obtenido una estimación que corrobora que el universo tiene 13.800 millones de años.
El sistema explora automáticamente miles de posibilidades en la física de partículas en busca del origen de la masa del neutrino.
Desde su descubrimiento hace casi 30 años, el cometa SH2 no había mostrado indicios claros de ser un cometa en 1998. Sin embargo, nuevos análisis, combinados con observaciones internacionales históricas, revelan una historia diferente.
Los pequeños agujeros negros primordiales podrían ser capturados por las estrellas y devorarlas desde dentro. Un estudio teórico describe posibles señales observables, entre las que se incluyen explosiones anómalas, destellos de rayos gamma débiles e indicios sobre la materia oscura.
Investigadores, utilizan el telescopio James Webb para desentrañar el misterio de las galaxias que dejaron de crear estrellas, revelando indicios de choques violentos ocurridos hace miles de millones de años.
Las últimas imágenes de Marte muestran unas formaciones rocosas poco habituales, remolinos de polvo y nuevos detalles del cráter Jezero, una de las zonas con mayor interés científico del Planeta Rojo.
El agua y el carbono de 3I/ATLAS revelan un origen extremadamente frío y antiguo, posiblemente en un sistema planetario formado durante las primeras etapas de evolución de la Vía Láctea.
En respuesta a los numerosos proyectos de megaconstelaciones de satélites que orbitan la Tierra, el Observatorio Europeo Austral ha solicitado que se establezca un límite para preservar las observaciones astronómicas desde la superficie de nuestro planeta.
En el cosmos, la opulencia se paga cara. Las estrellas hipergigantes, monstruos cósmicos que superan cien veces la masa de nuestro Sol, consumen su combustible a un ritmo frenético, abocándose a una existencia efímera y a un final catastrófico.
Un estudio del ESO advierte que las megaconstelaciones de satélites podrían comprometer la astronomía desde tierra. El límite propuesto es de 100,000 satélites tenues, frente a los casi 2 millones previstos para los próximos años.
Un estudio reveló que la radiación cósmica y la microgravedad provocan cambios en el hígado similares al envejecimiento acelerado. El descubrimiento podría ayudar a proteger a los astronautas y desarrollar nuevas terapias para retrasar enfermedades asociadas a la edad.