La depresión también puede esconderse detrás de una sonrisa: las señales que suelen pasar inadvertidas
Cuenta chistes, cumple en el trabajo y nadie sospecha. Un estudio mide cuánto esfuerzo ponen algunas personas con depresión para aparentar que están bien.

Contar un chiste en la oficina, responder "todo bien" cuando alguien pregunta cómo estás o aceptar una invitación aunque no tengas ganas. Para algunas personas con depresión, seguir con la rutina también implica hacer un esfuerzo para que nadie note su malestar.
Eso es lo que en internet se conoce como “depresión sonriente”, fenómeno formalmente denominado “camuflaje de la depresión”. Un estudio en la revista Discover Mental Health, con 292 personas con esta enfermedad, observó que esforzarse por parecer estar bien es habitual y ocurre en distintos niveles de gravedad.
Cuando decir “estoy bien” se convierte en una tarea del día a día
Quizás conoces a alguien que siempre está disponible para los demás, cumple con sus responsabilidades y parece tener energía para todo. O puede que seas tú quien llega a casa después de un día aparentemente normal y siente que ya no le quedan fuerzas.
La depresión no siempre se manifiesta como llanto, aislamiento o incapacidad para levantarse de la cama.
El deseo de ocultarlo puede responder al miedo a ser juzgado, la vergüenza o la preocupación por convertirse en una carga. También puede influir la presión por seguir cumpliendo, incluso cuando no se está bien.
El desgaste de aparentar que todo anda bien
Controlar lo que dices, forzar una sonrisa o fingir entusiasmo puede resultar agotador. Y si los demás creen que todo va bien, quizá no adviertan que necesitas apoyo.
En el estudio, el camuflaje apareció en personas con distintos niveles de síntomas depresivos. Además, las puntuaciones de una escala diseñada para medirlo se asociaron con mayores niveles de fatiga, malestar psicológico y estigma internalizado, es decir, la incorporación de prejuicios negativos sobre la propia salud mental.

Los resultados no demuestran que ocultar los síntomas provoque depresión ni que todas las personas vivan esta experiencia de la misma manera. Sí permiten estudiar un comportamiento que puede pasar inadvertido incluso para el entorno cercano.
No hace falta tocar fondo para pedir ayuda
La llamada “depresión sonriente” es una expresión popular, no un diagnóstico clínico oficial. Tampoco es posible saber si alguien tiene depresión por su sonrisa, su sentido del humor o su capacidad para seguir trabajando.

Lo que sí podemos hacer es dejar de dar por hecho que una persona está bien porque cumple con sus obligaciones. Preguntar cómo se siente y escuchar sin minimizar su respuesta puede abrir una conversación que de otro modo no ocurriría.
Si el malestar persiste, afecta la vida cotidiana o se pierde el interés por las cosas que antes disfrutabas, consultar con un profesional de la salud puede ayudar a entender qué está pasando.
A veces, detrás de un “todo bien” hay mucho que cuesta poner en palabras. Poder decir “hoy no estoy bien” sin sentir vergüenza también puede ser el comienzo de una conversación necesaria.
Referencia de la noticia
Brown, S.. (2025). Camouflaging depression.