El símbolo de Chile que pocos han visto: las amenazas que acorralan al huemul

Está presente en el escudo nacional y forma parte de la identidad chilena, pero los bosques donde aún vive enfrentan incendios, caminos y otras amenazas que reducen su espacio para sobrevivir.

Presente en el escudo nacional desde el siglo XIX, el huemul enfrenta hoy amenazas como la fragmentación del bosque, los incendios y la presencia de perros y ganado en su hábitat. Créditos de la imagen: Instituto Rewilding.
Presente en el escudo nacional desde el siglo XIX, el huemul enfrenta hoy amenazas como la fragmentación del bosque, los incendios y la presencia de perros y ganado en su hábitat. Créditos de la imagen: Instituto Rewilding.

La mayoría de los chilenos nunca ha visto un huemul en libertad, y, sin embargo, lo observa casi todos los días. Está en el escudo nacional desde hace más de un siglo, aunque encontrarlo entre los bosques andinos es cada vez menos probable.

El 5 de agosto, cuando distintas organizaciones conmemoran el Día Internacional del Huemul para visibilizar su conservación, la paradoja vuelve a hacerse evidente: el animal que representa a Chile enfrenta amenazas que, en su mayoría, tienen origen humano.

Esa realidad quedó plasmada en el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión para la población de Los Nevados de Chillán, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente para proteger una de las áreas donde la especie aún encuentra refugio.

El lugar más importante del huemul sigue siendo el bosque

A simple vista, una montaña cubierta de árboles parece un lugar seguro para un huemul. El problema es que ese paisaje puede haber cambiado mucho, aunque cueste notarlo. Los caminos, los incendios forestales y otras intervenciones humanas han ido fragmentando el bosque en sectores cada vez más aislados.

La fragmentación del bosque reduce la conectividad entre hábitats, obligando al huemul a enfrentar barreras que dificultan sus desplazamientos, el acceso al alimento y la reproducción, aumentando su vulnerabilidad.
La fragmentación del bosque reduce la conectividad entre hábitats, obligando al huemul a enfrentar barreras que dificultan sus desplazamientos, el acceso al alimento y la reproducción, aumentando su vulnerabilidad.

Para un animal que necesita desplazarse entre quebradas y laderas en busca de alimento o pareja, esos cortes funcionan como barreras invisibles. Es parecido a vivir en una ciudad donde las calles comienzan a cerrarse una tras otra. El destino sigue estando ahí, pero llegar hasta él se vuelve mucho más difícil.

El mayor peligro no siempre tiene garras

Cuando se piensa en un ciervo silvestre, es fácil imaginar que sus principales amenazas son los depredadores. En el caso del huemul, la realidad es bastante diferente.

El plan de conservación identifica al ganado y a los perros domésticos o asilvestrados entre los factores que más afectan a la especie. Los perros pueden perseguir a los huemules, alterar su comportamiento e incluso transmitir enfermedades, mientras que el ganado compite por alimento y puede favorecer el contagio de patógenos.

A diferencia de otros ciervos, el huemul evolucionó en ambientes montañosos y bosques australes, donde encuentra refugio entre quebradas, lengas y rocas de difícil acceso.
A diferencia de otros ciervos, el huemul evolucionó en ambientes montañosos y bosques australes, donde encuentra refugio entre quebradas, lengas y rocas de difícil acceso.

Por separado, cada una de estas amenazas parece manejable. Juntas, reducen las posibilidades de recuperación de poblaciones que ya viven aisladas y cuentan con pocos individuos.

El ciervo que casi nadie ha visto en persona

Aunque el huemul es uno de los animales más reconocibles de Chile por su presencia en el escudo nacional, para la mayoría de las personas sigue siendo un desconocido. Su carácter esquivo y las dificultades para acceder a los lugares donde vive hacen que observar uno en libertad sea una experiencia poco común.

Conservarlo no consiste únicamente en evitar que desaparezca, sino en asegurar que siga formando parte de los bosques australes donde evolucionó durante miles de años.

Ese trabajo incluye restaurar el bosque nativo, mantener conectadas las poblaciones, reducir la presión de perros y ganado, y monitorear a los ejemplares que aún sobreviven en sectores como Los Nevados de Chillán.

La historia del huemul no termina en el escudo nacional. Continúa, todos los días, en los bosques de la cordillera donde la especie todavía intenta abrirse paso entre amenazas que casi nunca aparecen a simple vista.

Referencia de la noticia

Ministerio del Medio Ambiente. Plan "Huemul en los Nevados de Chillán".