Chile usa más inteligencia artificial que nunca, pero casi la mitad de los chilenos ya se siente amenazado por ella
La inteligencia artificial ya es cotidiana para millones, pero una nueva encuesta muestra que su creciente uso convive con mayores temores sobre empleo, desinformación y futuro.

¿Qué tienen en común pedirle a ChatGPT que redacte un correo, dejar que Netflix decida qué ver esta noche y seguir las indicaciones de Google Maps para llegar a casa? Todas son acciones cotidianas que, hace poco, parecían más propias de un laboratorio de Silicon Valley que de la vida real. Hoy los chilenos usan la inteligencia artificial (IA) más que nunca y, sin embargo, no confían en ella. El miedo crece al mismo ritmo que los algoritmos.
La IA dejó de ser una promesa y se volvió parte del día a día
Hace un par de años, pedirle a una máquina que redactara un informe o generara una imagen desde cero sonaba a lujo de expertos. Hoy, esa realidad cambió por completo. El estudio “Los chilenos y la Inteligencia Artificial 2026” de Activa Research —aplicado a más de mil personas en todo el país— revela que el uso de herramientas como ChatGPT, Gemini o Copilot se duplicó en apenas 18 meses. Pasó del 20,8 al 43,4 %.
Capacidad que tienen las máquinas y los programas informáticos para pensar, aprender y tomar decisiones, emulando la inteligencia humana.
Plataformas de recomendación como Netflix o Spotify, asistentes virtuales como Siri o Alexa, y sistemas de navegación como Google Maps ya forman parte del ecosistema digital cotidiano. El 62,5 % de los chilenos ha tenido experiencia directa con alguna aplicación de IA.
La tecnología pasó de ser una promesa distante a una “compañía” cotidiana. Tanto, que muchos la usan sin siquiera notarlo. Pero esa familiaridad no es del todo cómoda, porque el chileno desconfía hasta de su sombra.
Del entusiasmo al recelo hay un paso: la percepción de la IA está cambiando
La encuesta muestra que el entusiasmo inicial parece estar dando paso a una mirada más cautelosa. En 2024 —año en que se realizó la primera versión de esta encuesta—, predominaban las asociaciones positivas relacionadas con innovación, desarrollo tecnológico y futuro. Dos años después ganan espacio conceptos como peligro, amenaza, desconfianza, noticias falsas, manipulación y reemplazo laboral.

La inteligencia artificial sigue asociándose con progreso tecnológico, pero ahora convive con preocupaciones éticas, sociales y económicas cada vez más visibles.
Sabemos reconocer los beneficios, pero con una dosis de incertidumbre
Al parecer, la etapa “luna de miel” de los chilenos con la IA ya pasó. El 56,7 % sigue considerando que la IA tendrá un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, esa visión optimista convive con una corriente de escepticismo que crece sin freno. El dato que llama la atención es que casi la mitad de los chilenos (45,8 %) se siente amenazado por la IA, ya sea en su trabajo, su educación o su vida diaria.

Cuando una tecnología se vuelve tangible, los riesgos también se vuelven visibles. Y la IA, por su capacidad de tomar decisiones, toca fibras que otras innovaciones no habían alcanzado.
¿Por qué tantos creen que la IA podría controlar el mundo?
Quizás el hallazgo más perturbador del estudio no sea cuánto se usa la IA, sino lo que los chilenos creen que hará en el futuro.
¿Significa eso que esperan un escenario distópico al estilo de Terminator? Probablemente no. Pero sí refleja que la velocidad de la tecnología supera nuestra capacidad de entenderla.
Sentado en el metro, en la micro o en la cocina, el chileno usa IA como parte de su rutina. Pide un texto, revisa el mapa, espera la recomendación, todo en segundos. Es una tecnología que llegó para instalarse en nuestras vidas… y ya no pregunta si puede quedarse.
Referencia de la noticia
Activa Research. (2026). Los chilenos y la inteligencia artificial.