Así será la vida dentro de Orión: dormir, comer y sobrevivir al clima espacial rumbo a la Luna

La misión Artemis II marcará el regreso de astronautas al entorno lunar. Pero ¿cómo es realmente vivir dentro de la nave Orión durante varios días en el espacio profundo?

La misión Artemis II, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, protagonizará pronto el primer viaje tripulado a la Luna después del programa Apolo. Crédito: NASA
La misión Artemis II, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, protagonizará pronto el primer viaje tripulado a la Luna después del programa Apolo. Crédito: NASA

Cuando la nave Orión despegue con la tripulación de Artemis II, no solo iniciará un viaje histórico alrededor de la Luna. También pondrá a prueba la capacidad humana de vivir durante días en el espacio profundo, lejos de la protección natural de la Tierra.

Desde cómo duermen y comen hasta cómo se protegen del clima espacial, cada detalle fue cuidadosamente diseñado para mantener a salvo a sus cuatro astronautas.

Orión, una nave diseñada como un hogar compacto en el espacio

La nave Orión fue diseñada para transportar hasta cuatro astronautas en misiones de 10 a 21 días. Su módulo tripulado mide aproximadamente 5 metros de diámetro y 3 metros de altura, ofreciendo un volumen habitable cercano a los 9 metros cúbicos: un espacio comparable al interior de una furgoneta grande.

Orión es la nave diseñada para llevar humanos más lejos que cualquier otra en la historia. Crédito: NASA
Orión es la nave diseñada para llevar humanos más lejos que cualquier otra en la historia. Crédito: NASA

A pesar de su tamaño compacto, su diseño optimiza cada centímetro. Los astronautas viajan sentados en asientos ergonómicos especialmente diseñados para soportar las fuerzas del lanzamiento y el reingreso. Estos asientos pueden plegarse una vez en microgravedad, liberando espacio para que la tripulación pueda flotar libremente.

Los asientos en la nave Orion pueden plegarse, una vez comenzado el viaje, y dejar más espacio libre a los astronautas. Crédito: NASA
Los asientos en la nave Orion pueden plegarse, una vez comenzado el viaje, y dejar más espacio libre a los astronautas. Crédito: NASA

Orión cuenta con sistemas avanzados de soporte vital que reciclan el aire y regulan la temperatura y humedad. Los suministros incluyen alimentos deshidratados, snacks y bebidas en envases especiales, además de reservas de agua tanto para consumo como para emergencias. El sistema puede generar oxígeno y eliminar dióxido de carbono, recreando condiciones similares a las terrestres.

Dormir, comer y mantener la higiene en microgravedad

Dormir en el espacio no implica acostarse en una cama tradicional. Los astronautas utilizan sacos de dormir que se fijan a las paredes o al techo de la nave. En microgravedad, no existe la sensación de “arriba” o “abajo”, por lo que pueden dormir en cualquier orientación.

Así son los sacos de dormir instalados en la nave Orión para que los astronautas puedan descansar y retomar energías en este viaje de 10 días alrededor de la Luna. Crédito: NASA
Así son los sacos de dormir instalados en la nave Orión para que los astronautas puedan descansar y retomar energías en este viaje de 10 días alrededor de la Luna. Crédito: NASA

El ciclo de sueño es cuidadosamente planificado para mantener el rendimiento físico y mental durante la misión. La iluminación interior simula ciclos diurnos y nocturnos para ayudar al cuerpo a mantener su reloj biológico.

Los astronautas de Orión seguirán un menú fijo diseñado según sus necesidades nutricionales, con alimentos deshidratados que podrán rehidratar y calentar mediante un dispensador de agua y un calentador a bordo, respetando horarios definidos para mantener su energía durante la misión.

En cuanto a la higiene, no hay duchas. Los astronautas utilizan toallitas húmedas, champús sin enjuague y productos especialmente diseñados para el entorno espacial. El agua es un recurso limitado, por lo que su uso se optimiza al máximo.

Para ir al baño, Orión incorpora un sistema de inodoro espacial basado en succión, que utiliza el flujo de aire para dirigir los desechos de manera segura.

Comunicaciones y protección frente al clima espacial

Durante Artemis II, Orión podrá comunicarse constantemente con la Tierra mediante la Deep Space Network de NASA, una red de antenas distribuidas en distintos continentes. Estas comunicaciones permiten transmitir voz, datos y video, con retrasos de apenas segundos incluso a cientos de miles de kilómetros.

Para los astronautas, será un viaje en asientos ergonómicos, pero con varias incomodidades y riesgos a los que deberán exponerse. Crédito: NASA/Mark Sowa
Para los astronautas, será un viaje en asientos ergonómicos, pero con varias incomodidades y riesgos a los que deberán exponerse. Crédito: NASA/Mark Sowa

Pero uno de los mayores riesgos es invisible: el clima espacial. Las eyecciones de masa coronal del Sol pueden liberar grandes cantidades de radiación que representan un peligro para los astronautas fuera del campo magnético terrestre.

Para enfrentar este riesgo, Orión incorpora blindaje estructural y zonas más protegidas dentro del módulo donde la tripulación puede refugiarse en caso de tormentas solares. Además, equipos científicos monitorean constantemente la actividad solar desde la Tierra, permitiendo anticipar eventos peligrosos.

Este monitoreo es clave en lo que podría considerarse la “meteorología espacial”, una disciplina fundamental para la exploración humana más allá de la órbita terrestre.

Referencias de la nota

NASA: Nave espacial Orión

Agencia Espacial Canadiense: Vivir a bordo de Orión