Cada vez quedan menos pingüinos de Humboldt: sus nidos activos cayeron 63 % en Chile

Los nidos activos del pingüino de Humboldt cayeron 63 % en cuatro años en Chile, mientras la pesca, el calentamiento del mar y la gripe aviar suman presión sobre la especie.

Entre 2020 y 2024, los nidos activos cayeron de 2.443 a apenas 910, según un censo publicado en marzo por el Instituto One Health de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello. Créditos de la imagen: Aimee McLachlan, Audubon.
Entre 2020 y 2024, los nidos activos cayeron de 2.443 a apenas 910, según un censo publicado en marzo por el Instituto One Health de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello. Créditos de la imagen: Aimee McLachlan, Audubon.

Una colonia de pingüinos de Humboldt puede ser un lugar ruidoso y lleno de movimiento: aves entrando al mar, regresando con alimento y ocupando sus refugios para criar. En algunas islas de Chile, esa escena tiene cada vez menos habitantes.

Un censo liderado por el biólogo Alejandro Simeone, de la Universidad Andrés Bello, encontró que los nidos activos cayeron 63 % en cuatro años en 11 islas del centro-norte del país. En algunas colonias del norte, la disminución llegó al 90 %.

El peligro puede estar justo donde busca su comida

El pingüino de Humboldt pasa buena parte de su vida en el mar, persiguiendo sardinas y anchovetas. Pero allí también puede encontrarse con una trampa que no forma parte de su hábitat: una red de pesca.

Las redes de enmalle pueden alcanzar hasta un kilómetro de longitud y permanecer toda la noche en el agua. Para un pingüino que nada bajo la superficie, esa barrera puede ser difícil de detectar y terminar en ahogamiento.

Un estudio estimó que más de 4 mil pingüinos fueron capturados accidentalmente en Chile y Perú durante 2023, principalmente en este tipo de redes.

Y hay otro problema: los peces que alimentan a estas aves también son capturados por la pesca. Cuando disminuye el alimento disponible, criar a una nueva generación se vuelve más difícil.

El mar donde buscan su alimento también está cambiando

El pingüino de Humboldt necesita las aguas frías y ricas en nutrientes de la corriente que lleva su nombre. Allí encuentra buena parte del alimento que sostiene a sus colonias.

Cuando llega El Niño, esa corriente se debilita y el océano se calienta. Las condiciones cambian para los peces y, con ellas, también cambia el escenario para los pingüinos.

Durante un episodio de El Niño a fines de los años 90, una colonia del centro de Chile llegó a tener entre 55 % y 85 % menos parejas reproductoras que su promedio.
Durante un episodio de El Niño a fines de los años 90, una colonia del centro de Chile llegó a tener entre 55 % y 85 % menos parejas reproductoras que su promedio.

En 2023 se sumó la influenza aviar altamente patógena, que coincidió con temperaturas oceánicas excepcionalmente altas. Todavía no existen datos suficientes para saber cuánto ha contribuido cada factor al declive reciente.

Una luz en la red puede ayudar a que el pingüino la vea

Mientras los científicos intentan entender cuánto pesa cada amenaza, algunas medidas ya están pasando del papel al mar.

En Coquimbo, pescadores artesanales están probando luces LED instaladas en las redes de enmalle. La idea es que los animales puedan verla y evitar que queden atrapados en la red.

El proyecto todavía es pequeño. Se han realizado cinco viajes de prueba y no hubo captura accidental de pingüinos, pero hacen falta más viajes para comprobar si la tecnología realmente reduce la mortalidad. Créditos de la imagen: NOAA PIFSC.
El proyecto todavía es pequeño. Se han realizado cinco viajes de prueba y no hubo captura accidental de pingüinos, pero hacen falta más viajes para comprobar si la tecnología realmente reduce la mortalidad. Créditos de la imagen: NOAA PIFSC.

También se está buscando información en tierra. Una nueva red de monitoreo de aves varadas permitirá que quienes recorren las playas registren animales muertos y ayuden a identificar las causas.

El pingüino de Humboldt no necesita viajar miles de kilómetros para encontrar su hábitat. Vive aquí, en las costas de Chile y Perú, en aguas donde también pescan personas y donde cada verano se llenan las playas.

Una colonia de pingüinos debería ser una escena de movimiento: aves que llegan del mar, otras que salen a buscar alimento y parejas que regresan a sus nidos. El desafío ahora es que esa escena siga siendo posible en las costas de Chile.

Referencia de la noticia

Alarcón M (Audubon). (2026). La carrera para salvar al pingüino de Humboldt.
Segura-Cobeña E. et al.. (2025). Use of rapid assessments of fishery bycatch of Humboldt penguins Spheniscus humboldti in Peru and Chile to help identify conservation priorities.