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Nubes pueden amplificar el calentamiento global en más de 3 ºC

Un nuevo estudio que analiza datos satelitales globales entrega fuerte evidencia de que las nubes intensificarán el calentamiento global a largo plazo y agravarán el cambio climático.

nubes
El rol de las nubes en el sistema climático no estaba tan claro. Un reciente estudio nos da nuevas y mejores pistas.

Las nubes son una de las grandes incógnitas en la ciencia del clima; dependiendo de sus propiedades, como la densidad y su altura en la atmósfera, ellas pueden amortiguar o potenciar el calentamiento atmosférico. Las nubes bajas, por lo general, tienen un efecto de enfriamiento, bloqueando el Sol que puede llegar a la superficie. Las nubes altas, sin embargo, permiten que la radiación solar llegue al suelo; pero cuando esta energía es emitida devuelta por la tierra, ella queda atrapada por las nubes, aumentando el efecto invernadero y el calentamiento del planeta. Así, el tipo y la cantidad de nubes en un mundo que se calienta puede producir un impacto en el calentamiento potencial futuro.

El impacto que las nubes tienen en la sensibilidad climática -una medida de que tan fuertemente puede el clima reaccionar a la duplicación de los niveles de carbono preindustriales- es incierto, pero un nuevo estudio sugiere que las nubes pueden provocar un calentamiento climático superior a 3 ºC.

Ayuda de la Inteligencia Artificial

Investigadores del Imperial College London y de la Universidad de Anglia Oriental desarrollaron un nuevo método, inspirado en Inteligencia Artificial (IA), para cuantificar la relación entre el estado del arte de las observaciones satelitales de nubes y las condiciones asociadas de temperatura, humedad y viento.

A partir de esto, fueron capaces de entender mejor cómo las nubes cambiarán a medida que el planeta se caliente. Es muy probable -con una probabilidad mayor a 97,5%- que las nubes exacerben el calentamiento global al reflejar menos radiación solar y aumentar el efecto invernadero.

nubes altas; nubes cirrus
Las nubes altas permiten que llegue más radiación hacia la superficie del planeta.

El estudio sugiere que de duplicarse las concentraciones de dióxido de carbono se llegará a un aumento de las temperaturas de 3,2 ºC -valor más alto que el establecido en el Acuerdo de Paris, cuyo objetivo es de mantener el aumento global de las temperaturas por debajo de los 2 ºC positivos en comparación al periodo preindustrial, y así reducir de forma significativa el impacto en el cambio climático.

"El valor de la sensibilidad climática es altamente incierto, y esto se traduce en una incertidumbre en las proyecciones futuras del calentamiento global y en el remaneciente del 'presupuesto de carbono' -en qué tanto podemos emitir una vez que se alcancemos el 1,5 ºC o 2 ºC de calentamiento global", afirma el Dr. Paulo Ceppi del Instituto Grantham en el Imperial College de Londres, coautor de la investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Science.

Nuestros resultados dan un mayor grado de confianza en las proyecciones climáticas, por lo que podemos obtener una imagen más clara de la gravedad del cambio climático futuro.

Existe una necesidad crítica de cuantificar con más precisión cómo las nubes afectarán el calentamiento global futuro. Nuestros resultados significarán que tenemos un grado más elevado de confianza en las proyecciones climáticas, y que podemos obtener una imagen más clara de la gravedad del cambio climático. Esto debería ayudarnos a conocer nuestros límites y a tomar medidas para mantenernos dentro de ellos."

Resultados con alto índice de confianza

Este estudio nos entrega el mayor grado de confianza hasta el momento, y se basa tanto en tipos de nubes específicas, en áreas locales como globales.

"En los últimos años, ha habido una cantidad creciente de evidencia de que las nubes tienen probablemente un efecto amplificador en el calentamiento global, explica el Dr. Peer Nowack, de la Universidad de Anglia Oriental y del Instituto Grantham. "Sin embargo, nuestro nuevo enfoque nos permitió, por primera vez, obtener un valor global para este efecto de retroalimentación usando sólo datos satelitales de la más alta calidad como nuestra línea de evidencia preferida.”