La cara oculta de la Luna: ¿por qué no podemos verla desde la Tierra?

Artemis II volvió a mirar la cara oculta de la Luna. Pero, ¿por qué nosotros nunca podemos verla desde la Tierra? Descubre la física que hay detrás de esto.

Los astronautas, en su sobrevuelo, describieron este límite entre el día y la noche como "cualquier cosa menos una línea recta". Crédito: NASA
Los astronautas, en su sobrevuelo, describieron este límite entre el día y la noche como "cualquier cosa menos una línea recta". Crédito: NASA

Después de más de 50 años, la humanidad volvió a acercarse a la Luna con Artemis II, esta vez orbitándola y alcanzando una distancia récord. La misión no solo marcó un hito, sino que también volvió a despertar una pregunta fascinante: ¿por qué existe un lado de la Luna que permanece oculto para nosotros?

La misión Artemis II no solo rompió récords al llevar humanos más lejos que nunca, sino que también permitió observar nuevamente la cara oculta de la Luna, un territorio que históricamente ha despertado curiosidad y misterio.

El comandante Reid Wiseman lo resumió así: “Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás”.

Y no es para menos. Aunque parezca increíble, desde la Tierra nunca podremos ver ese lado de nuestro satélite natural. Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Es realmente un “lado oscuro”?

No es oscuro: recibe la misma luz que vemos nosotros

Uno de los mitos más comunes es pensar que la cara oculta de la Luna está siempre en oscuridad. Sin embargo, esto no es cierto. Ese lado recibe luz solar de la misma manera que la cara visible desde la Tierra.

Entonces, ¿por qué no lo vemos? La respuesta no tiene que ver con la luz, sino con el movimiento de la Luna.

El secreto está en el “acoplamiento de mareas”

La Luna tarda aproximadamente 28 días en dar una vuelta completa alrededor de la Tierra. Curiosamente, ese mismo tiempo es el que tarda en girar sobre su propio eje.

Foto capturada por la tripulación de Artemis II durante su viaje alrededor del lado oculto de la Luna. Crédito: NASA
Foto capturada por la tripulación de Artemis II durante su viaje alrededor del lado oculto de la Luna. Crédito: NASA

Este fenómeno se conoce como acoplamiento de mareas, y es el responsable de que siempre veamos la misma cara lunar. En palabras simples: mientras la Luna gira y orbita, lo hace de forma sincronizada, como si estuviera “bloqueada” gravitacionalmente con la Tierra.

Por eso, un lado de la Luna siempre apunta hacia nuestro planeta, mientras el otro queda orientado en dirección opuesta. Ese es el lado que llamamos “cara oculta”.

La primera vez que pudimos observarlo fue en 1959, cuando la sonda soviética Luna 3 envió imágenes desde el espacio. Desde entonces, solo misiones espaciales han podido capturar ese hemisferio.

Un paisaje muy distinto al que conocemos

La cara oculta de la Luna no solo es invisible desde la Tierra, también es diferente. A diferencia del lado que vemos, que está lleno de grandes llanuras oscuras llamadas “mares”, este hemisferio presenta una superficie mucho más irregular y llena de cráteres.

Durante el sobrevuelo lunar de Artemis II, la tripulación captó esta imagen de la Luna eclipsando completamente al Sol. Crédito: NASA
Durante el sobrevuelo lunar de Artemis II, la tripulación captó esta imagen de la Luna eclipsando completamente al Sol. Crédito: NASA

Entre sus formaciones más destacadas están el Mare Moscoviense (Mar de Moscú) y el cráter Tsiolkovskiy, estructuras que no tienen equivalente directo en la cara visible. Este contraste ha sido clave para entender la historia geológica de la Luna y cómo se formó.

La misión Artemis II no solo nos acercó nuevamente a la Luna, sino que también nos recordó cuánto queda por descubrir. Porque, aunque la veamos cada noche, nuestro satélite aún guarda secretos… algunos literalmente fuera de nuestra vista.

Referencias de la noticia

NASA - El lado oscuro y el lado luminoso

NASA - Acoplamiento de mareas

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