Así será la vida dentro de Orión: dormir, comer y sobrevivir al clima espacial rumbo a la Luna
La misión Artemis II marcará el regreso de astronautas al entorno lunar. Pero ¿cómo es realmente vivir dentro de la nave Orión durante varios días en el espacio profundo?

Cuando la nave Orión despegue con la tripulación de Artemis II, no solo iniciará un viaje histórico alrededor de la Luna. También pondrá a prueba la capacidad humana de vivir durante días en el espacio profundo, lejos de la protección natural de la Tierra.
Desde cómo duermen y comen hasta cómo se protegen del clima espacial, cada detalle fue cuidadosamente diseñado para mantener a salvo a sus cuatro astronautas.
Orión, una nave diseñada como un hogar compacto en el espacio
La nave Orión fue diseñada para transportar hasta cuatro astronautas en misiones de 10 a 21 días. Su módulo tripulado mide aproximadamente 5 metros de diámetro y 3 metros de altura, ofreciendo un volumen habitable cercano a los 9 metros cúbicos: un espacio comparable al interior de una furgoneta grande.

A pesar de su tamaño compacto, su diseño optimiza cada centímetro. Los astronautas viajan sentados en asientos ergonómicos especialmente diseñados para soportar las fuerzas del lanzamiento y el reingreso. Estos asientos pueden plegarse una vez en microgravedad, liberando espacio para que la tripulación pueda flotar libremente.

Orión cuenta con sistemas avanzados de soporte vital que reciclan el aire y regulan la temperatura y humedad. Los suministros incluyen alimentos deshidratados, snacks y bebidas en envases especiales, además de reservas de agua tanto para consumo como para emergencias. El sistema puede generar oxígeno y eliminar dióxido de carbono, recreando condiciones similares a las terrestres.
Dormir, comer y mantener la higiene en microgravedad
Dormir en el espacio no implica acostarse en una cama tradicional. Los astronautas utilizan sacos de dormir que se fijan a las paredes o al techo de la nave. En microgravedad, no existe la sensación de “arriba” o “abajo”, por lo que pueden dormir en cualquier orientación.

El ciclo de sueño es cuidadosamente planificado para mantener el rendimiento físico y mental durante la misión. La iluminación interior simula ciclos diurnos y nocturnos para ayudar al cuerpo a mantener su reloj biológico.
En cuanto a la higiene, no hay duchas. Los astronautas utilizan toallitas húmedas, champús sin enjuague y productos especialmente diseñados para el entorno espacial. El agua es un recurso limitado, por lo que su uso se optimiza al máximo.
Para ir al baño, Orión incorpora un sistema de inodoro espacial basado en succión, que utiliza el flujo de aire para dirigir los desechos de manera segura.
Comunicaciones y protección frente al clima espacial
Durante Artemis II, Orión podrá comunicarse constantemente con la Tierra mediante la Deep Space Network de NASA, una red de antenas distribuidas en distintos continentes. Estas comunicaciones permiten transmitir voz, datos y video, con retrasos de apenas segundos incluso a cientos de miles de kilómetros.

Pero uno de los mayores riesgos es invisible: el clima espacial. Las eyecciones de masa coronal del Sol pueden liberar grandes cantidades de radiación que representan un peligro para los astronautas fuera del campo magnético terrestre.
Para enfrentar este riesgo, Orión incorpora blindaje estructural y zonas más protegidas dentro del módulo donde la tripulación puede refugiarse en caso de tormentas solares. Además, equipos científicos monitorean constantemente la actividad solar desde la Tierra, permitiendo anticipar eventos peligrosos.
Este monitoreo es clave en lo que podría considerarse la “meteorología espacial”, una disciplina fundamental para la exploración humana más allá de la órbita terrestre.
Referencias de la nota
NASA: Nave espacial Orión
Agencia Espacial Canadiense: Vivir a bordo de Orión