La IA puede mejorar el rendimiento sin garantizar un aprendizaje profundo: esto dice la ciencia
La IA ya forma parte de nuestras tareas cotidianas, desde estudiar hasta buscar información. Pero mientras estas herramientas nos permiten resolver problemas con mayor rapidez, investigadores advierten que delegar demasiado también podría afectar la manera en que aprendemos y razonamos.

La respuesta puede parecer inmediata, pero detrás de esta comodidad existe una pregunta cada vez más relevante: ¿qué ocurre con nuestras capacidades cognitivas cuando dejamos que una IA haga parte del trabajo mental por nosotros?
Un reciente artículo publicado en Nature analiza precisamente esta preocupación y revisa qué dice la evidencia científica sobre el aprendizaje y el pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial.
El aprendizaje y el pensamiento crítico
Pensar críticamente no consiste simplemente en memorizar información o encontrar rápidamente una respuesta. Implica evaluar evidencias, considerar distintas posibilidades, reconocer errores y aplicar conocimientos para resolver problemas. Además, esta capacidad no funciona de manera completamente independiente del conocimiento.
Por ello, los investigadores citados por Nature destacan que el pensamiento crítico debe desarrollarse dentro de áreas concretas y mediante práctica.
El problema aparece cuando la tecnología permite saltarse precisamente ese proceso. Si una persona recibe directamente una solución, puede completar una tarea correctamente sin necesariamente haber comprendido cómo llegó a ella.
¿La IA está afectando nuestra habilidad cognitiva?
La respuesta científica todavía no es definitiva. Los estudios disponibles son relativamente recientes y sus resultados son variados, por lo que aún no existe evidencia suficiente para afirmar que la inteligencia artificial esté deteriorando de manera general nuestras capacidades cognitivas.

Sin embargo, existen señales que llaman la atención. Un estudio publicado en PNAS en 2025 encontró que estudiantes de enseñanza secundaria podían obtener mejores resultados al resolver ejercicios matemáticos con ayuda de una IA, pero posteriormente tuvieron un peor desempeño cuando debieron resolver problemas sin esa asistencia.
Esto apunta a una distinción importante: hacer mejor una tarea no necesariamente significa haber aprendido más. Investigadores en psicología educativa han advertido que la IA puede aumentar el rendimiento inmediato sin producir el mismo nivel de procesamiento cognitivo necesario para un aprendizaje profundo.
¿Qué podemos hacer para fomentar el pensamiento crítico?
La solución no necesariamente consiste en abandonar estas herramientas, sino en cambiar la forma en que las utilizamos. Una estrategia es intentar resolver primero un problema antes de preguntarle a la IA. También puede ser útil pedirle que entregue pistas, formule preguntas o critique nuestro razonamiento en lugar de solicitar directamente una respuesta.
Para los investigadores, practicar estas habilidades de manera constante es fundamental. El pensamiento crítico se desarrolla mediante conocimiento, razonamiento y práctica, no simplemente aprendiendo una lista de reglas.
La inteligencia artificial puede convertirse en una poderosa herramienta para aprender, investigar y resolver problemas. El desafío está en no convertir esa ayuda en un reemplazo permanente de nuestro propio razonamiento.
En la era de la IA, quizás la pregunta no sea cuánto trabajo podemos delegar a una máquina, sino cuánto del proceso de pensar estamos dispuestos a conservar para nosotros mismos.
Referencia de la noticia
Nature. (2026). How to stay smart in the age of AI: the science of critical thinking.