El planeta brilla más que nunca: los satélites revelan las zonas más iluminadas y resaltan la desigualdad global

Utilizando imágenes satelitales investigadores detectaron cómo la urbanización acelerada, los conflictos armados, las crisis energéticas y las transiciones a tecnologías LED generan cambios en el brillo de la Tierra.

Según los investigadores, las imágenes nocturnas satelitales permiten visualizar el impacto de las crisis globales. Imagen: Michala Garrison/NASA Earth Observatory
Según los investigadores, las imágenes nocturnas satelitales permiten visualizar el impacto de las crisis globales. Imagen: Michala Garrison/NASA Earth Observatory

Desde el espacio, la Tierra muestra cada vez más parches luminosos. Sin embargo, este brillo no ha aumentado de forma lineal con el desarrollo global, como asumía la ciencia; por el contrario, fluctúa constantemente según las crisis mundiales y la capacidad de cada país para enfrentarlas, un fenómeno que los satélites hoy permiten detectar casi en tiempo real.

En un reciente estudio, investigadores del proyecto Black Marble de la NASA descubrieron que aunque el brillo del planeta subió un 16% entre 2014 y 2022, coexisten aumentos y disminuciones de luz con gran frecuencia, demostrando que el entorno nocturno es mucho más inestable y reactivo a los eventos socioeconómicos de lo que se creía anteriormente.

Eventos como la guerra en Ucrania, la pandemia de COVID-19 y las crisis energéticas en Europa provocaron cambios detectables en la intensidad lumínica que permiten mapear la resiliencia y vulnerabilidad de las poblaciones afectadas.

Caídas y atenuaciones que visibilizan crisis

El equipo liderado por investigadores de la Universidad de Connecticut y la NASA desarrolló un algoritmo para analizar la luz nocturna de la Tierra diariamente. Este enfoque de alta frecuencia reveló patrones de comportamiento humano que antes eran invisibles, como conflictos, crisis y cambios en la política energética.

Cambio de luz nocturna en América basado en imágenes satelitales. Imagen: Kel Elkins/NASA.
Cambio de luz nocturna en América basado en imágenes satelitales. Imagen: Kel Elkins/NASA.

De acuerdo al estudio, publicado en Nature, la radiación nocturna global ha aumentado un 34%, pero los eventos de atenuación —disminuciones sostenidas en la emisión de luz artificial nocturna de una región— borraron simultáneamente el 18% de ese aumento. De acuerdo a los científicos, este efecto se ha intensificado sustancialmente desde el año 2020.

“Podemos considerar estas dinámicas como el latido de la sociedad”, afirmó Zhe Zhu, coautor del estudio, en un comunicado.

“Con estos datos diarios, podemos observar el impacto de las crisis. Vemos cómo responde la sociedad ante grandes perturbaciones. La disminución de la visibilidad no siempre es señal de pobreza o declive; a veces, como vimos en Europa, es señal de adaptación y de políticas gubernamentales que funcionan en tiempo real”, agregó.

Las crisis detectadas por su luminosidad

“Utilizamos múltiples observaciones consecutivas para confirmar que los cambios no son solo ruido. Debe existir una anomalía sostenida para confirmar que algo realmente está cambiando. Por lo tanto, podemos afirmar con seguridad que la mayoría de estos cambios son causados por actividades humanas que aumentan o disminuyen la intensidad de la luz”, indicó Tian Li, coautor de la investigación.

Cambio de luz nocturna en Europa, Asia, África, basado en imágenes satelitales. Imagen: Kel Elkins/NASA.
Cambio de luz nocturna en Europa, Asia, África, basado en imágenes satelitales. Imagen: Kel Elkins/NASA.

Durante el periodo estudiado (2014-2022), el estudio detectó múltiples eventos de atenuación (oscurecimiento) a lo largo de todo el mundo, impulsados por una mezcla de decisiones políticas, crisis sistémicas y fenómenos globales. Entre ellos, los confinamientos por la pandemia de COVID-19 (2020), que provocaron una caída abrupta y generalizada en la radiación lumínica debido a la paralización de la actividad económica y social, comenzando en Asia.

La guerra en Ucrania causó apagones directos por la destrucción de infraestructura, pero también una fuerte atenuación en Europa derivada de la crisis energética. Esto obligó a aplicar medidas de ahorro en el norte de Francia, zonas industriales de Bélgica y el alumbrado público de Alemania. Paralelamente, el continente mostró una atenuación gradual fruto de leyes contra la contaminación lumínica y el reemplazo por luces LED.

En contraste con el ahorro intencional europeo, Venezuela sufrió el oscurecimiento producto de su crisis económica y el deterioro de su infraestructura, y en Medio Oriente se detectó una alta volatilidad lumínica atribuida a conflictos armados prolongados en países como Siria e Irak.

Según los investigadores, estos datos satelitales de alta frecuencia “lo cambian todo”, transformando un mapa estático en una transmisión en vivo de la historia de la humanidad.

En Puerto Rico fueron patentes los apagones masivos causados por la destrucción de la red eléctrica tras el paso de huracanes; en Sudáfrica, los cortes programados de electricidad por la crisis energética; y caídas graduales en regiones estadounidenses causadas por el declive de algunos sectores manufactureros.

Referencias de la noticia

Li, T., Wang, Z., Kyba, C.C.M. et al. Satellite imagery reveals increasing volatility in human night-time activity. Nature 652, 379–386 (2026).

Comunicado de prensa - Universidad de Connecticut. Satellites capture the volatile human-luminescence relationship.

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