Solo una pequeña parte del universo es real: la materia bariónica y el gran misterio cósmico

Aunque todo lo que vemos parece definir el universo, en realidad es solo una pequeña fracción. La materia bariónica convive con componentes invisibles, como la materia oscura y la energía oscura, que dominan la estructura y evolución del cosmos.

El universo visible es solo la punta del iceberg: la materia bariónica forma estrellas y planetas, mientras que la materia oscura y la energía oscura dominan el cosmos desde las sombras.
El universo visible es solo la punta del iceberg: la materia bariónica forma estrellas y planetas, mientras que la materia oscura y la energía oscura dominan el cosmos desde las sombras.

El universo que observamos a simple vista representa solo una fracción mínima de todo lo que existe. Aunque durante siglos se pensó que esta “materia visible” componía la totalidad del cosmos, hoy sabemos que es apenas una pequeña parte de un sistema mucho más complejo y en gran medida desconocido.

En realidad, la mayor parte del universo está formada por componentes invisibles y enigmáticos: la materia oscura y la energía oscura.

Comprender cómo se diferencian de la materia bariónica, la única que podemos detectar directamente y que está compuesta por protones y neutrones, es clave para entender la verdadera estructura y evolución del cosmos.

Materia bariónica: la parte visible del universo

Cuando hablamos de “lo real” en el universo, nos referimos a la materia bariónica, es decir, todo aquello que podemos observar directamente: estrellas, planetas, gas, polvo e incluso nosotros mismos.

Esta materia constituye apenas cerca del 5 % del contenido total del cosmos, pero es la única que interactúa con la luz de manera directa, lo que la hace detectable mediante telescopios y otros instrumentos.

Su estructura está formada por partículas subatómicas como protones y neutrones, que a su vez se componen de quarks.

Los protones tienen carga positiva, los neutrones no tienen carga, y ambos se agrupan en el núcleo de los átomos, rodeados por electrones. Esta configuración da origen a los elementos químicos que forman todo lo que conocemos.

Materia oscura: la masa invisible que estructura el cosmos

A diferencia de la materia bariónica, la materia oscura no emite, absorbe ni refleja luz, por lo que no puede observarse directamente. Sin embargo, su existencia se infiere a través de sus efectos gravitacionales sobre galaxias y cúmulos de galaxias.

Una galaxia sostenida por lo invisible: la materia oscura envuelve y da forma a estas estructuras, aportando la gravedad necesaria para que estrellas y gas permanezcan unidos, pese a no emitir ni reflejar luz.
Una galaxia sostenida por lo invisible: la materia oscura envuelve y da forma a estas estructuras, aportando la gravedad necesaria para que estrellas y gas permanezcan unidos, pese a no emitir ni reflejar luz.

Por ejemplo, las estrellas en las galaxias giran a velocidades que no podrían explicarse solo con la masa visible; es aquí donde la materia oscura juega un rol clave, aportando la gravedad adicional necesaria para mantener esas estructuras unidas.

Se estima que representa aproximadamente el 27 % del universo. Aunque aún no se ha identificado su composición exacta, se cree que está formada por partículas aún desconocidas que no interactúan con la materia bariónica más que a través de la gravedad.

Energía oscura: la fuerza detrás de la expansión acelerada

El componente más abundante del universo es la energía oscura, que constituye cerca del 68 % del total. A diferencia de la materia, no forma estructuras ni ejerce atracción gravitatoria convencional. En cambio, se comporta como una especie de “presión negativa” que impulsa la expansión del universo.

Este fenómeno fue descubierto a finales del siglo XX, cuando se observó que la expansión cósmica no solo continuaba, sino que se aceleraba. Aunque su naturaleza sigue siendo uno de los mayores misterios de la física moderna, su efecto es fundamental para entender la evolución del universo a gran escala.

En conjunto, la materia bariónica, la materia oscura y la energía oscura conforman el universo tal como lo conocemos.

Lo sorprendente es que la mayor parte de él está compuesta por elementos que aún no comprendemos completamente, lo que deja abierta una enorme puerta a la exploración científica.

Referencia de la noticia

Instituto de Astrofísica de Canarias. Nueva luz sobre la materia bariónica perdida y la gravedad en escalas cósmicas.

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