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Telescopios indican que el DART puede haber convertido asteroide en cometa

DART es una misión sin precedentes: logró impactar un asteroide a 11 millones de kilómetros de distancia de nuestro planeta para desviar su órbita. Ahora, telescopios en la Tierra muestran indicios que puede haber ocurrido algo más que un “simple” choque. ¿Cuáles son las próximas etapas?

misión DART
La primera misión de prueba de defensa planetaria ha logrado impactar un asteroide. En la imagen (artística), se observan la nave espacial DART y el LICIACube antes de la colisión. Crédito: NASA/Johns Hopkins APL/Steve Gribben.

La misión DART ha hecho historia. Hace diez meses, la NASA envió al espacio una nave espacial equipada con una cámara y un sofisticado sistema de guía, navegación y control para desviar de su órbita a un asteroide que marcó de objetivo. A través de un impacto cinético, la misión busca cambiar el trayecto del asteroide para demostrar la eficacia de un método que nos proteja de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés).

El lunes 26 de septiembre logró impactar el asteroide lunar "Dimorphos", cuerpo rocoso perteneciente al sistema binario de asteroides "Didymos". A pesar de formar parte del grupo de NEO, ninguno de estos asteroides constituyen una amenaza para la Tierra. La misión está hecha solamente para investigar las posibles vías de mitigación ante un peligro real.

Los únicos instrumentos que llevaba DART eran el Didymos Reconnaissance y Asteroid Camera for Optical Navigation (DRACO), con el que logró grabar el momento del impacto, y un sistema de navegación que funciona con los algoritmos Small-body Maneuvering Real Time Navigation (SMART Nav), que permitió a DART identificar entre los dos asteroides, el de menor tamaño.

DRACO devolvió imágenes sin precedentes justo antes del choque, que revelaron la superficie de Dimorphos con detalles en primer plano.

La NASA afirma que compararán los resultados del impacto cinético con las simulaciones realizadas con alto nivel de detalle para esta misión. Durante las próximas semanas se comenzarán a observar los efectos de la colisión a través de las imágenes que proporcionará el CubeSat de DART "Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids" (LICIACube) de la Agencia Espacial Italiana (ASI). Además, se evaluarán los resultados a través de una red de telescopios terrestres y espaciales cuyo objetivo será medir el cambio orbital de Dimorphos.

¡Llegan buenas noticias del espacio!

El observatorio de Pujalt en Barcelona, España, ha logrado captar los primeros indicios de una ligera desviación orbital de Dimorphos. En un comunicado, informan que fue posible gracias a las observaciones realizadas con el telescopio TGS de 20 pulgadas localizado en el Parque Astronómico del Observatorio de Pujalt.

Y esto no es todo: ¡se cree que el asteroide se haya convertido en cometa! Los escombros expulsados por Dimorphos tras el impacto crearon una cola. Este descubrimiento fue gracias al telescopio SOAR, ubicado en Chile, que permitió calcular una extensión de al menos 10 mil kilómetros de largo a la cola.

Próximos pasos en la defensa planetaria

El éxito de la misión nos brinda una visión de cómo proteger la Tierra de futuras amenazas. Lindley Johnson, Oficial de Defensa Planetaria de la NASA, lo corrobora: "Esto demuestra que ya no somos impotentes para prevenir este tipo de desastres naturales". Con el impacto a Dimorphos, se espera que se ralentice ligeramente su velocidad orbital para lograr desviarlo a una trayectoria de traslación más cercana a Didymos.

Se prevé que para 2024 se lance una nueva misión que permita medir con precisión el resultado del impacto cinético realizado. "Hera" será la misión de defensa planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA) encargada de investigar el sistema binario Didymos, particularmente de estudiar el cráter dejado por la colisión de DART y determinar la masa de Dimorphos.

Los equipos de ambas misiones forman parte de la colaboración internacional AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment), cuyo objetivo será combinar estos datos para producir el conocimiento más preciso posible a partir de la primera demostración de una tecnología de desviación de asteroides, según informa la NASA. Sólo falta esperar por la llegada de Hera en 2026 para prepararnos aún más en la defensa planetaria.